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Una Propuesta para el Registro de la Información Durante las Visitas Fitosanitarias a Plantaciones de Palma Aceitera en América Tropical

Carlos Chinchilla*

Introducción

En este documento se propone un sistema de clasificación e identificación para las enfermedades, plagas, desórdenes del crecimiento y trastornos de la palma aceitera presentes en América tropical. Los problemas se separan en categorías (números) y cada problema se identifica con un código de tres letras. No se pretende abarcar todas las situaciones que podrían presentarse en una plantación particular. Cada cierto tiempo aparecen incluso problemas nuevos (enfermedades, plagas, trastornos y desequilibrios nutricionales) en regiones nuevas para el cultivo, y aún en aquellas en donde se ha sembrado palma por años. La idea es ofrecer un esquema de clasificación que pueda acomodar cualquiera de esos problemas especiales.

Una separación en categorías de los diversos problemas fitosanitarios que aparecen en una plantación comercial, permite una mejor comprensión de los mismos, ayuda a identificar sus causas e impacto potencial, y a idear e implementar estrategias para su manejo. Además, se pueden compartir experiencias con el personal de otras plantaciones, si se habla un idioma común en lo referente a la identificación de los problemas. Una clasificación eficiente de las plagas, enfermedades y desórdenes del crecimiento de las plantas, también permite estructurar informes escritos que permitan conocer la historia de la sanidad de cada área de la plantación, y el efecto positivo o negativo que han tenido las diferentes prácticas de manejo ensayadas.

En la mayoría de los casos (enfermedades por ejemplo), la anotación en la hoja de campo se hace por palma e hilera, o bien se utiliza algún sistema de ubicación geográfica. No obstante, para otros casos como las deficiencias de elementos (boro, nitrógeno, etc.), o manchas foliares (Pestalotiopsis, Mycosphaerella, etc.), la anotación se puede hacer para áreas más grandes (parcela, centro frutero…).

Las palmas anotadas en el "survey” o reconocimiento fitosanitario deben marcarse de alguna manera (ej. con una muesca o corte en una base peciolar firme, pintura, etc., para facilitar su ubicación, ya sea para tratarlas (o eliminarlas) posteriormente, o bien para que no sean registradas (si no es necesario) en la siguiente evaluación.

Adicionalmente al reconocimiento fitosanitario, las hojas de campo (o libreta) deben proveer un espacio para anotar observaciones tales como:

  1. Presencia y ubicación de nidos de abejas africanizadas
  2. Áreas muy enmalezadas que afectan negativamente la eficiencia del "survey", en términos de desplazarse rápidamente y de poder observar las palmas
  3. Áreas con podas atrasadas que dificultan observar la corona de las plantas
  4. Compactación, áreas encharcadas, etc.
  5. Áreas en donde hay mucha fruta no cosechada oportunamente (olvidada, sobre-madura, etc.), o bien donde no se cosecha del todo ("bolsas sin cortar")
  6. Áreas jóvenes con una cantidad considera-ble de fruta y aún no se ha iniciado la cosecha
  7. Nidos de hormigas arrieras o zompopas y de árboles voluntarios dentro de la plantación (normalmente se ubican por palma e hilera)
Códigos Numéricos

Los diferentes problemas agronómicos y fitosanitarios del cultivo se separan en varios grupos que comparten alguna característica importante que ayuda en su identificación y en formular una propuesta de manejo:

Enfermedades. Se utilizan los códigos entre uno y cuarenta y nueve, aunque la cantidad de enfermedades atacando a la palma aceitera no se espera llegue a este número en ninguna plantación.

1-9: Los códigos del uno al nueve se reservan para enfermedades misceláneas (manchas foliares, nematodos, flagelados, etc.).

10-19: Códigos para enfermedades que afectan el cogollo y las hojas jóvenes de la planta.

20-29: Pudriciones diversas en el tronco.

30-39: Enfermedades en la raíz (normalmente no se utilizan, pues se atiende a los síntomas aéreos).

Desórdenes del crecimiento. Se ubican aquí todas aquellas condiciones que tengan un fuerte componente abiótico, y se les asigna un código numérico entre 50 y 69.

50-69: Daños ocasionados por eventos ocasionales o estímulos que tienen una corta duración (ej. una descarga eléctrica o una "quema" por herbicidas). Estos problemas deben incluirse dentro de cada evaluación rutinaria de la plantación.

70-99: Trastornos varios, deficiencias nutricionales y problemas de manejo agronómico. La presencia de estos problemas obedece a una situación, evento o estímulo que ha actuado sobre la palma durante un periodo relativamente largo. Se incluyen problemas que no es estrictamente necesario anotar en cada una de las evaluaciones periódicas. Dos ejemplos de esta última categoría son las palmas improductivas (pisíferas) y las palmas mal sembradas, que solamente se anotan en evaluaciones particulares, pues debe tomarse una decisión a corto plazo sobre el futuro de estas plantas. Aquí se diferencian dos categorías:

70-89: Trastornos varios y problemas de manejo.

90-99: Deficiencias y desequilibrios nutricionales

Plagas invertebradas

100-119: Plagas del follaje

120-129: plagas del tronco, cogollo y raíces

Plagas vertebradas: Utilizan los códigos entre 130 y 149

Problemas diversos en las inflorescencias y los racimos: códigos superiores a 150

Código de Letras

Un código adicional de tres letras identifica cada problema particular dentro del código numérico. En algunas plantaciones solo se usa un código de letras (o el nombre completo de la condición, plaga o enfermedad) para identificarlo, pero el código numérico ayuda para el manejo de la información en las bases de datos y facilita la búsqueda de un problema particular.

Para designar el código de tres letras se pueden utilizar dos criterios: una abreviación del nombre común de la enfermedad si este es reconocido como tal en la mayoría de la literatura y el agente causal está razonablemente establecido -tal como el caso de la enfermedad del anillo rojo (ARJ) y la marchitez sorpresiva (MAR)-, o bien se utilizan las tres primeras letras del nombre científico o una variación de este, como en el caso de las manchas foliares por Pestalotiopsis sp. y otros hongos oportunistas asociados a estas manchas (PES).

Note que la descripción de la condición de una palma particular debe ser tal, que ayude en la toma de una decisión de manejo, por lo cual en algunas oportunidades se hace necesario incluir más de un código. Como ejemplo, se puede citar el caso de una palma con "pudrición de cogollo clásico" (PCC), que ha sido tan afectada que amerite eliminarla; por lo cual sería bueno indicar también que se trata de una palma raquítica (PRQ).

Enfermedades

Enfermedades misceláneas

En estas se incluyen las manchas foliares y las enfermedades causadas por nematodos, flagelados y virus (números del 1 al 9). El número uno se reserva para toda aquella condición de la cual no se tenga una idea clara de su origen. Estas plantas generalmente se dejan en observación por algún tiempo, hasta que un experto o persona con experiencia las identifique o incluya dentro de alguna categoría específica.

1- Enfermedad o desorden desconocido en observación (EDO). Una palma puede ser clasificada como EDO por al menos tres razones: a) puede ser ciertamente algo nuevo en una plantación y desconocido hasta ahora, b) puede ser que el visitador no esté familiarizado con esa enfermedad en particular, o c) se está ante una variación de alguna enfermedad conocida, que normalmente presenta síntomas un poco o muy diferentes. Esto último es común cuando se trata del síndrome del anillo rojo/hoja pequeña, que presenta una amplia variación en sintomatología y a veces confunde a las personas inexpertas. No obstante, estas palmas, que frecuentemente se dejan en observación hasta el siguiente 'survey', no deben dejarse indefinidamente en el campo, y debe detrminarse su naturaleza y las acciones por tomar.

2- Anillo rojo/hoja pequeña (ARJ): Síntomas asociados a la presencia del nematodo Bursaphelenchus cocophillus, el cual es transmitido por el picudo americano de las palmas, Rhynchophorus palmarum. Se incluyen es esta categoría tanto los síntomas clásicos como los de hoja pequeña, pues no tiene objeto diferenciarlos por cuanto la decisión que debe tomarse sobre estas palmas es la erradicación (Fig. 1).

3- Manchas foliares por Pestalotiopsis sp. y otros hongos asociados (PES): Lesiones en las hojas que están asociadas a la presencia de este hongo y otros de hábitos oportunistas. El patógeno se establece fácilmente en heridas causadas por insectos chupadores o masticadores. La incidencia está asociada a desequilibrios nutricionales, algunos materiales genéticos y problemas de drenaje superficial. La ubicación se hace por focos dentro de un área (parcela, centro frutero, etc.) particular y no para una palma individual, ya que normalmente aparece un grupo grande de palmas afectadas (Fig. 2).

4- Mycosphaerella elaeidis (MYE): El ataque de este hongo ocurre en palmas jóvenes en donde causa numerosas lesiones en las hojas y la planta toma una apariencia anaranjada. Al igual que Pestalotiopsis sp., su ataque está ligado principalmente a desequilibrios nutricionales y problemas de drenaje. La ubicación se hace por focos como en el caso de PES (Fig. 3).

5- Marchitez sorpresiva (MAR): Los síntomas están asociados a la presencia de flagelados en el sistema vascular de la planta afectada (floema). Las palmas mueren rápidamente y todo su sistema radical es destruido (Fig. 4). Aparentemente existen dos formas de esta enfermedad: una evolución rápida de síntomas (forma clásica: MAC) y otra lenta (MAL).

6. Anillo clorótico (ACL): Los síntomas están asociados a la presencia de un virus (potyvirus) y aparecen normalmente en palmas durante la etapa de vivero, pero pueden perpetuarse en el campo después del trasplante. Este virus puede estar presente en la misma planta junto con el de la enfermedad conocida como 'mancha anular' (Fig. 5).

Los números del 7 al 9 quedan disponibles para otras enfermedades que eventualmente podrían aparecer.

Enfermedades y trastornos del crecimiento que afectan
el cogollo y las hojas más jóvenes de la palma

Se incluyen aquí algunas condiciones cuya naturaleza no está bien dilucidada, y en las cuales no se ha establecido claramente el papel de los microorganismos (hongos, bacterias etc.) u otros agentes (virus, viroides, etc.) asociados comúnmente, u ocasionalmente con los síntomas.

10- Pudrición de flecha/arqueo foliar común (PFC): Estas dos condiciones aparecen normalmente juntas, y solo se justifica separarlas en algunas investigaciones, pero no para efectos de la toma de decisiones de manejo. Sus verdaderas causas no son bien conocidas, pero su aparición y desarrollo están ligados a condiciones de predisposición (aeración pobre del suelo causada por compactación o drenaje impedido) y desequilibrios nutricionales (alta relación N/K), entre otras. Existe también un fuerte efecto genético. La condición conocida como "wither tip" (marchitamiento de la punta de las hojas flechas y de las más jóvenes abiertas) también puede ser incluida en esta categoría (Fig. 6).

11- Pudrición severa del cogollo (PSC): Esta condición es propia de palmas jóvenes (poco antes de entrar al periodo productivo y después), pero también aparece en palmas adultas. Al igual que la PFC sus causas no están bien definidas, pero está asociada a los mismos factores de predisposición. A diferencia de la PFC, la enfermedad puede causar la muerte de las plantas, pues la pudrición avanza en forma muy rápida y profundamente en el cogollo y ocasiona la muerte del punto de crecimiento (Fig. 7).

12- Pudrición del cogollo clásica (PCC): Los síntomas iniciales clásicos de la pudrición del cogollo incluyen amarillamiento de algunos foliolos de la base de hojas muy jóvenes. Estos síntomas son pronto seguidos de amarillamiento más extensivo en las hojas jóvenes y pudriciones en la región del cogollo (flechas y hojas jóvenes). No obstante, en algunas épocas y regiones, muchas plantas no presentan pudriciones, sino más bien un secamiento del paquete de flechas con poco o ningún amarillamiento, por lo cual se le conoce como 'flecha seca' a esta condición (Fig. 8). Debido a la variación de síntomas, y al hecho de que muchas plantas (o todas) afectadas tienen el potencial de recuperarse de los síntomas, es conveniente incluir además las siguientes categorías:

13- Pudrición del cogollo en recuperación (PCR). Estas palmas han producido al menos dos anillos (16 hojas nuevas) de hojas "normales", y no existen 'amarillamientos', pudriciones o secamientos en las flechas (Fig. 9).

14- Pudrición del cogollo recuperada con fruta (PCF). Estas son palmas que presentan al menos una inflorescencia normal en el nuevo follaje producido después del ataque (no cuentan los racimos de las hojas más viejas).

15. Pudrición del cogollo con solo hojas amarillas (PCA). Es una variación de los síntomas de la PCC, en donde las hojas jóvenes presentan un amarillamiento idéntico al de la PCC, pero no existe evidencia de pudriciones o secamientos en las flechas. Estas plantas se recuperan de estos síntomas con rapidez (Fig. 10).

16. Pudrición del cogollo en recuperación con el cogollo torcido (PCT). Son plantas que han sufrido un ataque de PCC y se están recuperando, pero las hojas nuevas no están bien lignificadas y tienden a doblarse por su peso (arqueadas o torcidas), lo cual es agravado por el viento, aún de mediana intensidad. Cuando la situación se repite varias veces la planta puede llegar a agotarse y no llega a recuperarse.

17. Mancha anular (MAN). Esta enfermedad es común en palmas jóvenes únicamente y se ha asociado a la presencia de un virus, que podría estar presente junto con el virus asociado a los síntomas del anillo clorótico (Fig. 11).

Pudriciones que afectan el tallo de la palma

20- Pudrición basal húmeda (PBH): Esta enfermedad es común en palmas jóvenes y su aparición está asociada a condiciones de mal drenaje, y posiblemente sea causada por bacterias que penetran por las raíces (Fig. 13).

21- Pudrición basal seca (PBS): El hongo Ceratocystes fimbriata ha sido asociado a estas pudriciones que se desarrollan en la base de las palmas, provocando un secamiento extenso en esa región. Normalmente la palma no muere y puede no desarrollar síntomas claros en el follaje. No está clara la forma de diseminación (Fig. 14).

22- Pudrición basal corchosa (PBC): Está asociada al hongo Ustulina deusta (Fig. 15) (ver Fig. 14, derecha).

23- Pudrición basal por Ganoderma sp. (PBG): Las pudriciones causadas por este hongo pueden presentarse en la base del tallo o bien en la parte alta, originando una forma de la llamada pudrición alta del tallo (Fig. 16) (ver Fig. 14, derecha)

24- Pudrición alta del tallo (PAT): Esta es causada por hongos diferentes a Ganoderma sp. (Fig. 17)

25. Marchitez por Fusarium (MAF): El agente causal ha sido identificado como Fusarium oxysporum f. sp. elaeidis, que es un patógeno vascular. Los síntomas varían bastante en palmas jóvenes y adultas y existe una forma aguda y otra crónica de la condición (Fig. 18)

Desórdenes del Crecimiento

Daños ocasionados por eventos ocasionales o estímulos que tienen una corta duración. Se dejan 20 espacios (números del 50 al 69) para acomodar diferentes problemas de importancia que podrían resultar en plantaciones particulares.

50- Daños por rayos (RAY). El efecto puede ser tan drástico que obligue a eliminar la planta. En casos leves se puede intentar una recuperación (Fig. 19).

51- Daño por fuego (FUE). Un daño pasado puede ser detectado observando remanentes de ceniza en los alrededores. Normalmente el problema se anota para toda el área afectada y no por palma individual (Fig. 20).

52- Doblamiento de la corona por viento -fractura de la corona- (FCV). Al igual que en el caso del rayo, y según la severidad del daño, se puede intentar un tratamiento de recuperación, o bien eliminar la planta. Cuando el daño es generalizado (un huracán), la anotación se hace para la parcela afectada (centro de cosecha) (Fig. 21).

53 - Daño por herbicidas (HER). No siempre es fácil determinar este efecto, pero en general se puede asociar a la aplicación de alguno de esos productos en fechas recientes. Los síntomas varían según la sustancia, pero normalmente incluyen torcimiento del follaje (hormonales) o quema de las hojas (particularmente las inferiores). La anotación se hace como en el caso anterior (Fig. 22).

54. Palma envenenada -con herbicida- (PEV). Palma que fue envenenada a propósito (enferma, anormal, etc.)

55- Quema o daño por fertilizante (FER). Daño (quema del follaje) que puede ocurrir por una aplicación descuidada de fertilizante, o bien por el uso de cantidades muy altas para la edad de la planta.

Trastornos del crecimiento que se anotan únicamente en evaluaciones especiales, cada cierto número de meses. Estos son trastornos que tienen su origen normalmente en una situación o estímulo que se mantiene por un periodo de tiempo más o menos prolongado (números entre el 70 y el 89). La frecuencia de las visitas de inspeccion es determinada por las necesidades de cada plantación particular, y el interés para definir si las acciones tomadas para corregir un problema han resultado exitosas (ej. una fertilización para corregir una deficiencia nutricional), o bien para actualizar información importante, como es el número de palmas vivas y productivas (recuento de fallas y anormalidades genéticas).

70- Palma raquítica (PRQ). En plantaciones jóvenes (menos de dos años) son palmas raquíticas, amarillentas y con escaso desarrollo (radical y aéreo) con respecto a sus vecinas. El poco crecimiento puede deberse a una combinación de factores: palmas pobres de vivero, siembra poco cuidadosa (muy profunda o quedaron "bolsas de aire" alrededor del adobe), siembra en un sitio específico con impedimentos para el buen desarrollo o bien la palma fue muy afectada por alguna plaga o enfermedad. Las palmas raquíticas posiblemente deben ser resembradas (primer año) o eliminadas (palmas adultas) (Fig. 23).

71- Falla (FAL): la planta fue eliminada o murió.

72- Anormalidad genética (ANG): Palmas con una apariencia anormal (arquitectura de la planta, tipo de hojas, color del follaje etc.). Se incluyen aquí también las quimeras y plantas con ciertos 'amarillamientos' de las hojas bajeras. Estas palmas son poco productivas y en general podrían eliminarse (Fig. 24).

73- Palmas pisíferas e improductivas (PIS): Este tipo de palmas no deberían de aparecer cuando la fuente de semilla es de un proveedor confiable.

74- Mal drenaje (DRE): Son plantas con un crecimiento retardado y 'amarillamiento' del follaje. El problema normalmente está asociado a la competencia por gramíneas. El color del follaje denota una deficiencia de nitrógeno. Normalmente el daño se anota para el área afectada y debe tomarse rápidamente una decisión para corregir el problema (Fig. 25).

75- Déficit hídrico (DEH): Se anota en los informes sólo en casos extremos, cuando el daño es severo e incluye 'amarillamiento' y muerte de hojas bajeras, e incluso doblamiento del cogollo. La simple acumulación de unas pocas flechas al final del verano normalmente no es motivo de preocupación (Fig. 26).

76- Palma virada y/o desraizada (PVI): Este tipo de plantas aparece normalmente después de la siembra por lo cual debe tomarse rápidamente una acción para enderezarla. También puede ocurrir en palmas de más edad, particularmente después de un viento fuerte, particularmente si las palmas están ahiladas (etioladas) por la competencia por luz (Fig. 27).

77- Palma voluntaria (PVO). Estas palmas normalmente deben ser eliminadas.

78- Daño por cables eléctricos (DCE): Este ocurre cuando las hojas de la palma están muy cerca de cables de alta tensión (amarillamiento y necrosis) (Fig. 28).

79- Palma mal sembrada (PMS): Se considera cuando la siembra fue muy profunda o muy superficial. El problema a veces se origina en un manejo ineficiente en el vivero (ahilado), o bien por un transporte poco cuidadoso de las plantas (Fig. 29).

80- Palma muy alta (PMA). Son palmas que por su altura no pueden ser cosechadas.

81- Árboles dentro del área dedicada a palma (ADA). Su ubicación puede ser definida por palma e hilera, y la recomendación normal es eliminarlo.

Deficiencias Nutricionales

En la mayoría de las situaciones el problema se anota para el área afectada (centro frutero o de cosecha), y no por palma e hilera. Al igual que en el caso anterior, la deficiencias nutricionales se pueden anotar únicamente en evaluaciones particulares, cuya frecuencia es definida según las necesidades de cada plantación. El objetivo de anotar estos problemas (y cualquier otro) es que se tome con prontitud una decisión para corregir el problema (números del 90 al 99).

90- Deficiencia de nitrógeno (DEN): El follaje se torna de color amarillo pálido. Los síntomas se asocian con mal drenaje (DRE), la competencia por gramíneas y la falta de fertilización (Fig. 30) (ver Fig. 25).

91- Deficiencia de fósforo (DEP): Normalmente el único síntoma apreciable es la reducción del diámetro del tronco (tronco piramidal) con la edad (Fig. 31).

92- Deficiencia de boro (DEB): Se manifiesta por deformaciones en las hojas (en gancho, corrugamiento de la lámina foliar, hoja ciega, etc. (Fig. 32)

93- Mancha anaranjada (hojas viejas) y amarillamiento medio de la corona por deficiencia de potasio (DEK): Comúnmente se presentan manchas traslúcidas anaranjadas en las hojas inferiores (Fig. 33a). También pueden presentarse algunas hojas amarillas en la parte media de la corona, particularmente a partir del ápice (Fig. 33b).

95- Deficiencia de magnesio (DMG): Se manifiesta como un amarillamiento de hojas bajeras. El efecto de sombreo es típico en esta deficiencia (la parte del foliolo sombreada se mantiene verde y la expuesta al sol está amarillenta) (Fig. 34).

96- Raya blanca (RYB): Está aparentemente asociada con una alta relación entre el nitrógeno y el potasio y la deficiencia de boro (Fig. 35).

Plagas

Plagas invertebradas del follaje. En esta sección se dejan 20 espacios (números entre el 100 y 119) dada la gran diversidad de plagas potenciales que pueden aparecer, principalmente en nuevas plantaciones establecidas cerca de bosques naturales. En el caso de las plagas que se conocen por su nombre científico, en el código de tres letras se usan las dos primeras letras para el género y la tercera letra para la especie. Ej. Opsiphanes cassina (OPC)

100- Plaga nueva no identificada y en observación (PNU): Aquí se asume que debe hacerse un esfuerzo por identificarla y definir su potencial de daño.

101- Hormigas arrieras o cortadoras (zompopas) (HOR): Una vez localizados los nidos debe procederse a eliminarlos a la brevedad posible, pues en palma joven en particular pueden causar serios daños en pocos días (Fig. 36).

102- Opsiphanes cassina (OPC): También conocido como gusano cabrito (Fig. 37).

103- Acharia hyperoche (Sibine megasomoides) (SIM): Existen varias especies de gusanos montura que atacan el follaje de la palma aceitera en América tropical (Fig. 38).

104- Sibine fusca (SIF): Es una especie común de gusano montura (Fig. 38).

105- Oiketicus kirby (OIK): Comúnmente conocido como gusano canasto (Fig. 39).

106- Stenoma cecropia (STC): Conocido como gusano túnel (Fig. 40).

107- Automeris sp. (AUT): También conocido como gusano ciprés (Fig. 41).

108- Ácaros: Retracrus elaeidis (REE): Las poblaciones más altas de este ácaro se encuentran en las hojas nuevas, pero el daño se manifiesta como manchas anaranjadas en la base de las hojas de más edad (Fig. 42).

109- Chinches chupadores (CCH): Los chinches de encaje son picadores-chupadores del follaje, que causan heridas por donde penetra y se establece Pestalotiopsis spp. y otros hongos oportunistas.

110- Saltamontes o chapulines (CHA): Normalmente solo se presentan en palmas jóvenes.

111. Chupadores homópteros (HOM): Normalmente pueden presentarse en las raíces de palmas de vivero y de palmas jóvenes en el campo. Otras especies están asociadas a algunas gramíneas en palmares jóvenes y causan amarillamiento de hojas cuando las poblaciones son muy altas (Fig. 43).

Plagas invertebradas que atacan el tronco, el bulbo, el cogollo, las raíces y frutos (números entre el 120 y el 129).

120- Rhynchophorus palmarum (RHP): Este es el picudo americano de las palmas (Fig. 44).

122- Strategus aloeus (STA): Es un coleóptero negro que ataca la base de palmas jóvenes (Fig. 45) (Ver también Fig. 29).

123- Rhinosthomus barbirostris (RHB): Aparentemente, este taladrador solo ataca el tronco de palmas muy débiles y viejas. No parece ser una plaga de palmas sanas y vigorosas (Fig. 46).

124. Cyparissius (Castnia) daedalus (SYD): Las larvas de esta mariposa perforan las inflorescencias, los peciolos y la parte superior del tallo (Fig. 47).

125- Sagalassa valida (SAV): Las larvas son minadoras de raíces de muy difícil control en varios países de Sur América (Fig. 48).

Plagas vertebradas

130- Ratas (RAT), Fig. 51.

131- Daño por ganado (GAN), Fig. 52

132- Daño por cerdos (CER)

133- Taltuzas (ORT): Ortogeomys sp., Fig. 53.

136- Aves trepadoras (periquitos), (PER)

Problemas en las Inflorescencias y Racimos

151-Pudrición apical del racimo (PAR): Su origen aún no está claro. La parte apical del racimo normalmente se desprende cuando éste cae al suelo (Fig. 54).

152- Falla de racimos (FRA): El racimo se pudre en el periodo entre la antesis y la cosecha. El problema puede ser genético (ej. palmas pisíferas- PIS), causado por una polinización deficiente, o bien porque la palma está bajo estrés.

153- Racimos (o inflorescencias) anormales (RAN): Ejemplos de estas anormalidades son las inflorescencias hermafroditas y andróginas (Fig. 55).

Ilustraciones de Algunas de las Enfermedades, Plagas,
Trastornos y Deficiencias Nutricionales más Comunes
en Palma Aceitera en América Tropical

Se sigue la clasificación propuesta utilizando números para separar las categorías y un código de tres letras para designar cada problema particular.

Enfermedades

1. Enfermedad o trastorno de naturaleza desconocida aún (EDO), y que se asume se buscan sus causas y métodos de manejo.

2. Anillo rojo (ARJ)

Fig. 1. Anillo rojo (ARJ): en dirección de las manecillas del reloj. Palma mostrando los síntomas agudos (clásicos) de anillo rojo. La muerte de la palma ocurre en pocos meses. Síntomas crónicos (hoja pequeña) de la enfermedad. Palmas así afectadas normalmente no mueren (toman la apariencia de un plumero gigante con los años) pero son improductivas. Síntomas (manchas amarillo-anaranjadas) en los peciolos de hojas muy jóvenes (flechas) en palmas con síntomas iniciales de hoja pequeña. Anillo de tejido descolorido en una palma afectada por anillo rojo. Este tipo de anillo tan distintivo no siempre aparece ni ocupa toda la longitud del tallo. Es común encontrar en vez de un anillo, manchas oscuras dispersas siguiendo un patrón de anillo o no. La enfermedad es causada por el nematodo Bursaphelenchus cocophilus y es transmitida por el curculiónido, Rhynchophorus palmarum.

3. Pestalotiopsis (PES) y 4. Mycosphaerella elaeidis (MYE)

Fig. 2. Mancha foliar causada por el hongo Pestalotiopsis sp. y otros oportunistas (PES) que penetran normalmente por heridas o lesiones causadas por insectos u otros hongos.

Fig. 3. Manchas foliares causadas por el hongo Mycosphaerella elaeidis (MYE) en hojas de palmas jóvenes.
 

5.  Marchitez sorpresiva (MAR) y 6. Anillo clorótico (ACL)

Fig. 4. Palma mostrando síntomas de la marchitez sorpresiva clásica (MAR). Los síntomas inician a partir de las hojas bajeras que toman una coloración marrón a partir de las puntas. Los racimos se pudren con los primeros síntomas aéreos, así como el sistema radical. Aparentemente existe otra forma de esta enfermedad cuyos síntomas avanzan muy lentamente.

Fig. 5. Síntomas foliares del anillo clorótico (ACL) asociados con la presencia de un potyvirus. Otros síntomas incluyen estriado amarillo y mosaico (zonas verdes alternando con otras amarillas). Los síntomas normalmente aparecen solo en palmas de vivero.
 

10. Pudrición de flecha común (PFC), arqueo foliar (mal de juventud) y otros síntomas relacionados en las flechas

Fig. 6. Pudrición de flecha común (PFC) asociada a la presencia de hojas arqueadas en las que los foliolos han desaparecido pues se pudrieron y eventualmente se desprendieron ya secos. A la derecha una planta con los síntomas de pudriciones de las flechas que se inician a partir de las puntas (wither tip) y que se considera una variación de PFC (pero tiende a aparecer en palmas de mayor edad). Las pudriciones de flecha y arqueo de hojas también pueden aparecer en palmas que por el amarillamiento de las hojas nuevas y las pudriciones extensivas, son más bien ubicadas dentro de las pudriciones del cogollo. Normalmente ninguna de estas condiciones es letal y las plantas se recuperan en semanas o meses dependiendo de los cuidados agronómicos.

11. Pudrición severa del cogollo (PSC

Fig. 7. Pudrición severa del cogollo (PSC). Los síntomas corresponden a una pudrición extensiva (acuosa y maloliente) que penetra rápida y profundamente dentro del cogollo normalmente imposibilitando cualquier intento de recuperar la planta. Los síntomas externos que aparecen son el paquete de flechas y hojas nuevas 'súbitamente' secos y que pueden ser halados con facilidad. Esto último normalmente no ocurre en el caso de la pudrición de cogollo clásica.

12. Pudrición del cogollo clásica (PCC)

Fig. 8. Pudrición del cogollo clásica (PCC). Es el problema fitosanitario de mayor importancia en América tropical y sus causas (al igual que el resto de las pudriciones, secamientos y 'amarillamiento' de flechas y hojas jóvenes) no están claras todavía. Se asocia con situaciones que afectan el sistema radical y en general que alteran el balance energético de la planta. Un síntoma bastante característico es el 'amarillamiento' de las hojas jóvenes, pero este puede estar ausente en algunas plantas afectadas (figura abajo izquierda). También pueden aparecer palmas con solo el amarillamiento (con poca o ninguna pudrición). Abajo a la derecha aparece una palma joven con síntomas típicos de PCC, pero que también presenta arqueo foliar y otros síntomas de PFC.

13. "Pudrición" del cogollo en recuperación (PCR) y 15. Pudrición del cogollo con solo hojas amarillas (PCA)

Fig. 9. Pudrición del cogollo en recuperación (PCR). La recuperación de las palmas afectadas por PCC puede ocurrir en forma "espontánea" en muchos sitios, pero puede ser ayudada mediante buenas prácticas agronómicas.
 

Fig. 10. Pudrición del cogollo con solo amarillamiento (PCA). Cuando se mejora el manejo agronómico de una plantación afectada por PCC, los síntomas que aparecen en muchas plantas son menos severos, e incluso algunas no presentan ningún tipo de pudrición o secamiento en las hojas.

17. Mancha anular (MAN)

Fig. 11. Mancha anular (MAN). Los síntomas incluyen amarillamiento de hojas nuevas, manchas amarillo claro a lo largo del raquis y el desarrollo de una coloración marrón rojiza en la base del bulbo. Los síntomas se asocian a la presencia de un virus. Fotos cortesía de Eduardo Peña Rojas (Colombia).

20- Pudrición basal húmeda (PBH)

Fig. 13. Pudrición basal húmeda (PBH). Los síntomas externos progresan desde las hojas más viejas (amarillamiento y secamiento) y se desarrolla una pudrición húmeda y fétida en la base del bulbo. Normalmente, los síntomas se asocian con la invasión del tejido por bacterias que penetran por las raíces.

21- Pudrición basal seca (PBS)

Fig. 14. Pudrición basal seca (PBS). En la base de la planta (normalmente palmas adultas) se desarrolla una pudrición seca cuyo avance es frecuentemente limitado por las defensas de la palma. El hongo más frecuentemente aislado de los tejidos afectados es Ceratocystes fimbriata. Los síntomas del follaje son inespecíficos (hojas bajeras se doblan aún verdes: derecha) y son similares a los causados por otros hongos cuando afectan estos tejidos de la base del tronco (Ganoderma sp. y Ustulina sp.).

22- Pudrición basal corchosa (PBC)

Fig. 15. Pudrición basal corchosa (PBC). El hongo Ustulina deusta ocasiona una pudrición generalizada en los tejidos de la base del tronco en palmas adultas. Externamente aparece sobre el tronco un crecimiento fungoso (esporocarpo), inicialmente color cenizo verdoso que cambia a muy oscuro, casi negro al madurar. Internamente en el tronco, el tejido tiene una consistencia corchosa y aparecen unas líneas negras (estroma) entre este tejido.

23- Pudrición basal por Ganoderma sp. (PBG) y 24- Pudrición alta del tallo (PAT)

Fig. 16. Pudrición basal por Ganoderma spp. (PBG). Los síntomas en el follaje son semejantes a lo observado en el caso de la PBC y la PBS y son inespecíficos. Puede observarse cierto amarillamiento, pero normalmente las hojas bajeras se doblan y en casos avanzados solo unas pocas hojas flechas permanecen erguidas. La aparición de los esporocarpos en la base de la planta es el síntoma más característico.

Fig. 17. Pudrición alta del tallo (PAT). En el sureste Asiático algunas de estas pudriciones están asociadas al hongo Ganoderma spp., pero en América las causas no son claras, y una alta incidencia del problema en ciertos climas se asocia con algunas variedades susceptibles a déficit hídrico.

 

25. Marchitez por Fusarium (MAF)

Fig. 18. Marchitez causada por el hongo Fusarium oxysporum f.sp. elaeidis (MAF). Fusarium es un patógeno vascular común en varios países de África, pero restringido a algunas pocas zonas en Sur América, a donde se cree llegó en materiales de siembra traídos de África. Los síntomas varían mucho entre palmas de diferente edad, pero es común que solo unas pocas hojas de un lado de la palma muestren síntomas (amarillamiento y secamiento). Los haces vasculares aparecen ennegrecidos.

Desórdenes del Crecimiento

Daños ocasionados por eventos ocasionales o estímulos que tienen una corta duración.

50- Daños por rayos (RAY)

Fig. 19. Daño por descargas eléctricas (rayos) (RAY). Normalmente la palma que recibe la descarga directamente muere y las vecinas muestran hojas quebradas en dirección a esa palma. Internamente los raquis de las hojas muestran cavidades y necrosamiento (derecha).

51- Daño por fuego (FUE) y 52- Doblamiento de la corona por el viento -fractura de la corona- (FCV

Fig. 20. Daño por fuego (FUE). Normal- mente ocasionado por descuido. En periodos secos y en áreas con altas poblaciones de gramíneas, este riesgo aumenta considerablemente.

Fig. 21. Fractura de la corona por viento (FCV). El daño por vientos puede ser leve (unas pocas hojas quebradas), o bien todo el cogollo de hojas nuevas y flechas aparece quebrado y colgando a un lado del tallo.

53 - Daño por herbicidas (HER)

Fig. 22. Daño por herbicidas (HER). El síntoma depende del tipo de producto químico usado. A la izquierda fue un hormonal que causó doblamiento de la planta y a la derecha son manchas necróticas causadas por un quemante.

Trastornos del Crecimiento que se Anotan Únicamente en Evaluaciones Especiales,
Cada Cierto Número de Meses

Trastornos que tienen su origen normalmente en una situación o estímulo que se mantiene por un periodo de tiempo más o menos prolongado.

70- Palma raquítica (PRQ)

Fig. 23. Palma raquítica (PRQ). Estas palmas deben ser detectadas preferiblemente dentro del primer año después de la siembra y reemplazadas de ser necesario. Las razones para la aparición de estas palmas son múltiples. La palma de la izquierda no respondió a la fertilización pues su sistema radical estaba seriamente dañado y había sido sembrada muy superficialmente. La palma de la derecha está fuertemente etiolada, pues no se eliminó oportunamente la plantación vieja.

72- Anormalidad genética (ANG) y 74- Mal drenaje (DRE)

Fig. 24. Anormalidad genética (ANG). Estas palmas son en su mayoría producto de una mala selección en el vivero.

Fig. 25. Sector de palmas jóvenes mostrando los efectos del drenaje impedido en el perfil del suelo (DRE).
 

75- Déficit hídrico (DEH)

Fig. 26. Los síntomas de déficit hídrico (DEF) son variados. En palmas jóvenes hay acumulación de hojas sin abrir (flechas) y en casos más severos amarillamiento y muerte de hojas bajeras. En palma adulta es común que las hojas verdes más viejas se doblen en el peciolo.

76- Palma virada y/o desraizada (PVI) y 78- Daño por cables eléctricos (DCE)

Fig. 27. Palma sembrada en un terreno inestable que se viró (PVI)
 

Fig. 28. La cercanía a cables eléctricos de alta tensión ocasionan daño a las hojas aún sin tocarlas (DCE).

79- Palma mal sembrada (PMS)

Fig. 29. (PMS). Palma que fue sembrada muy profundamente lo cual atrasa su desarrollo. Esta palma en particular muestra un hoyo de entrada de un adulto de Strategus aloeus. A la derecha se muestra una palma que va a ser sembrada en un hoyo con agua y que tendrá problemas en su desarrollo.

Deficiencias Nutricionales

90- Deficiencia de nitrógeno (DEN) y 91- Deficiencia de fósforo (DEP)

Fig. 30. Deficiencia de nitrógeno (DEN). El problema normalmente está relacionado con mal drenaje y presencia de gramíneas.


 

Fig. 31. No existen síntomas claros de la deficiencia de fósforo (DEP) en palma aceitera. La presencia de troncos en forma piramidal se asocia a desequilibrios de ese elemento y zinc.

92- Deficiencia de boro (DEB)

Fig. 32. Deficiencia de boro (DEB). Los síntomas son muy variados e incluyen corrugamiento de la lámina foliar, foliolos muy finos hacia el ápice de la hoja y deformaciones varias del raquis.

93- Mancha anaranjada (hojas viejas) y amarillamiento medio de la corona por deficiencia de potasio (DEK)

Fig. 33. (DEK). Manchas anaranjadas en las hojas más viejas y amarillamiento medio de la corona (hojas intermedias en la corona amarillas y con necrosis) asociadas a la deficiencia de potasio.

95- Deficiencia de magnesio (DMG) y 96- Raya blanca (RYB)

Fig. 34. Deficiencia de magnesio (DMG). Hojas más viejas amarillas en palmas a lo largo de áreas abiertas (carreteras). Se observa el efecto de sombreo: la parte del foliolo cubierto de la exposición del sol se mantiene verde oscuro.

Fig. 35. Raya blanca (RYB). Asociado a un desequilibrio nutricional en que podrían estar involucrados el potasio, el nitrógeno y aún el boro.
 

Plagas

Plagas invertebradas del follaje

101- Hormigas arrieras o cortadoras (zompopas) (HOR)

Fig. 36. Hormigas arrieras (HOR). El daño de estos insectos es muy importante sobre palmas jóvenes, pues prefieren el follaje más joven. La palma de la izquierda nunca recuperará su potencial productivo. A la derecha un nido.

102- Opsiphanes cassina (OPC)

Fig. 37. Gusano cabrito (Opsiphanes cassina: OPC). Defoliador común en las plantaciones de palma aceitera de América. Sufre de fuerte regulación por sus enemigos naturales (derecha).

103- Acharia hyperoche (Sibine megasomoides) (SIM) y 104- Sibine fusca (SIF)

Fig. 38. Siguiendo las manecillas del reloj: larvas de gusanos montura: Acharia hyperoche (Sibine megasomoides: SIM) y Sibine fusca (SIF), pupas y adulto de S. fusca.

105- Oiketicus kirby (OIK)

Fig. 39. Cartucho de Oiketicus kirby (OIK). La larva adentro (derecha) está siendo atacada por una avispa parasitoide.

106- Stenoma cecropia (STC)

Fig. 40. Larvas de Stenomia cecropia (STC) dentro de sus cartuchos. A la derecha un adulto descansa sobre una planta en la vegetación del piso de la plantación.

107- Automeris sp. (AUT) y 108- Ácaros: Retracrus elaeidis (REE)

Fig. 41. Larvas de Automeris sp. (AUT) (gusano ciprés). Normalmente aparecen en las hojas más viejas y las poblaciones son fuertemente reguladas por sus enemigos naturales.
 

Fig. 42. Color amarillo que se desarrolla en las hojas más viejas (de la base hacia la punta) por la actividad del ácaro Retracrus elaeidis (REE). El ácaro se alimenta en las hojas más jóvenes que desarrollan la coloración amarillenta al envejecer.

111. Chupadores homópteros (HOM)

Fig. 43. Palma joven con hojas amarillas producto de la actividad de miles de cigarritas (homópteros: HOM)). Estas cigarritas viven sobre gramíneas que deben eliminarse de toda plantación.

Plagas invertebradas que atacan el tronco, el bulbo, el cogollo, las raíces y frutos

120- Rhynchophorus palmarum (RHP)

Fig. 44. Adultos de Rhynchophorus palmarum (RHP). Derecha. Larva próxima a pupar. Este insecto es el único conocido con importancia como vector del nematodo Bursaphelenchus cocophlus causante de la enfermedad del anillo rojo en palma aceitera.

122- Strategus aloeus (STA)

Fig. 45. Strategus aloeus (STA). Adultos (que causan el daño al alimentarse en la base de palmas jóvenes) y larvas (tres estadíos) que viven en materia orgánica en descomposición. Ver también la figura 29.

123- Rhinosthomus barbirostris (RHB) y 124- Cyparissius (Castnia) daedalus (SYD)

Fig. 46. Rhinosthomus barbirostris (RHB). Este insecto ataca plantas que fueron previamente debilitadas por alguna razón, y como tal no parece ser una plaga primaria de la palma aceitera. A la izquierda un macho con una vellosidad distintiva en el rostrum.

Fig. 47. Cyparissius (Castnia) daedalus (SYD). Las larvas de este lepidóptero taladran los racimos y parte superior del tallo.

 

125- Sagalassa valida (SAV)

Fig. 48. Sagalassa valida (SAV). Las larvas son minadoras de las raíces. Los adultos gustan de posarse sobre algunas plantas de la vegetación (derecha).

Plagas vertebradas

130- Ratas (RAT)

Fig. 51. Ratas (RAT). En América normalmente las ratas solo atacan las bases de hojas de palmas durante los primeros años después de la siembra. No obstante, también pueden alimentarse de los primeros frutos formados.

131- Daño por ganado (GAN) y 133- Taltuzas (ORT): Ortogeomys sp.

Fig. 52. Daño por ganado (GAN). El ganado y los cerdos son incompatibles con el cultivo de la palma aceitera.

Fig. 53. Otros roedores (Ortogeomis sp.: (ORT) también comen el bulbo de palmas jóvenes ocasionando su muerte.

Problemas en las Inflorescencias y Racimos

151-Pudrición apical del racimo (PAR) y 153- Racimos (o inflorescencias) anormales (RAN)

Fig. 54. Pudrición apical del racimo (PAR). Sus causas no son conocidas totalmente. Normalmente la parte apical del racimo se desprende al chocar contra el suelo durante la cosecha.

Fig. 55. Racimos (o inflorescencias) anormales (RAN). Las primeras inflorescencias que produce una palma joven pueden ser anormales. En palmas clonadas también es frecuente la aparición temporal de inflorescencias anormales. En otra situación los racimos formados pueden fallar (se pudren) por falta de una polinización adecuada y por estrés.

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