| Resumen Se
describen varios diseños de trampas utilizados para atraer y capturar
adultos de R. palmarum . Dos elementos parecen esenciales para lograr
una buena captura: la feromona de agregación (6-metil-2(E)-hepten-4-ol)
y una fuente de alimento. La presencia de la feromona permite la captura
de 6 a 30 veces más insectos en comparación a trampas que no llevan este
atrayente. Existen al menos tres diseños de trampas hechos a partir de
troncos de palma aceitera o cocotero, los cuales son efectivos como
atrayentes por unos 7-8 días. La necesidad de construir estas trampas
cada semana aumenta los costos del control. Recipientes de plástico
(5-19 l) con caña de azúcar tratada con insecticida y cebados con la
feromona constituyen una trampa muy eficiente, mientras que trozos de
cocotero (palmito) en baldes de 19 l son eficientes solo durante 3-4
días. Troncos de palma aceitera (40 cm) a los cuales se les extrae la
parte central con una motosierra, empleados con caña de azúcar y la
feromona pueden ser efectivos por más de dos meses.
El trampeo en gran escala usando la feromona de agregación puede
ser utilizado con éxito para reducir la población de R. palmarum y
la incidencia de la enfermedad del anillo rojo en palma aceitera y
posiblemente en cocotero.
Introducción El picudo de la palma
Rhynchophorus palmarum causa daño directo en cocotero y palma aceitera
debido a la actividad de las larvas en el tronco y en la región del
cogollo principalmente. Además, es el único vector conocido de la
enfermedad del anillo rojo causada por el nematodo Rhadinaphelenchus
cocophilus (Cobb, 1922; Hagley, 1963; Griffith, 1987). El combate de
esta enfermedad se realiza mediante la eliminación de las fuentes de
inóculo (palmas enfermas), reducción de los sitios de cría del insecto y
de la población adulta del vector (Griffith, 1987; Chinchilla, 1992).
Varios diseños de trampas han sido propuestos para atraer y
capturar adultos de R. palmarum, la mayoría de ellas son fabricadas
con pedazos de tallos de palma aceitera o cocotero que se impregnan
con insecticida (Mariau, 1968; Griffith, 1969; Morin, 1986;
Griffith, 1987; Morales y Chinchilla, 1990; Chinchilla et al .1990;
Moura,1991), sin embargo, la fabricación de algunas de estas trampas
es laboriosa y el costo por unidad alto. La pérdida de trampas por
robo puede ser alta cuando el recipiente usado puede tener otros
usos para los trabajadores y visitantes casuales de la plantación.
Recientemente se informó (Oehlschlager et al , 1992a, 1992b)
sobre la efectividad de una trampa que utiliza caña de azúcar y la
feromona de agregación producida por el macho (Rochat et al , 1991).
El compuesto (6-metil-2(E)-hepten-4-ol) se libera a una tasa de 20
mg en 24 horas a 30ºC. La trampa se construye a partir de un balde
plástico blanco de 19 l de capacidad con aberturas laterales para
aireación y permitir la entrada de los insectos, al que se le
agregan varios trozos de caña de azúcar partidos longitudinalmente y
tratados con insecticida. A partir de este diseño se han elaborado
otros con el fin de reducir los costos por trampa sin sacrificar el
número de capturas.
El objetivo de este trabajo es describir el diseño de varias
trampas e informar sobre su efectividad relativa para capturar
adultos de R. palmarum cuando se emplean en combinación con la
feromona de agregación producida por el macho.
Materiales y Métodos Los
experimentos de campo se realizaron en una plantación comercial de palma
aceitera situada en el valle del Coto-Colorado en la costa Pacífica sur
de Costa Rica. En todos los ensayos se utilizó la trampa de balde con
caña de azúcar y feromona como testigo. Esta trampa es descrita por
Oehlschlager et al. 1992 y se ilustra en la
figura 1F . Todos los experimentos se montaron como un diseño de
bloques al azar con 10 repeticiones por tratamiento. Siguiendo el
esquema de siembra en la plantación (9 m triangular entre palmas) cada
tratamiento en una repetición estuvo separado del siguiente por tres
palmas en una misma hilera. La separación entre repeticiones fue de 10
plantas (aproximadamente 90 m). En el caso de baldes u otros recipientes
de plástico, las trampas se colocaron colgando de la bases peciolares de
los troncos de las palmas a aproximadamente la altura del pecho. En el
caso de las trampas fabricadas con trozos de troncos, éstas se colocaron
directamente sobre el suelo.
La feromona se colocó en un sobre especial de plástico que
liberaba 20 mg de la sustancia en 24 h a 30ºC. La duración de uno de
estos sobres en condiciones de campo es entre dos y medio y tres
meses.
Análisis de los datos
Las asunciones de normalidad y homogeneidad de varianzas se
probaron para todos los datos mediante la graficación del logaritmo
de la varianza vs. el de la media y la prueba de Bartlett
respectivamente. Algunos datos fueron transformados mediante la raíz
cuadrada de "X+0.5" para eliminar heterocedasticidad (Zar, 1984) y
analizados usando el procedimiento PROC GLM (SAS Inst. 1985). La
separación de medias se hizo mediante la prueba de "t' de
Bonferroni.
Trampas de tallo de palma aceitera
Secciones sólidas de tronco. Este diseño se obtiene cortando con una
motosierra secciones de tallo transversales de aproximadamente 20-25 cm
de espesor, las cuales se parten posteriormente en cruz con una hacha
pesada tratando de únicamente rajar el tejido, pero manteniendo las
cuatro secciones unidas por la fibra (
Fig. 1B ). Dos unidades de este tipo forman una trampa, que puede
ser parcialmente cubierta con hojas de palma para protegerla del sol.
Una variación a esta trampa consiste en cortar secciones de tallo un
poco más largas (40 cm), las cuales se parten con motosierra o con hacha
longitudinalmente en cuatro secciones. Siete de estas secciones
constituyen una trampa: cuatro se colocan con la superficie cortada
hacia arriba y tres directamente encima de manera que los cortes estén
en contacto (
Fig. 1A ). Todos los cortes se asperjan con insecticida. Otros
diseños se ilustran en la Fig. 1.
Recipientes de tronco. Esta trampa se fabrica a partir de un
trozo de tronco de aproximadamente 30-40 cm de longitud, al cual,
con ayuda de una motosierra, se le extrae un prisma rectangular a
todo lo largo. La base y tapa de este recipiente lo constituyen
secciones transversales del mismo tallo, de unos 10 cm de grosor. (
Fig. 1E ). Para facilitar la entrada de los insectos a la trampa
se pueden hacer pequeños cortes en forma de "V" en los extremos del
recipiente o bien mantener "la tapa" levantada con secciones de
peciolo de hojas o pequeñas piedras. Cuando esta trampa se utiliza
en combinación con caña de azúcar, se agregan varios trozos partidos
longitudinalmente. La cantidad de caña por agregar depende del
diámetro del tronco, pero en cualquier caso debe cubrir el fondo.
Generalmente unos 15 pedazos son suficientes para lograr esto. En
esta trampa y otras que llevan caña de azúcar, los pedazos deben
quedar en forma horizontal en el fondo del recipiente y ser tratados
con un insecticida. En este tipo de trampa y las que se describen a
continuación, los insectos normalmente no deberían de poder
abandonar la trampa luego que entran en contacto con el insecticida,
por lo que se prefiere el uso del carbofuran (Furadán F) (1.5 cc/l).
Para facilitar el tratamiento de cantidades grandes de caña, se
pueden remojar los trozos en una solución insecticida.
Trampas con recipientes plásticos
Baldes de 19 litros. La trampa se construye a partir de un balde
blanco plástico de 19 litros de capacidad, que lleva agujeros en el
fondo para drenaje y otras aberturas en la parte superior para
ventilación y permitir la entrada de los insectos. El sobre con la
feromona se coloca directamente colgando de la tapa (
Fig. 1F ). En el fondo del balde se colocan horizontalmente
varios (12-15) trozos de caña de azúcar cortados longitudinalmente e
impregnados con insecticida. Cada semana se agregan unos 3-4 pedazos
frescos de caña, y la totalidad de la misma se cambia cada dos
semanas.
La caña de azúcar se trató de sustituir por una esponja
impregnada de melaza, trozos de tallo o palmito de palma aceitera o
cocotero, o bien peciolos de hojas de estas palmeras. Se hicieron
también modificaciones a la trampa para intentar prescindir de la
fuente de alimento. Para esto se fijó un embudo de metal en la boca
del balde, para impedir el escape de los insectos una vez que
hubiesen entrado a la trampa, o bien se cubrió el fondo de la misma
con una sustancia pegajosa, o se agregó agua con detergente (5 cm)
al fondo del balde.
Recipientes de desecho de agroquímicos. Se han utilizado
recipientes de 5 y 8 litros, con agujeros de drenaje en el fondo y
aberturas laterales similares a la de los baldes para permitir la
entrada de los insectos. Los trozos de caña para estos recipientes
deben obviamente ser más cortos para facilitar el manejo (
Fig. 1G ).
Otros diseños. Estos no han sido probados extensivamente pero
permiten la captura de un buen número de insectos. Los diseños de
las figuras 1C y 1D han sido usados comercialmente. El balde
plástico se trató de sustituir por una bolsa plástica del tipo
empleado en los viveros de palma aceitera (polietileno negro de 6
milésimas). La bolsa plástica se adaptó a una armazón interna de
alambre maleable (30 cm de altura x 20 cm de diámetro) y se le
fabricó una "tapa" de cedazo (0.6 cm) también cubierta por plástico.
La colocación de la trampa fue igual que los baldes plásticos y se
usó también caña como fuente de alimento. Otro diseño probado fueron
huecos en el suelo (40 cm de profundidad y 30 cm de diámetro), con
grava en el fondo (2-3 cm) y con una cantidad de caña similar a la
usada en los baldes de 19 l. La feromona se colocó en una varilla
(peciolo) a aproximadamente 40 cm sobre la superficie del suelo. El
orificio fue cubierto con hojas secas de palma.
Resultados y Discusión El trampeo
intensivo de Rhynchophorus palmarum utilizando la feromona de agregación producida por el macho puede reducir sensiblemente la población
del insecto y esto se puede asociar a una baja en la incidencia de la
enfermedad del anillo rojo en palma aceitera (Oehlschlager, et al ,
1992b, 1992c). La feromona está disponible comercialmente bajo el nombre
de RHYNKO-LURE de ASD de Costa Rica (Apartado 30, 1000 San José, COSTA
RICA). Siendo que el valor de los cebos será un costo fijo en el
programa de trampeo, los ahorros podrán originarse de una trampa más
barata de fabricar o que requiera menos mantenimiento en el campo.
Algunas trampas descritas en la literatura pueden ser efectivas, pero su
costo de construcción es elevado y en algunas plantaciones el robo de
las mismas puede limitar seriamente su uso. El recipiente ideal, por lo
tanto, no debería de tener ningún uso potencial para nadie, excepto como
trampa para R. palmarum .
En plantaciones jóvenes, cuando la disponibilidad de material
vivo (troncos) es limitado, la opción por escoger es la trampa hecha
a partir de algún recipiente de plástico o similar.
Trampas de tronco de palma aceitera
Secciones sólidas de tronco. Las capturas en estas trampas típicamente
aumentan después del segundo día de colocadas, alcanzan un máximo en el
3-4 día y luego disminuyen hasta hacer necesaria su sustitución en unos
siete días. Sin embargo, cuando luego de una semana se limpian las
superficies podridas y se expone tejido menos deteriorado cortando con
un machete, es posible que continúan activas por unos pocos días más.
Cuando se emplea la feromona de agregación junto con estas trampas las
capturas se incrementan, y la trampa permanece activa por un período más
prolongado, pero también aquí la atracción disminuye bruscamente después
de unos 10 días. En la Fig. 2 se compara el diseño de la Fig. 1B con y
sin la feromona de agregación y la trampa fabricada a partir de un balde
de 19 l.

El producto usado como insecticida no debe de tener un olor muy
fuerte que pueda resultar repelente. Algunos insecticidas efectivos
son el Dipterex (triclorfón), el Lannate (metomil), el Sevin
(carbaril) y el Furadán F (carbofurán). Este último fue usado en
todas nuestras pruebas.
Recipiente hechos de tallos. Aún sin el uso de la feromona estas
trampas son muy eficientes, pero su comportamiento en cuanto a
duración es similar al de otros diseños hechos a partir de tallos de
la palma aceitera, y pierden atracción después de unos siete días.
La feromona extiende su vida útil, pero las capturas son bajas
después de la primera semana. Cuando se agrega caña de azúcar a
estas trampa (
Fig. 1E ), se convierten en un atractivo muy poderoso para los
adultos del picudo. El acumulado de capturas puede ser incluso
superior al de los baldes con caña y feromona. En un experimento
(Fig. 3), el acumulado de capturas en 10 trampas en 84 días fue
superior en 25% al acumulado en los baldes durante el mismo período
(1,840 insectos en los troncos versus 1,381 en los baldes).

Esta respuesta se debe a que aparentemente se produce un efecto
sinergístico entre la feromona, la caña de azúcar y los diferentes
compuestos volátiles que se desprenden de los cortes del tronco
durante los primeros días. Por otro lado, estas trampas tiene la
ventaja de estar colocadas directamente sobre el suelo. En un
experimento con las trampas de balde se habían encontrado que las
trampas colocadas directamente en el suelo capturaron
significativamente más insectos que aquellas a 1.7 o 3.1 metros de
altura (Fig. 4). Sin embargo, nuestra práctica estándar ha sido
colocar los baldes y recipientes similares colgando de las bases
peciolares de la palma para facilitar su ubicación y reducir el
vandalismo.

Además de renovar la caña en estas trampas, se puede también
cambiar la parte superior de la misma (sección transversal de tronco
de unos 10 cm de grosor) cada dos semanas para aprovechar el efecto
sinergístico de los volátiles que se desprenden de los cortes
frescos del tronco. Este efecto se ilustra en la Fig. 3, en donde se
hizo esta práctica a los 23 días de colocadas las trampas, con lo
cual se produjo un aumento en las capturas. Dependiendo del cuidado
que se tenga durante la fabricación de estas trampas de troncos de
palma, pueden mantenerse útiles por tres meses o más. La sustitución
de la caña de azúcar se hace de la misma manera que en los baldes
plásticos.
Recipientes de plástico
Balde de 19 litros con caña de azúcar. Esta ha sido la trampa
estándar (
Fig. 1F ) en nuestros estudios sobre la población de R. palmarum
y la enfermedad del anillo rojo (Oehlschlager, 1992b, 1992c). Las
ventajas radican en la durabilidad del recipiente, pero en algunas
áreas son frecuentemente robadas y el costo unitario es alto. Un
balde de buena calidad soporta las condiciones de campo por al menos
un año. Las trampas se visitan cada semana y se agregan unos 3-4
secciones de caña al material viejo en el balde. Esto ayuda a
"reactivar" la trampa. Después de dos semanas toda la caña es
sustituida por material fresco. Estas trampas consistentemente
capturan un acumulado mayor de insectos que las trampas fabricadas a
partir de secciones sólidas de tallos de palma aceitera cebados con
la feromona de agregación. Durante los primeros días existe
posiblemente interferencia entre trampas, ya que los insectos
atraídos a una área se deciden aparentemente por visitar las trampas
de tronco de palmas, en detrimento de las capturas en las trampas de
balde y caña de azúcar. Posteriormente, y conforme el tronco se
descompone (y disminuye la liberación de volátiles que atraen a los
insectos), las capturas aumentan en los baldes.
A modo de prueba se modificaron los agujeros laterales de entrada
del balde para facilitar el "aterrizaje" de los insectos. Para esto
no se cortó totalmente el pedazo rectangular de plástico lateral,
sino que la parte basal fue doblada hacia abajo para que quedara
como una plataforma. Esta modificación no mejoró significativamente
el número de capturas por trampa. La adaptación al balde de un
embudo más bien causó una reducción en el número de capturas por
trampa.
Cuando se sustituyó la caña de azúcar por una esponja impregnada
con melaza o agua con detergente, el número de capturas bajó
dramáticamente. Las capturas también fueron muy bajas en baldes con
el fondo cubierto por una sustancia pegajosa. Sin embargo, pedazos
de tallo de palma y particularmente trozos de cocotero tomados de la
región del palmito fueron muy efectivos durante los primeros 3-4
días, pero las capturas se reducen luego, debido a la rápida
descomposición del material. Además, el uso de estas fuentes de
alimento encarece el trampeo, ya que las trampas deben visitarse más
a menudo para sustituir el tejido deteriorado. Secciones de peciolo
de hojas de palma aceitera o cocotero en los balde permitieron la
captura de un número razonable de insectos (Fig. 5), pero estos
materiales resultaron ser significativamente menos eficientes que la
caña de azúcar.

Recipientes de 5 litros. El comportamiento de estos envases fue muy
similar al del balde de mayor volumen. Esto es importante pues los
recipientes utilizados son un subproducto (envase vacío de algún
agroquímico), por lo cual el costo total de la trampa se reduce
considerablemente. Debido a su menor tamaño estos recipientes son
más fáciles de transportar y son menos atractivos para ser robados.
Varios agroquímicos de baja toxicidad (ej. Bacillus thuringiensis )
y otros productos vienen en recipientes que pueden ser utilizados
para construir las trampas. En todas estas trampas, al igual que los
baldes, se debe tener el cuidado de ponerlos en estrecho contacto
con el tronco de la palma, de manera que los insectos no tengan
dificultad de entrar a ellas. Nuestras observaciones de campo
indican que la mayoría de los insectos que son atraídos a las
trampas, se posan primero sobre el tronco y de allí eventualmente
pasan al interior de al trampa.
Otros diseños
Se han realizado intentos por modificar las trampas existentes o
diseñar otras que sean de más fácil manejo en el campo y de menor
costo de mantenimiento. Los huecos en el suelo con caña y la
feromona atrajeron algunos insectos, pero su eficiencia estuvo muy
por debajo de la trampa testigo (balde de 19 l). Sin embargo, los
recipientes hechos a partir de una bolsa plástica colocada en una
armadura de alambre, permitieron un número de capturas semejantes a
la de los baldes. Las trampas de bolsa son muy baratas de construir,
pero se deterioran con facilidad en el campo.
Posiblemente en el futuro se cuente con extractos de los
volátiles que se desprenden de los cortes de los tallos de la palma
aceitera y el cocotero, y estos puedan sustituir el uso de la caña
de azúcar. El resultado esperado es una trampa que sin perder
efectividad requiera de un mínimo de mantenimiento en el campo.
Conclusiones
Existen varios diseños de trampas que atraen y efectivamente
capturan adultos del picudo de la palma. Dos elementos parecen ser
sin embargo, esenciales para lograr un alto número de capturas, una
fuente de alimento y la feromona de agregación producida por el
macho. Es posible que la fuente de alimentación pueda ser sustituida
en el futuro por alguna sustancia volátil obtenida a partir de
cortes frescos de tallos de palma aceitera o cocotero.
Utilizando recipientes de plástico o fabricados a partir de
troncos de palma aceitera tal y como hemos descrito, se obtienen
trampas que se mantienen efectivas por largo tiempo en el campo; la
atracción de la trampa se mantiene en tanto la feromona se esté
liberando de un dispositivo adecuado y la fuente de alimento se esté
renovando. La caña de azúcar ha mostrado ser el mejor tipo de
alimento por su atracción y duración en el campo.
La captura de los adultos de Rhynchophorus palmarum mediante un
programa sostenido de trampeo, puede efectivamente reducir las
poblaciones residentes e inmigrantes en una plantación y con ello
eventualmente reducir la incidencia de la enfermedad del anillo
rojo.
Agradecimientos Los autores desean
agradecer a la Compañía Palma Tica en Costa Rica, el permiso para
publicar estos resultados. En especial se agradece al Dr. D. L.
Richardson su apoyo y consejo y al Sr. G. Castrillo por su colaboración
en el trabajo de campo; A. Salas por su apoyo en el área de computo; R.
S. Mc. Donald del "Dept. of Biological Sciences at Simon Fraser
University" por su ayuda en los análisis estadísticos; the Natural
Sciences and Engeneering Research Council of Canada, y un permiso
administrativo dado al segundo autor por Simon Fraser University.
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