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Comparación de trampas para capturar adultos de Rhynchophorus palmarum utilizando la feromona de agregación producida por el macho
C. M. Chinchilla y A. C. Oehlschlager
ASD Oil Palm Papers, N° 5, 9-14. 1992

 

Resumen

Se describen varios diseños de trampas utilizados para atraer y capturar adultos de R. palmarum . Dos elementos parecen esenciales para lograr una buena captura: la feromona de agregación (6-metil-2(E)-hepten-4-ol) y una fuente de alimento. La presencia de la feromona permite la captura de 6 a 30 veces más insectos en comparación a trampas que no llevan este atrayente. Existen al menos tres diseños de trampas hechos a partir de troncos de palma aceitera o cocotero, los cuales son efectivos como atrayentes por unos 7-8 días. La necesidad de construir estas trampas cada semana aumenta los costos del control. Recipientes de plástico (5-19 l) con caña de azúcar tratada con insecticida y cebados con la feromona constituyen una trampa muy eficiente, mientras que trozos de cocotero (palmito) en baldes de 19 l son eficientes solo durante 3-4 días. Troncos de palma aceitera (40 cm) a los cuales se les extrae la parte central con una motosierra, empleados con caña de azúcar y la feromona pueden ser efectivos por más de dos meses.

El trampeo en gran escala usando la feromona de agregación puede ser utilizado con éxito para reducir la población de R. palmarum y la incidencia de la enfermedad del anillo rojo en palma aceitera y posiblemente en cocotero.

Introducción

El picudo de la palma Rhynchophorus palmarum causa daño directo en cocotero y palma aceitera debido a la actividad de las larvas en el tronco y en la región del cogollo principalmente. Además, es el único vector conocido de la enfermedad del anillo rojo causada por el nematodo Rhadinaphelenchus cocophilus (Cobb, 1922; Hagley, 1963; Griffith, 1987). El combate de esta enfermedad se realiza mediante la eliminación de las fuentes de inóculo (palmas enfermas), reducción de los sitios de cría del insecto y de la población adulta del vector (Griffith, 1987; Chinchilla, 1992).

Varios diseños de trampas han sido propuestos para atraer y capturar adultos de R. palmarum, la mayoría de ellas son fabricadas con pedazos de tallos de palma aceitera o cocotero que se impregnan con insecticida (Mariau, 1968; Griffith, 1969; Morin, 1986; Griffith, 1987; Morales y Chinchilla, 1990; Chinchilla et al .1990; Moura,1991), sin embargo, la fabricación de algunas de estas trampas es laboriosa y el costo por unidad alto. La pérdida de trampas por robo puede ser alta cuando el recipiente usado puede tener otros usos para los trabajadores y visitantes casuales de la plantación.

Recientemente se informó (Oehlschlager et al , 1992a, 1992b) sobre la efectividad de una trampa que utiliza caña de azúcar y la feromona de agregación producida por el macho (Rochat et al , 1991). El compuesto (6-metil-2(E)-hepten-4-ol) se libera a una tasa de 20 mg en 24 horas a 30ºC. La trampa se construye a partir de un balde plástico blanco de 19 l de capacidad con aberturas laterales para aireación y permitir la entrada de los insectos, al que se le agregan varios trozos de caña de azúcar partidos longitudinalmente y tratados con insecticida. A partir de este diseño se han elaborado otros con el fin de reducir los costos por trampa sin sacrificar el número de capturas.

El objetivo de este trabajo es describir el diseño de varias trampas e informar sobre su efectividad relativa para capturar adultos de R. palmarum cuando se emplean en combinación con la feromona de agregación producida por el macho.

Materiales y Métodos

Los experimentos de campo se realizaron en una plantación comercial de palma aceitera situada en el valle del Coto-Colorado en la costa Pacífica sur de Costa Rica. En todos los ensayos se utilizó la trampa de balde con caña de azúcar y feromona como testigo. Esta trampa es descrita por Oehlschlager et al. 1992 y se ilustra en la figura 1F . Todos los experimentos se montaron como un diseño de bloques al azar con 10 repeticiones por tratamiento. Siguiendo el esquema de siembra en la plantación (9 m triangular entre palmas) cada tratamiento en una repetición estuvo separado del siguiente por tres palmas en una misma hilera. La separación entre repeticiones fue de 10 plantas (aproximadamente 90 m). En el caso de baldes u otros recipientes de plástico, las trampas se colocaron colgando de la bases peciolares de los troncos de las palmas a aproximadamente la altura del pecho. En el caso de las trampas fabricadas con trozos de troncos, éstas se colocaron directamente sobre el suelo.

La feromona se colocó en un sobre especial de plástico que liberaba 20 mg de la sustancia en 24 h a 30ºC. La duración de uno de estos sobres en condiciones de campo es entre dos y medio y tres meses.

Análisis de los datos

Las asunciones de normalidad y homogeneidad de varianzas se probaron para todos los datos mediante la graficación del logaritmo de la varianza vs. el de la media y la prueba de Bartlett respectivamente. Algunos datos fueron transformados mediante la raíz cuadrada de "X+0.5" para eliminar heterocedasticidad (Zar, 1984) y analizados usando el procedimiento PROC GLM (SAS Inst. 1985). La separación de medias se hizo mediante la prueba de "t' de Bonferroni.

Trampas de tallo de palma aceitera

Secciones sólidas de tronco. Este diseño se obtiene cortando con una motosierra secciones de tallo transversales de aproximadamente 20-25 cm de espesor, las cuales se parten posteriormente en cruz con una hacha pesada tratando de únicamente rajar el tejido, pero manteniendo las cuatro secciones unidas por la fibra ( Fig. 1B ). Dos unidades de este tipo forman una trampa, que puede ser parcialmente cubierta con hojas de palma para protegerla del sol. Una variación a esta trampa consiste en cortar secciones de tallo un poco más largas (40 cm), las cuales se parten con motosierra o con hacha longitudinalmente en cuatro secciones. Siete de estas secciones constituyen una trampa: cuatro se colocan con la superficie cortada hacia arriba y tres directamente encima de manera que los cortes estén en contacto ( Fig. 1A ). Todos los cortes se asperjan con insecticida. Otros diseños se ilustran en la Fig. 1.

Recipientes de tronco. Esta trampa se fabrica a partir de un trozo de tronco de aproximadamente 30-40 cm de longitud, al cual, con ayuda de una motosierra, se le extrae un prisma rectangular a todo lo largo. La base y tapa de este recipiente lo constituyen secciones transversales del mismo tallo, de unos 10 cm de grosor. ( Fig. 1E ). Para facilitar la entrada de los insectos a la trampa se pueden hacer pequeños cortes en forma de "V" en los extremos del recipiente o bien mantener "la tapa" levantada con secciones de peciolo de hojas o pequeñas piedras. Cuando esta trampa se utiliza en combinación con caña de azúcar, se agregan varios trozos partidos longitudinalmente. La cantidad de caña por agregar depende del diámetro del tronco, pero en cualquier caso debe cubrir el fondo. Generalmente unos 15 pedazos son suficientes para lograr esto. En esta trampa y otras que llevan caña de azúcar, los pedazos deben quedar en forma horizontal en el fondo del recipiente y ser tratados con un insecticida. En este tipo de trampa y las que se describen a continuación, los insectos normalmente no deberían de poder abandonar la trampa luego que entran en contacto con el insecticida, por lo que se prefiere el uso del carbofuran (Furadán F) (1.5 cc/l). Para facilitar el tratamiento de cantidades grandes de caña, se pueden remojar los trozos en una solución insecticida.

Trampas con recipientes plásticos

Baldes de 19 litros. La trampa se construye a partir de un balde blanco plástico de 19 litros de capacidad, que lleva agujeros en el fondo para drenaje y otras aberturas en la parte superior para ventilación y permitir la entrada de los insectos. El sobre con la feromona se coloca directamente colgando de la tapa ( Fig. 1F ). En el fondo del balde se colocan horizontalmente varios (12-15) trozos de caña de azúcar cortados longitudinalmente e impregnados con insecticida. Cada semana se agregan unos 3-4 pedazos frescos de caña, y la totalidad de la misma se cambia cada dos semanas.

La caña de azúcar se trató de sustituir por una esponja impregnada de melaza, trozos de tallo o palmito de palma aceitera o cocotero, o bien peciolos de hojas de estas palmeras. Se hicieron también modificaciones a la trampa para intentar prescindir de la fuente de alimento. Para esto se fijó un embudo de metal en la boca del balde, para impedir el escape de los insectos una vez que hubiesen entrado a la trampa, o bien se cubrió el fondo de la misma con una sustancia pegajosa, o se agregó agua con detergente (5 cm) al fondo del balde.

Recipientes de desecho de agroquímicos. Se han utilizado recipientes de 5 y 8 litros, con agujeros de drenaje en el fondo y aberturas laterales similares a la de los baldes para permitir la entrada de los insectos. Los trozos de caña para estos recipientes deben obviamente ser más cortos para facilitar el manejo ( Fig. 1G ).

Otros diseños. Estos no han sido probados extensivamente pero permiten la captura de un buen número de insectos. Los diseños de las figuras 1C y 1D han sido usados comercialmente. El balde plástico se trató de sustituir por una bolsa plástica del tipo empleado en los viveros de palma aceitera (polietileno negro de 6 milésimas). La bolsa plástica se adaptó a una armazón interna de alambre maleable (30 cm de altura x 20 cm de diámetro) y se le fabricó una "tapa" de cedazo (0.6 cm) también cubierta por plástico. La colocación de la trampa fue igual que los baldes plásticos y se usó también caña como fuente de alimento. Otro diseño probado fueron huecos en el suelo (40 cm de profundidad y 30 cm de diámetro), con grava en el fondo (2-3 cm) y con una cantidad de caña similar a la usada en los baldes de 19 l. La feromona se colocó en una varilla (peciolo) a aproximadamente 40 cm sobre la superficie del suelo. El orificio fue cubierto con hojas secas de palma.

Resultados y Discusión

El trampeo intensivo de Rhynchophorus palmarum utilizando la feromona de agregación producida por el macho puede reducir sensiblemente la población del insecto y esto se puede asociar a una baja en la incidencia de la enfermedad del anillo rojo en palma aceitera (Oehlschlager, et al , 1992b, 1992c). La feromona está disponible comercialmente bajo el nombre de RHYNKO-LURE de ASD de Costa Rica (Apartado 30, 1000 San José, COSTA RICA). Siendo que el valor de los cebos será un costo fijo en el programa de trampeo, los ahorros podrán originarse de una trampa más barata de fabricar o que requiera menos mantenimiento en el campo. Algunas trampas descritas en la literatura pueden ser efectivas, pero su costo de construcción es elevado y en algunas plantaciones el robo de las mismas puede limitar seriamente su uso. El recipiente ideal, por lo tanto, no debería de tener ningún uso potencial para nadie, excepto como trampa para R. palmarum .

En plantaciones jóvenes, cuando la disponibilidad de material vivo (troncos) es limitado, la opción por escoger es la trampa hecha a partir de algún recipiente de plástico o similar.

Trampas de tronco de palma aceitera

Secciones sólidas de tronco. Las capturas en estas trampas típicamente aumentan después del segundo día de colocadas, alcanzan un máximo en el 3-4 día y luego disminuyen hasta hacer necesaria su sustitución en unos siete días. Sin embargo, cuando luego de una semana se limpian las superficies podridas y se expone tejido menos deteriorado cortando con un machete, es posible que continúan activas por unos pocos días más. Cuando se emplea la feromona de agregación junto con estas trampas las capturas se incrementan, y la trampa permanece activa por un período más prolongado, pero también aquí la atracción disminuye bruscamente después de unos 10 días. En la Fig. 2 se compara el diseño de la Fig. 1B con y sin la feromona de agregación y la trampa fabricada a partir de un balde de 19 l.

Fig 2

El producto usado como insecticida no debe de tener un olor muy fuerte que pueda resultar repelente. Algunos insecticidas efectivos son el Dipterex (triclorfón), el Lannate (metomil), el Sevin (carbaril) y el Furadán F (carbofurán). Este último fue usado en todas nuestras pruebas.

Recipiente hechos de tallos. Aún sin el uso de la feromona estas trampas son muy eficientes, pero su comportamiento en cuanto a duración es similar al de otros diseños hechos a partir de tallos de la palma aceitera, y pierden atracción después de unos siete días. La feromona extiende su vida útil, pero las capturas son bajas después de la primera semana. Cuando se agrega caña de azúcar a estas trampa ( Fig. 1E ), se convierten en un atractivo muy poderoso para los adultos del picudo. El acumulado de capturas puede ser incluso superior al de los baldes con caña y feromona. En un experimento (Fig. 3), el acumulado de capturas en 10 trampas en 84 días fue superior en 25% al acumulado en los baldes durante el mismo período (1,840 insectos en los troncos versus 1,381 en los baldes).

Fig 3

Esta respuesta se debe a que aparentemente se produce un efecto sinergístico entre la feromona, la caña de azúcar y los diferentes compuestos volátiles que se desprenden de los cortes del tronco durante los primeros días. Por otro lado, estas trampas tiene la ventaja de estar colocadas directamente sobre el suelo. En un experimento con las trampas de balde se habían encontrado que las trampas colocadas directamente en el suelo capturaron significativamente más insectos que aquellas a 1.7 o 3.1 metros de altura (Fig. 4). Sin embargo, nuestra práctica estándar ha sido colocar los baldes y recipientes similares colgando de las bases peciolares de la palma para facilitar su ubicación y reducir el vandalismo.

Fig 4

Además de renovar la caña en estas trampas, se puede también cambiar la parte superior de la misma (sección transversal de tronco de unos 10 cm de grosor) cada dos semanas para aprovechar el efecto sinergístico de los volátiles que se desprenden de los cortes frescos del tronco. Este efecto se ilustra en la Fig. 3, en donde se hizo esta práctica a los 23 días de colocadas las trampas, con lo cual se produjo un aumento en las capturas. Dependiendo del cuidado que se tenga durante la fabricación de estas trampas de troncos de palma, pueden mantenerse útiles por tres meses o más. La sustitución de la caña de azúcar se hace de la misma manera que en los baldes plásticos.

Recipientes de plástico

Balde de 19 litros con caña de azúcar. Esta ha sido la trampa estándar ( Fig. 1F ) en nuestros estudios sobre la población de R. palmarum y la enfermedad del anillo rojo (Oehlschlager, 1992b, 1992c). Las ventajas radican en la durabilidad del recipiente, pero en algunas áreas son frecuentemente robadas y el costo unitario es alto. Un balde de buena calidad soporta las condiciones de campo por al menos un año. Las trampas se visitan cada semana y se agregan unos 3-4 secciones de caña al material viejo en el balde. Esto ayuda a "reactivar" la trampa. Después de dos semanas toda la caña es sustituida por material fresco. Estas trampas consistentemente capturan un acumulado mayor de insectos que las trampas fabricadas a partir de secciones sólidas de tallos de palma aceitera cebados con la feromona de agregación. Durante los primeros días existe posiblemente interferencia entre trampas, ya que los insectos atraídos a una área se deciden aparentemente por visitar las trampas de tronco de palmas, en detrimento de las capturas en las trampas de balde y caña de azúcar. Posteriormente, y conforme el tronco se descompone (y disminuye la liberación de volátiles que atraen a los insectos), las capturas aumentan en los baldes.

A modo de prueba se modificaron los agujeros laterales de entrada del balde para facilitar el "aterrizaje" de los insectos. Para esto no se cortó totalmente el pedazo rectangular de plástico lateral, sino que la parte basal fue doblada hacia abajo para que quedara como una plataforma. Esta modificación no mejoró significativamente el número de capturas por trampa. La adaptación al balde de un embudo más bien causó una reducción en el número de capturas por trampa.

Cuando se sustituyó la caña de azúcar por una esponja impregnada con melaza o agua con detergente, el número de capturas bajó dramáticamente. Las capturas también fueron muy bajas en baldes con el fondo cubierto por una sustancia pegajosa. Sin embargo, pedazos de tallo de palma y particularmente trozos de cocotero tomados de la región del palmito fueron muy efectivos durante los primeros 3-4 días, pero las capturas se reducen luego, debido a la rápida descomposición del material. Además, el uso de estas fuentes de alimento encarece el trampeo, ya que las trampas deben visitarse más a menudo para sustituir el tejido deteriorado. Secciones de peciolo de hojas de palma aceitera o cocotero en los balde permitieron la captura de un número razonable de insectos (Fig. 5), pero estos materiales resultaron ser significativamente menos eficientes que la caña de azúcar.

Fig 5

Recipientes de 5 litros. El comportamiento de estos envases fue muy similar al del balde de mayor volumen. Esto es importante pues los recipientes utilizados son un subproducto (envase vacío de algún agroquímico), por lo cual el costo total de la trampa se reduce considerablemente. Debido a su menor tamaño estos recipientes son más fáciles de transportar y son menos atractivos para ser robados. Varios agroquímicos de baja toxicidad (ej. Bacillus thuringiensis ) y otros productos vienen en recipientes que pueden ser utilizados para construir las trampas. En todas estas trampas, al igual que los baldes, se debe tener el cuidado de ponerlos en estrecho contacto con el tronco de la palma, de manera que los insectos no tengan dificultad de entrar a ellas. Nuestras observaciones de campo indican que la mayoría de los insectos que son atraídos a las trampas, se posan primero sobre el tronco y de allí eventualmente pasan al interior de al trampa.

Otros diseños

Se han realizado intentos por modificar las trampas existentes o diseñar otras que sean de más fácil manejo en el campo y de menor costo de mantenimiento. Los huecos en el suelo con caña y la feromona atrajeron algunos insectos, pero su eficiencia estuvo muy por debajo de la trampa testigo (balde de 19 l). Sin embargo, los recipientes hechos a partir de una bolsa plástica colocada en una armadura de alambre, permitieron un número de capturas semejantes a la de los baldes. Las trampas de bolsa son muy baratas de construir, pero se deterioran con facilidad en el campo.

Posiblemente en el futuro se cuente con extractos de los volátiles que se desprenden de los cortes de los tallos de la palma aceitera y el cocotero, y estos puedan sustituir el uso de la caña de azúcar. El resultado esperado es una trampa que sin perder efectividad requiera de un mínimo de mantenimiento en el campo.

Conclusiones

Existen varios diseños de trampas que atraen y efectivamente capturan adultos del picudo de la palma. Dos elementos parecen ser sin embargo, esenciales para lograr un alto número de capturas, una fuente de alimento y la feromona de agregación producida por el macho. Es posible que la fuente de alimentación pueda ser sustituida en el futuro por alguna sustancia volátil obtenida a partir de cortes frescos de tallos de palma aceitera o cocotero.

Utilizando recipientes de plástico o fabricados a partir de troncos de palma aceitera tal y como hemos descrito, se obtienen trampas que se mantienen efectivas por largo tiempo en el campo; la atracción de la trampa se mantiene en tanto la feromona se esté liberando de un dispositivo adecuado y la fuente de alimento se esté renovando. La caña de azúcar ha mostrado ser el mejor tipo de alimento por su atracción y duración en el campo.

La captura de los adultos de Rhynchophorus palmarum mediante un programa sostenido de trampeo, puede efectivamente reducir las poblaciones residentes e inmigrantes en una plantación y con ello eventualmente reducir la incidencia de la enfermedad del anillo rojo.

Agradecimientos

Los autores desean agradecer a la Compañía Palma Tica en Costa Rica, el permiso para publicar estos resultados. En especial se agradece al Dr. D. L. Richardson su apoyo y consejo y al Sr. G. Castrillo por su colaboración en el trabajo de campo; A. Salas por su apoyo en el área de computo; R. S. Mc. Donald del "Dept. of Biological Sciences at Simon Fraser University" por su ayuda en los análisis estadísticos; the Natural Sciences and Engeneering Research Council of Canada, y un permiso administrativo dado al segundo autor por Simon Fraser University.

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