| Resumen El
picudo de la palma, Rhynchophorus palmarum es una importante plaga de la
palma aceitera y el coco en toda América tropical. El daño lo causa por
ataque directo de las larvas al tronco y al cogollo y como vector del
nematodo Rhadinaphelechus cocophilus causante de la enfermedad del
anillo rojo. El objetivo de este estudio fue reducir la población de
este insecto y la incidencia de la enfermedad del anillo rojo, en una
plantación comercial de palma aceitera, a través de un programa
intensivo de trampeo, utilizando la feromona de agregación
(6-metil-2(E)-hepten-4-ol) producida por los machos. La feromona se
colocó en un balde de 19 l que llevaba trozos de caña de azúcar
envenenada con carbofurán.
Las trampas (cerca de 6/ha) se colocaron en un lote de
aproximadamente 30 ha, que tenía una alta incidencia de anillo rojo.
Después de varios meses de trampeo, la población de insectos adultos
disminuyó en el área, lo cual pudo asociarse con una reducción en la
incidencia de la enfermedad en el lote experimental. El número de
insectos capturados en el lote fue superior a 60,000, lo cual excede
en mucho el número estimado por área a partir de experimentos de
captura-marcado-recaptura (23-57/ha). Esta situación indica que
insectos adultos fueron atraídos desde áreas vecinas y capturados en
las trampas.
El patrón de capturas en el tiempo de un grupo de 25 trampas
distribuidas en unas 1256 ha, demostró que las prácticas usuales de
eliminación de plantaciones viejas (envenenamiento o eliminación con
tractor) obligan a la población residente de insectos adultos a
emigrar a áreas vecinas. El trampeo anterior a la eliminación de las
palmas y la puesta de trampas en la periferia de estos lotes por
eliminar, muy probablemente ayude a reducir la diseminación del
nematodo desde lotes viejos infectados a otros con baja incidencia o
bien libres de la enfermedad.
IntroducciónEl picudo de la palma, Rhynchophorus palmarum L.
(Wattanapongsiri, 1966) es una importante plaga en cocotero y palma
aceitera en toda América tropical. Los adultos atacan árboles de
cocotero sanos, pero en palma aceitera generalmente se requiere de una
herida previa o pudrición para atraer al insecto (Chinchilla, 1988). El
daño directo es causado por las larvas que se alimentan de los tejidos
del tronco y en la región del cogollo (Griffith, 1987). Sin embargo, la
mayor importancia del insecto radica en que es el principal vector del
nematodo que causa la enfermedad del anillo rojo/hoja pequeña (Cobb,
1922; Tidman, 1951; Hagley, 1963; Martyn, 1953; Griffith, 1967; 1978,
Chinchilla, 1988). Pérdidas de palmeras debido a esta enfermedad están
generalmente en el ámbito de 0,1 al 15%. Siendo la palma aceitera y el
cocotero cultivos que ocupan muchos miles de hectáreas en América
tropical, las pérdidas ocasionadas por el picudo se estiman en muchos
millones de dólares.
Las infecciones por parte del nematodo en palmas sanas, por otros medios que
no sean el picudo, tales como durante la poda o a través del suelo, se
consideran de poca importancia en palma aceitera (Fenwick, 1968; Schuiling and
Van Dinther, 1981; Chinchilla, 1988). La manifestación de los síntomas de la
enfermedad a partir de la inoculación con el nematodo, toma de dos a tres meses.
En el caso de la manifestación aguda de la enfermedad las palmas mueren
irremediablemente, y no responden a ningún tratamiento nematicida. Sin embargo,
en el caso de la manifestación de la hoja pequeña en palma aceitera, un
porcentaje de las palmas puede recuperarse a través de tratamientos con algunos
de estos productos (Chinchilla, 1988).
La estrategia más ampliamente recomendada para bajar la
incidencia de la enfermedad, es reducir la población del insecto
vector (Griffith, 1987; Chinchilla, 1988). Esto se logra reduciendo
el número de sitios de reproducción para el insecto dentro de la
plantación y capturando los adultos en trampas hechas a partir de
trozos de tronco de palma aceitera y otras palmaceas (Mariau, 1968;
Griffith, 1969, 1987; Morin et al , 1986; Moura et al , 1990,1991;
Chinchilla et al , 1990; Morales y Chinchilla, 1990). Las medidas se
complementan con una erradicación temprana de las plantas enfermas.
Recientemente reportamos un diseño muy eficiente de trampa para
R. palmarum que utiliza la feromona de agregación producida por el
macho (6-metil-2(E)-hepten-4-ol) (Rochat et al , 1991) en
combinación con caña de azúcar o trozos de tallo de palma aceitera
como fuente de alimento (Oehlschlager et al , 1993, en prensa). El
objetivo del presente trabajo fue estudiar la eficiencia de esta
trampa en el manejo de la población de R. palmarum y el efecto sobre
la enfermedad del anillo rojo. Este trabajo informa sobre algunos de
los resultados obtenidos en un experimento en donde se estudia los
efectos a largo plazo de un trampeo intensivo, sobre la incidencia
de la enfermedad del anillo rojo, en un lote de aproximadamente 30
ha de palma aceitera. También se estudia el efecto que tienen
ciertas prácticas agronómicas en la plantación sobre la dinámica de
la población de los insectos adultos.
Materiales y Métodos Los
experimentos se realizaron en una plantación comercial de palma aceitera
(6,600 ha) propiedad de la compañía Palma Tica, situada en el valle del
río Coto-Colorado, en la costa Pacífica sur de Costa Rica. La evolución
de la enfermedad del anillo rojo/hoja pequeña se sigue mediante visitas
periódicas a los diferentes lotes de siembra. Las palmas enfermas se
localizan siguiendo los criterios señalados por Chinchilla (1988). La
mayoría de las plantas enfermas presentan el amarillamiento de las hojas
inferiores y la quebradura de los peciolos a corta distancia de su base.
El cogollo de estas plantas normalmente tiene una apariencia compacta
debido a la producción de hojas más cortas de lo normal. Estas hojas por
lo común desarrollan una coloración amarillo pálido. Todas las palmas
enfermas son envenenadas utilizando MSMA o cortándolas cuando no
responden al tratamiento con el herbicida. Todos los cortes en las
palmas son tratados con un insecticida, tal como Carbofurán.
Las trampas se fabricaron a partir de baldes plásticos blancos de
19 l de capacidad, a los cuales se les hizo huecos en el fondo para
drenaje y otros orificios laterales para permitir la entrada de los
insectos. Este tipo de trampa se describe en Oehlschlager et al ,
1993 (en prensa). Las trampas contenían un pequeño sobre de plástico
que liberaba la feromona (6-metil-2(E)-hepten-4-ol) a la dosis de 20
mg en 24 h a 30ºC. Además, cada trampa contenía aproximadamente 15
secciones de tallo de caña de azúcar cortados longitudinalmente, y
que habían sido sumergidos en una suspensión de Carbofurán (1.5
cc/l). Se realizaron visitas semanales a las trampas para contar los
insectos, y poner 3-4 trozos de caña fresca. La totalidad de la caña
se cambió cada dos semanas. Las trampas estuvieron colocadas en los
tallos de las palmas a una altura aproximada de 1.7m.
Este sistema de trampeo al igual que la feromona está disponible
de ASD de Costa Rica (Apdo. 30, 1000 San José, Costa Rica, Tel.
(506) 257-2666, Fax (506) 257-2667). Una preparación sintética de la
feromona fue obtenida según se ha descrito previamente (Oehlschlager
et al , 1992), la cual era de una pureza del 95%.
Experimentos
Trampeo intensivo Durante
los meses de setiembre y octubre de 1991, se colocaron trampas en un
lote comercial de palma aceitera (DelixAVROS, Malasia, siembra de 1971)
que presentaba una alta incidencia de la enfermedad del anillo rojo, en
relación con siembras vecinas del mismo origen y edad. El área de
estudio estaba rodeada en tres lados por siembras de edad similar, y por
el cuarto lado, por una siembra joven de 1989. A partir de las capturas
de los primeros cuatro meses se determinó el valor medio de las capturas
por trampa en una semana (8.65 insectos) y la desviación estándar (7.26
insectos). Con base en esto se delimitaron las áreas de mayores capturas
en el lote, como aquellas en donde el número de insectos capturados por
trampa, era superior a la media por más de media desviación estándar.
Areas de bajas capturas fueron aquellas con capturas inferiores a al
media por más de media desviación estándar.
Seguimiento de la población adulta del vector
En el mes de diciembre se colocaron 24 trampas en tres círculos
concéntricos (seis por anillo) a 500, 1,000 y 2,000 de un punto central.
Las trampas quedaron distribuidas en una área de aproximadamente 1,256
ha. Dos semanas después de iniciado el experimento se colocó una nueva
trampa en el punto central. Seis de las trampas quedaron ubicadas en
palmas sembradas entre 1983 y 1984, siete en lotes plantados en 1975 y
1977 y dos trampas en siembras de 1986. La distancia entre cualquiera de
estas trampas y aquellas del trampeo masivo fue de al menos 4.5 km.
Experimentos de dispersión y de captura-marcado-recaptura
Se capturaron y marcaron 535 insectos adultos, los cuales se liberaron
posteriormente para estimar la población presente en una área y
determinar el potencial de dispersión del insecto. La liberación se
realizó el 30 de noviembre de 1991, en el punto central del experimento
descrito anteriormente. Los insectos capturados (marcados y no marcados)
se contaron luego de 2,4,6,8,11,13 y 15 días de la liberación. Posterior
a estas mediciones, las trampas fueron dejadas en su sitio y
constituyeron el experimento del párrafo anterior.
Procesamiento de los datos Las
asunciones de normalidad y homogeneidad de las varianzas se probaron
para todos los datos, mediante la graficación del logaritmo de la
varianza vs el logaritmo de la media y la prueba de Bartlett
respectivamente (SAS Inst. 1985). Algunos datos fueron transformados
obteniendo la raíz cuadrada, (Zar, 1984) para realizar un análisis de
varianza utilizando PROC GLM (SAS Inst. 1985). En situaciones en que los
datos no seguían una distribución normal, se utilizó estadística no
paramétrica (pruebas de Kruskal-Wallis o Wilcoxon) (SAS Inst. 1985).
Comparaciones múltiples no paramétricas fueron separadas usando el
estadístico de la prueba de Q (Zar, 1984).
Resultados y Discusión
Reconocimientos periódicos sobre la incidencia de la enfermedad del
anillo rojo en la plantación se iniciaron durante 1989; cada 3-4 meses
primero y luego en forma bimensual. En 1990, el lote de mayor incidencia
era uno designado como lote 50 (39 ha), de un material Deli x AVROS,
Malasia, sembrado en 1971. Esta área fue escogida para probar la
eficiencia del nuevo método de trampeo en bajar las poblaciones de R. palmarum y la enfermedad del anillo rojo.
Experimento de trampeo intensivo
Durante los meses de setiembre y octubre de 1991, se colocaron 219
trampas en la mayor parte del área del lote 50, y 24 trampas en la
siembra de 1989, que bordaba uno de los lados del lote 50. Las trampas
se visitaron cada semana para llevar un registro de las capturas de
adultos de R. palmarum .
El número de capturas decreció consistentemente a través del año,
excepto durante el período de diciembre de 1991 a febrero de 1992
(Fig. 1). Según un estudio previo realizado en esta plantación
(Morales y Chinchilla, 1990), la población del insecto es baja en
abril y luego se incrementa por un factor de tres para alcanzar un
pico en los meses de enero y febrero.

Según fue observado a partir de las capturas en las trampas del
experimento de reconocimiento (Seguimiento de la población
Materiales y Métodos), el número de capturas fue bastante estable
entre diciembre y marzo, y decreció en los meses siguientes (Fig.
2). Durante el período de setiembre de 1991 a junio de 1992, se
capturaron más de 60,000 insectos en las 219 trampas colocadas
dentro del lote 50. Esto correspondería a 2,000 insectos por
hectárea o el equivalente de 17 adultos por palma en este lote, lo
cual se considera altamente improbable. La explicación alterna es
que la población residente del lote fue reducida en una alta
proporción, y que gran parte de los insectos capturados provenían de
áreas vecinas que fueron atraídos e interceptados durante su paso
por el área trampeada. De acuerdo a nuestras estimaciones de la
población (Experimento de captura-recaptura), ésta era de 23-57
insectos\ha. Dado que el área en que se realiza el experimento de
trampeo intensivo es una siembra vieja con alta incidencia de la
enfermedad del anillo rojo, se cree que la población se encontraba
al menos en el límite superior estimado, a saber alrededor de 57
insectos\ha.

La opinión de que la mayoría de los insectos capturados en el
lote 50 provenían de áreas adyacentes, se sustenta también en el
hecho de que las capturas en las trampas colocadas en la periferia
fueron significativamente mayores, que aquellas en trampas colocadas
dentro del lote. Aún más, las capturas en las trampas de la
periferia variaron según las siembras vecinas. Las trampas colocadas
en la siembra de 1989 que bordaba por un lado el lote 50, capturaron
significativamente más insectos (2 a 2.5 veces más) que las trampas
en los bordes cercanos a siembras de 1968 y 1976. Esto ocurrió a
pesar de que estas siembras viejas tenían una incidencia
relativamente alta de anillo rojo y se asume poseen poblaciones
residentes del insecto mayores que los lotes jóvenes (Chinchilla et
al , 1990).
Es posible que las altas capturas en las trampas en el borde de
la siembra de 1989, hayan sido provocadas por las actividades de
resiembra realizadas dentro de la plantación que causaron dispersión
de los adultos. Cuando la población residente de insectos adultos es
disturbada por labores de cosecha, poda y especialmente eliminación
de las plantas, estos vuelan hacia áreas vecinas. Al encontrarse en
una siembra joven, continúan su vuelo hasta encontrar una siembra
adulta que ofrece un ambiente de mayor penumbra y en donde existen
un mayor número de sitios para alimentación y cría. La presencia de
trampas con la feromona en el límite de una área joven, ofrecen al
insecto la señal de un ambiente adecuado para la alimentación y
reproducción. Por esta razón se cree que estas trampas pueden ser
más efectivas protegiendo áreas mayores, que aquella colocadas en
sitios más "hospitalarios" para el insecto.
Para determinar si el trampeo intensivo estaba teniendo un efecto
medible sobre la población residente de insectos, se determinaron
área de altas y bajas capturas en el lote 50 según los criterios
explicados anteriormente. El área inicial de bajas capturas definida
en setiembre ocupaba el 28% del área total, y se incrementó hasta el
83% en diciembre de 1991. El promedio de insectos\trampa\semana en
esta área de bajas capturas fue de 4-5 insectos, mientras que en el
área de altas capturas el promedio decreció consistentemente de 18
insectos al inicio del experimento en setiembre, hasta
aproximadamente 10 insectos en diciembre. En el período de enero a
marzo, las capturas promedio aumentaron, pero el incremento se
presentó en particular en las trampas periféricas y en aquellas
localizadas en el área de altas capturas definida para diciembre.
Después de marzo de 1992, las capturas promedio en toda el área
decrecieron y en junio eran inferiores a dos insectos\trampa\semana.
Un evento importante observado durante los últimos meses del período
de trampeo, fue la ocurrencia de focos de altas capturas, en donde
algunas trampas específicas aparecían consistentemente con más de 12
insectos por semana. Las tendencias observadas en el patrón de
capturas, claramente indican que una alta proporción de la población
residente de insectos en el área de trampeo fue capturada, y que las
trampas de la periferia han sido eficientes en interceptar una buena
parte de los insectos que llegan desde áreas vecinas.
Experimentos de dispersión y de captura-marcado-recaptura
Se liberaron 535 insectos adultos marcados para estudiar su potencial de
dispersión, y a vez estimar la población residente en el área. Los
insectos capturados en las trampas se contaron cada 2-3 días durante dos
semanas. Durante el primer recuento, 48 h después de la liberación, se
encontraron 53 insectos marcados en las seis trampas colocadas en el
primer anillo distante 500 m del punto de liberación. En los dos
restantes anillos (1,000 y 2,000 m del punto de liberación) se
capturaron 13 insectos en cada uno de ellos. De acuerdo a estos datos,
el vuelo promedio de un insecto fue de 500 m en un día, pero algunos de
ellos (16%) se desplazaron hasta un kilómetro en este período.
Considerando el total de insectos capturados después de 48 h de
la liberación en las 24 trampas (256, 364 y 360 insectos no marcados
en las trampas a 500 m, 1 km y 2 km respectivamente) se estimó que
dentro del primer radio de 500 m, se encontraban 3,120+/- 1,344
insectos, o el equivalente a 23-57 adultos\ha. Durante la semana
inicial del experimento se capturaron 3,274 insectos no marcados, en
las 25 trampas que cubrían una área de aproximadamente 1,256 ha.
Esto representa un promedio de 2.6 insectos\ha, lo cual corresponde
a un 5-11% de la población estimada. Los insectos capturados al
final de la segunda semana, se estimó representaban el 7-18% de la
población total.
Trampeo intensivo e incidencia del anillo rojo
La incidencia de la enfermedad del anillo rojo en palma aceitera ha sido
relacionada con la fluctuación de la población total de R. palmarum, y
específicamente con la proporción de insectos infectados con el nematodo
R. cocophilus (Hagley, 1963; Blair, 1970; Griffith, 1978; Schuiling and
Van Dinther, 1981; Chinchilla et al , 1990; Morales y Chinchilla, 1990).
En la plantación que nos ocupa en Coto, Costa Rica, la enfermedad
del anillo rojo es relativamente baja durante los meses de marzo a
octubre, y alcanza los valores máximos en enero-febrero (Morales y
Chinchilla, 1990). El período de incubación de la enfermedad ha sido
estimado entre 2 y 3 meses.
Durante el transcurso de estos experimentos, la incidencia de la
enfermedad ha decrecido consistentemente en el área de trampeo, en
un patrón que sigue las capturas en las trampas en 2-3 meses.
Análisis de regresión indican que las capturas se correlacionan
mejor con la incidencia de la enfermedad en el área de trampeo, si
se utiliza un período de incubación de dos (R² = 0,698) o tres meses
(R² = 0,761), que cuando se asume uno (R² = 0,458) o cuatro meses
(R² = 0,341).
El efecto más importante buscado con el trampeo intensivo es
bajar la tasa de incremento de la enfermedad. El área de trampeo
está rodeada en tres lados por siembras de edad comparable, y por el
cuarto lado por una siembra de 1989, no susceptible aún a la
enfermedad al inicio de los experimentos. Para efectos de
comparación se han utilizado los datos disponibles de incidencia de
la enfermedad en estas áreas a partir de 1990. De acuerdo a los
datos históricos de incidencia se tiene que la enfermedad se
incrementó consistentemente desde 1990 hasta julio de 1992 en las
áreas vecinas a la del trampeo intensivo. En el lote 50, en donde se
realiza el trampeo en gran escala, la enfermedad siguió una
tendencia similar a la de áreas vecinas durante 1990 y 1991, pero
luego decreció conforme se desarrollaba el experimento de capturas
de insectos en 1992 (Fig. 3). De esta forma, el lote 50 fue
transformado de una área sumamente problemática -en donde la
incidencia de la enfermedad se incrementó por un factor de 10 entre
1989 y 1991- a otra en donde la tasa de nuevas infecciones fue una
de las menores en toda la plantación. Una idea más exacta del efecto
del trampeo sobre la incidencia de la enfermedad, se obtendrá
durante el período final de 1992, cuando la tendencia de otros años
ha sido a un aumento en el número de nuevas infecciones (Chinchilla,
1990).

Una alta densidad de trampas (aproximadamente 6\ha) ha sido usada
en estos experimentos. Las capturas logradas indican que una alta
proporción de la población residente en el área ha sido eliminada, y
que las trampas colocadas en la periferia del lote han sido muy
eficientes en capturar los insectos que llegan hasta el lote desde
áreas adyacentes. Es muy posible que una densidad de trampas más
baja, sea igualmente efectiva para lograr los mismos resultados. De
esta forma, el número semanal de capturas por hectárea en el
experimento de trampeo intensivo fue similar al promedio semanal en
las trampas del experimento de dispersión, en donde las trampas
están ampliamente separadas (mínima distancia entre trampas de 523
m). Se asume entonces que utilizando un número menor de trampas por
hectárea (1-2 trampas\ha) en un programa de trampeo intensivo se
pueden lograr resultados similares a los explicados aquí, solo que
las capturas por trampa serían mayores.
Fluctuación de la población adulta de R. palmarum
El número de capturas en las trampas del experimento de dispersión
fluctuaron según las actividades de renovación de palmares viejos. Se
observaron tres picos de capturas en las semanas que finalizaron el 6 y
el 29 de enero y otro en abril de 1992 (Fig. 2). El primer pico
coincidió con las labores de renovación de 70 ha (siembra de 1968)
siguiendo el sistema de "underplanting". En este esquema, una proporción
de la plantación vieja se deja en pie para aprovechar su producción,
mientras las palmas de la nueva siembra se desarrollan. Bajo este
sistema se envenenó el 50% de las palmas (hileras alternas) durante la
semana del 23 al 26 de diciembre de 1991. Después de una semana de
aplicado el herbicida las plantas empezaron a secarse y luego de dos
semanas la mayoría de las plantas habían muerto. El patrón de capturas
de insectos en las trampas colocadas en la cercanía a esta área de
resiembra, indica claramente que la población residente de insectos la
abandonó conforme el follaje de las palmas se secaba. Una proporción de
estos insectos fue capturada en las trampas del experimento de
dispersión. De esta forma, las capturas en las trampas colocadas dentro
de un radio de 1,000 m del área envenenada, se incrementaron en una
mayor proporción que en aquellas trampas colocadas a distancias mayores
de 3,000 m (Fig. 4).

El segundo pico de capturas observado (29 de enero, 1992) se
asocia a la eliminación con tractores de orugas, de 177 ha sembradas
también en 1968. Esta actividad se realizó entre el 6 y el 16 de
enero. Durante los primeros días de realizada esta práctica se ha
observado que los adultos son atraídos a las numerosas heridas que
causa el tractor en los troncos de las palmas. La atracción de estos
cortes se mantiene por 4-5 días, pero después los insectos se ven
obligados a abandonar el área tumbada. Este hecho se vio probado, al
observarse un aumento en la captura promedio por trampa en el
recuento de enero 29. Al igual que en la situación del área
envenenada, se encontró que las trampas más cercanas al lote
eliminado (primeros 1,000 m) capturaron proporcionalmente más
insectos que trampas a 2,000 m del punto de dispersión (Fig. 4). La
mayor cantidad de insectos capturados en una trampa en particular en
un período de una semana (420 insectos) se presentó durante esta
semana en una trampa dentro del radio de 1,000 m del área tumbada.
Se concluye que la eliminación de siembras viejas de palma
aceitera -ya sea por envenenamiento o eliminación por tractor- causa
la dispersión de la población residente de R. palmarum, y que una
buena proporción de estos insectos puede ser capturada colando
oportunamente trampas alrededor del área que se va a eliminar. Este
hecho también había sido notado en otro estudio sobre dinámica
poblacional realizado en Honduras (Chinchilla et al , 1990). Resulta
entonces prudente colocar trampas dentro y en la periferia de lotes
destinados para su eliminación, y dejar estas trampas en el sitio
por cerca de dos semanas.
Conclusiones Este trabajo informa
sobre varios resultados que tienen implicaciones prácticas para lograr
un manejo más eficiente de las poblaciones de R. palmarum en una
plantación de palma aceitera.
Los resultados indican que la feromona de agregación puede ser
utilizada con éxito para reducir la población del insecto, y que con
ello se puede reducir también la incidencia de la enfermedad del
anillo rojo. La feromona también tiene un uso potencial en el manejo
de esta enfermedad en plantaciones de cocotero. En el área de
estudio, una densidad de 6 trampas\ha efectivamente redujo la
población residente del insecto vector, lo cual pudo ser asociado a
una menor tasa de diseminación de la enfermedad. Otros experimentos
en desarrollo indican que una densidad de 1-2 trampas\ha logren
posiblemente resultados similares. Trampas colocadas en el perímetro
de una área que haya sido "limpiada" de insectos, pueden
efectivamente interceptar y capturar insectos que llegan desde área
vecinas. Estas trampas periféricas son también sumamente útiles
cuando se trate de eliminar una buena parte de la población
residente de siembras viejas que van a ser eliminadas.
La estrategia a seguir sería la colocación de trampas (1-2\ha) en
estas áreas por eliminar aproximadamente un mes antes de empezar la
operación. Con esto se reduciría la población residente. Pocos días
antes de empezar la labor de eliminación de las palmas, las trampas
internas se trasladan a la periferia con el fin de interceptar los
insectos que hayan quedado y traten de emigrar a lotes vecinos.
Algunas de estas estrategias de manejo de la población de R. palmarum se encuentran bajo evaluación en dos siembras comerciales
de palma aceitera en Costa Rica.
Agradecimientos Los autores desean
expresar su agradecimiento a la Cia. Palma Tica, el permiso para
publicar estos resultados. En especial se agradece al Dr. D. L.
Richardson por su apoyo y consejo en la ejecución y escritura del
trabajo. Al sr. G. Castrillo por su ayuda en el trabajo de campo y al
sr. A. Salas por su trabajo de computación. Al Prof. L. F. Jirón por su
ayuda en algunas de las etapas iniciales de este proyecto; a R. S.
Mc.Donald del Departamento de Ciencias Biológicas de Simon Fraser
University por los análisis estadísticos; la "Natural Sciences and
Engineering Research Council of Canada" y a Simon Fraser University por
el permiso administrativo otorgado al primer autor.
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