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Aves depredadoras diurnas y daño por ratas en palma aceitera (Elaeis guineensis Jacq.) en Honduras
Mario Padilla; Carlos Chinchilla; Exelí Arias; Israel Flores
ASD Oil Palm Papers, N° 10, 1-12, 1995

 

Resumen

Se realizó un estudio exploratorio sobre la presencia de aves depredadoras diurnas y su relación con el daño causado por ratas, en una plantación joven de palma aceitera en la costa caribe de Honduras. Durante un año, en visitas quincenales, se anotó la presencia de las aves en recorridos de 2.5 km2. La actividad de las ratas se cuantificó según el nivel de daño causado a las palmas (ataque cerca de la base del tallo) y midiendo el crecimiento de las palmas afectadas, y de palmas testigo. La abundancia de dos gavilanes ( Buteo pos . platipterus y Elanus caeruleus ) se asoció con un aumento en la población de ratas, estimada como un incremento en el número de palmas que sufrieron daño por los roedores. La población de otras aves que incluyen ratas en sus dietas (Polyborus planctus, Tigrisoma mexicanum) no pareció ser afectada por la fluctuación en la población de ratas. El daño por roedores aumentó al establecerse el período de lluvias, particularmente en aquellas áreas con problemas de drenaje superficial y con gramíneas de porte alto. El ataque repetido de las ratas a una misma planta afectó negativamente su crecimiento vegetativo y rendimiento iniciales.

Introducción

Las ratas son los roedores plaga más importantes de la palma aceitera en Centroamérica. Ocacionalmente, plantaciones en algunas áreas pueden también ser atacadas por taltuzas ( Orthogeomys spp.) (Chinchilla 1993, Hilje 1992b). En Malasia, la especie predominante es Rattus tiomanicus (Liau et al . 1991), cuyos individuos dañan principalmente el fruto (Mohd Mat Min 1985). Las ratas no pueden sobrevivir con una dieta única de frutos de palma aceitera, pero pueden fácilmente complementar la proteína faltante en los mismos, consumiendoo los insectos que abundan dentro de las plantaciones (Liau 1984).

En Centroamérica, las especies de ratas presentes concentran su ataque en plantas jóvenes, en donde se alimentan de las bases de las hojas más cercanas al suelo. Con frecuencia, el daño abarca parte de la base del tallo. Como consecuencia de esto, la planta puede perder varias hojas todavía funcionales y los tejidos recién expuestos pueden atraer adultos de Rhynchophorus palmarum . El efecto combinado de la actividad de los adultos y las larvas del insecto que se desarrollan en estos tejidos, puede conducir a la muerte de la planta.

No existe un estudio que documente la composición de las especies de ratas en plantaciones de palma aceitera en Honduras. Según observaciones casuales, la especie predominante es Sigmodon hispidus , aunque otras especies como Zigodontomys brevicaudata y Oryzomys spp. también pueden estar presentes (Hilje 1992a).

Las ratas sufren depredación por varias especies de vertebrados, entre las cuales destacan las aves rapaces (Duckett 1982). El papel real que cumplen estos depredadores en reducir la población de ratas por debajo de un nivel de daño económico no es fácil de determinar, y con frecuencia su importancia es cuestionada (Wood 1986). No obstante, las aves depredadoras son elementos muy importantes de tomar en cuenta, cuando se diseñen estrategias de manejo integrado de las ratas como plagas (Wood 1986, Duckett y Karuppuah 1989, Lim et al . 1991).

En Malasia se ha recomendado favorecer de diferentes maneras la proliferación y actividad de las aves rapaces dentro de la plantación. El búho de los graneros Tyto alba , ha recibido atención particular, debido a que se ha adaptado muy bien al "medio palma", en donde sobrevive con una dieta que consiste en 98% de ratas (Duckett 1982, Duckett y Karuppiah 1989, Lim et al . 1991). Una ventaja de esta ave es que no muestra mucha territorialidad cuando la población de presas es abundante. Se estima que una pareja de estos animales consume, junto con sus polluelos, alrededor de 1,300 ratas cada año (Duckett y Karuppia 1989).

Algunas plantaciones en Malasia han iniciado un esfuerzo para proveer a los búhos de sitios en donde puedan criar a sus polluelos. Algunos modelos de estas estructuras de anidación son aceptados por las aves (Duckett 1982). También, se puede suplir a las aves con perchas de observación, particularmente en plantaciones jóvenes.

El uso de tales perchas tiene las ventajas siguientes:

  1. Aumentan la vulnerabilidad de la presa.
  2. Representan un ahorro energético para el ave en la búsqueda de la presa.
  3. Ofrecen un lugar de descanso para el rapaz (Hall et al . 1981).

Los programas de manejo de la población de ratas con la ayuda de aves rapaces ha tenido también algunos problemas. Los anticoagulantes de la segunda generación (en particular brodifacoum ) pueden afectar adversamente a un ave que consuma un animal envenenado. Como solución a este problema se ha sugerido la utilización de anticoagulantes de la primera generación, que han probado ser seguros para las rapaces (Duckett y Karuppuah 1989).

Existen muy pocos esfuerzos documentados sobre la utilización de especies de aves depredadoras en el combate de roedores plaga (Wood 1986), y en Centroamérica tal información es aún más escasa. El presente estudio tuvo como objetivos:

  1. Reconocer y dar seguimiento a la fluctuación de la población de las diferentes aves depredadoras diurnas presentes en una plantación joven de palma aceitera
  2. Documentar el daño causado por las ratas sobre el crecimiento vegetativo de las plantas, y asociar este daño con la población de depredadores.
  3. Evaluar en forma preliminar algunas estrategias para estimular la actividad de las aves depredadoras dentro de la plantación.
Materiales y Métodos

Las observaciones se realizaron en una plantación comercial de palma aceitera localizada en el Departamento de Atlántida (Municipio de Tela, localidad de San Alejo) en el litoral atlántico de Honduras. Las observaciones se llevaron a cabo en siembras jóvenes, que aún no habían iniciado la producción de racimos.

Estimación de la población de depredadores

Se recorrió cada dos semanas, durante un año (enero-diciembre 1992) un área de 2,5 km2. Cada recorrido duró aproximadamente cuatro días. Se tomó nota de las especies de aves depredadoras observadas sobre perchas instaladas dentro del palmar, o bien sobre cualquier otro saliente del terreno (troncos de palma aceitera de la siembra anterior). Como perchas se usaron tallos de bambú de 9 metros de altura. A aproximadamente un metro del extremo superior, se colocó en forma transversal una varilla de menor diámetro, de un metro de largo. Para facilitar la observación se utilizaron unos binoculares Jason "permafocus" 2000, 4x21.

La densidad de aves se estimó mediante el método de "Line transect", Gates (1986):

D= (n-1) / 2LY

en donde:

D = densidad estimada (aves/km2).

n = número de individuos observados en el recorrido.

L= longitud de la línea de obsevación.

Y= media de las distancias perpendiculares a la línea de observación.

Las áreas vecinas a la plantación fueron visitadas en busca de sitios de anidamiento de las aves. Durante los recorridos se anotó también la presencia de otras especies de posibles depredadores, tales como serpientes. No se determinó si la misma ave fue observada más de una vez durante un recorrido o en diferentes visitas.

Cuantificación del daño causado por las ratas

En la misma área en donde se estudió la población de aves rapaces, se escogió una sección de aproximadamente 25 ha. en donde se tomaron datos trimestralmente del crecimiento vegetativo (Corley y Breure 1981) en palmas sanas y con diferentes niveles de daño causado por los roedores. Durante las dos últimas evaluaciones se incluyó el número de racimos por planta. El nivel de daño inicial se cuantificó a partir de los dos meses de edad de las plantas en el campo, y se utilizaron las siguientes categorías:

  • Palma sana: sin daño aparente.
  • Daño leve: hasta dos bases peciolares dañadas.
  • Daño medio: más de dos bases peciolares dañadas, pero sin daño en la base del tallo.
  • Daño severo: las bases peciolares y la base del tallo dañada.

El número de plantas evaluadas en cada categoría fue de 30. Debido al incremento del ataque en algunas palmas, hubo cambios de categoría de daño durante el período de observaciones, de modo que tales palmas no fueron incluidas en el análisis final de los datos.

La población activa de ratas fue estimada en forma indirecta contando el número de palmas que presentaban daños recientes (Wood 1982). Los datos sobre el número de plantas atacadas por las ratas en 1990,1991 y 1992, se obtuvieron de los registros del Departamento de Sanidad de la plantación.

Resultados y Discusión

Descripción de las aves rapaces más comunes

Buteo pos platypterus (gavilán pollero). De cabeza y cresta grisácea, cuerpo marrón-rojizo, vientre amarillento, envergadura de unos 43 cm y hasta 450 g de peso corporal. Se le encuentra desde el sur de Estados Unidos, hasta Perú y el norte de Brazil.

Prefiere lugares no disturbados para reproducirse, y anida en los árboles de mayor altura. Sin embargo, también se han encontrado nidos dentro de las plantaciones en las palmas más altas.

Para sus actividades de caza prefiere áreas abiertas o semiabiertas. Es medianamente territorial, y caza en forma solitaria o en pequeños grupos de hasta siete individuos.

Su alimento consiste de pequeños mamíferos, particularmente roedores, insectos y pichones de aves. Comunmente utilizan las perchas de observación colocadas en las plantaciones jóvenes de palma aceitera. Los grupos de caza cambian con cierta frecuencia su área de actividad, probablemente debido a la escasez de alimento.

Elanus caeruleus (gavilán milano, gavilán gaviota). Alcanza una envergadura de unos 41 cm y 350 g de peso corporal. Posee un vuelo muy distintivo y su habilidad para mantenerse en un punto en el vuelo es muy característico.

El color del plumaje es blanco o gris pálido, pero los hombros son negros. Habita desde el sur de los Estados Unidos, hasta Panamá y parte de Sur América. Prefiere áreas abiertas para cazar, tales como pastizales y tierras cultivadas. Se alimenta de pequeños roedores, insectos, serpientes etc. Probablemente es más territorial que B. platypterus .

Tigrisoma mexicanum (ajoque, pájaro vaco, garza tigre). Alcanza una altura de 32-80 cm. Los colores predominantes del plumaje son gris, verde-amarillo y negro. Se le encuentra desde Méjico hasta Colombia. Sus actividades están ligadas a sitios en donde haya agua libre. Se alimenta de peces, crustáceos y pequeños roedores.

Actividad de las aves depredadoras y daño por ratas

El "querque" ( Polyborus plancus ) y el "ajoque" ( Tigrisoma mexicanum ), son depredadores generalistas y relativamente insensibles a las fluctuaciones en la población de ratas ( Fig. 1 ). Otras especies encontradas como la garza blanca, el gavilán plomo, el cigüeñón y A. guarauna, tampoco están asociados a la actividad de las ratas. No obstante, algunos "querques" fueron encontrados muertos dentro de la plantación, lo cual pudo deberse al envenenamiento causado por el consumo de ratas moribundas que se habían alimentado con cebos a base de brodifacoum. El consumo de animales envenenados con este anticoagulante fue relacionado en Malasia con la muerte del búho Tyto alba (Duckett 1989). El querque se alimenta de carroña, por lo cual está particularmente expuesto a encuentros con animales muertos por el anticoagulante.

El "gavilancillo" es una ave migratoria, ausente desde marzo hasta setiembre. Su efecto sobre la población de ratas posiblemente sea poco importante, pues está ausente durante una buena parte de los meses de lluvia, cuando la población de ratas aumenta ( Fig.2 ).

El "gavilán pollero" ( Buteo platypterus ) y el "gavilán milano" ( Elanus caeruleus ) aparentemente responden a la fluctuación de la población de ratas ( Fig.1 y Fig.2 ).

El nivel de daño por ratas aumentó en mayo de 1992, lo cual se asoció a la suspensión del programa de colocación de cebos con brodifacoum. La intención original fue darle una oportunidad al control biológico de regular la población de ratas. Sin embargo, un aumento en el porcentaje de palmas con daños recientes causados por los roedores ( Fig. 2 ), motivó a la administración de la plantación a reanudar el programa de colocación de cebos.

La presencia de una mayor cantidad de individuos de B. platypterus y de E. caeruleus en el área ( Fig. 1 ), se relacionó con el aumento de la población de ratas durante ese período (mayo, 1992). La actividad de las aves avistadas de estas dos especies, no parece responder a movimientos migratorios grandes, sino más bien a desplazamientos dentro del área en busca de alimento.

El uso del brodifacoum se suspendió durante las primeras semanas de setiembre de 1992 y se sustituyó por Warfarina y Racumín, con el objeto de no causar daño a la población de depredadores de las ratas. Las aves aparentemente más afectadas con el uso del brodifacoum fueron el "gavilán pollero" y el "querque". El cambio en el tipo de anticoagulante usado se asoció con un leve aumento en el número de individuos de B. platypterus observados durante los recorridos, pero no en la población de E. caeruleous . El nivel de daño causado por las ratas si mostró una tendencia a disminuir.

Variación estacional en el porcentaje de palmas dañadas por las ratas

El porcentaje mayor de palmas que presentaban daños recientes atribuibles a la actividad de las ratas, se observó durante los meses de mayor precipitación ( Fig. 2 ). El aumento del daño observado en mayo de 1992, se asoció a la suspensión del programa de colocación de cebos de brodifacoum. El incremento observado en julio de 1990, fue asociado a la suspensión de las actividades de combate debido a un problema laboral. Las diferencias en magnitud de los picos de daño, probablemente se deban a la época del año en que se interrumpió el combate. En abril, la precipitación fue baja (Fig. 2), y la población de ratas también fue menor. En junio, las lluvias se habían establecido y la proporción de palmas dañadas por ratas aumentó.

El aumento en el nivel de daño en los meses más lluviosos se asocia con condiciones más favorables para la reproducción y la actividad del animal. El crecimiento de gramíneas de porte alto, particularmente Paspalum fasciculatum, en áreas de drenaje superficial pobre, fue especialmente favorable para la proliferación de los roedores.

Conforme la palma de aceite se desarrolla, el daño causado por las ratas disminuye, hasta desaparecer prácticamente al finalizar el período improductivo. Las especies de ratas en Centroamérica, concentran su ataque en las bases peciolares y el tallo cerca de la superficie del suelo, y no acostumbran subir a la planta. Por otro lado, con el inicio de las actividades de la cosecha, el área es visitada frecuentemente, y se realiza la llamada "poda sanitaria" de la planta (hojas más viejas y racimos maduros o podridos), lo cual crea un ambiente menos favorable para la actividad de las ratas.

Cuantificación del daño causado por las ratas

El daño por ratas tiende a repetirse en las mismas plantas, particularmente en aquellas que crecen en condiciones que favorecen el ataque (mal drenaje por ejemplo). De esta manera, al momento de la primera evaluación, es posible que las plantas con daño mediano y severo, hubiesen sido atacadas previamente durante algún tiempo.

Todos los parámetros vegetativos fueron adversamente afectados en las plantas dañadas por las ratas ( Figs.3 , Fig.4 , Fig.5 ). Un mayor nivel de daño se relacionó con una reducción en el crecimiento vegetativo. El número de racimos producidos, en el período también fue menor en las palmas afectadas ( Fig. 5 ).

Conclusiones

El entusiasmo inicial que se tenía sobre las posibilidad de lograr un control biológico de vertebrados ha ido disminuyendo conforme se conocen más aspectos de las relaciones depredador-presa. Por ejemplo, las aves depredadoras parecen simplemente actuar como un regulador de la población de presas que están por encima de la capacidad de carga del ambiente ("carrying capacity"). Esto significa que su papel se reduce a eliminar una población sobrante de individuos, particularmente aquellos más débiles y enfermos. El efecto final de este tipo de actividad más bien favorece a la población de la presa al seleccionar a los individuos más fuertes (Wood 1986).

En Malasia se ha observado que Tyto alba caza con preferencia ratas de mayor peso corporal, los cuales son machos en su mayoría. Esto puede ocurrir debido a una mayor movilidad de los machos. Siendo esto así, la actividad de los búhos puede cambiar la razón de sexo de la población de ratas hacia una abundancia de hembras, lo cual más bien aumentaría la tasa de reproducción y la población inicial de ratas se mantendría o tendería a subir (Lim et al . 1991).

La población de depredadores de vertebrados es afectada por la abundancia de la presa. Lo contrario no parece ser cierto. Sin embargo, si el ambiente se manipula de tal manera que solo puede soportar una población menor de roedores, entonces los depredadores podrían efectivamente ayudar a mantener la población en el límite de la nueva capacidad de carga del ambiente modificado. De igual manera, cuando se utiliza algún método de control tal como el uso de anticoagulantes, una alta población de depredadores puede ayudar a alargar el período en que las poblaciones de la presa recuperen su nivel inicial (Wood 1986).

La introducción de depredadores vertebrados en un nuevo ambiente, puede crear problemas adicionales a los ya existentes. Algunas aves depredadoras han preferido a aves nativas para su alimentación , por ser más fáciles de localizar y matar que las ratas. La situación se ha complicado cuando el depredador ataca animales domésticos (Wood 1986).

El combate de los roedores debe tener un enfoque integral. Lo más importante es el manejo del ambiente en el palmar, de tal manera que sea lo más inhóspito posible para las ratas. Se ha hecho énfasis en la destrucción de los sitios que puedan ser utilizados por las ratas para refugiarse y reproducirse. Tales sitios incluyen montones de piedras, ramas, basura etc. En particular deben rellenarse huecos y otras depresiones que utilizan las ratas para tener sus crías. La experiencia también señala que debe mantenerse un combate razonable de malezas en las entrelíneas y que las "coronas" o "círculos' alrededor de cada planta estén bien limpias. Los taludes de los drenajes cuando están invadidos por malezas son utilizados por las ratas para excavar sus madrigueras (PCARRD 1985).

Las ratas proliferan en áreas con crecimiento de gramíneas de porte alto, tal como el "gamalote", Paspalum fasciculatum. Este, y otro tipo de gramíneas prevalecen en áreas con drenaje superficial pobre, lo cual ofrece un ambiente particularmente adecuado para la proliferación de las ratas (PCARRD 1985).

Dado que las ratas evitan moverse por áreas desnudas de vegetación, se ha recomendado mantener franjas libres de malezas en áreas que colindan con terrenos infectados por los roedores.

Literatura Citada

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