| Resumen Se
realizó un estudio exploratorio sobre la presencia de aves depredadoras
diurnas y su relación con el daño causado por ratas, en una plantación
joven de palma aceitera en la costa caribe de Honduras. Durante un año,
en visitas quincenales, se anotó la presencia de las aves en recorridos
de 2.5 km2. La actividad de las ratas se cuantificó según el nivel de
daño causado a las palmas (ataque cerca de la base del tallo) y midiendo
el crecimiento de las palmas afectadas, y de palmas testigo. La
abundancia de dos gavilanes ( Buteo pos . platipterus y Elanus caeruleus
) se asoció con un aumento en la población de ratas, estimada como un
incremento en el número de palmas que sufrieron daño por los roedores.
La población de otras aves que incluyen ratas en sus dietas (Polyborus planctus,
Tigrisoma mexicanum) no pareció ser afectada por la
fluctuación en la población de ratas. El daño por roedores aumentó al
establecerse el período de lluvias, particularmente en aquellas áreas
con problemas de drenaje superficial y con gramíneas de porte alto. El
ataque repetido de las ratas a una misma planta afectó negativamente su
crecimiento vegetativo y rendimiento iniciales.
Introducción Las ratas son los roedores
plaga más importantes de la palma aceitera en Centroamérica.
Ocacionalmente, plantaciones en algunas áreas pueden también ser
atacadas por taltuzas ( Orthogeomys spp.) (Chinchilla 1993, Hilje
1992b). En Malasia, la especie predominante es Rattus tiomanicus (Liau
et al . 1991), cuyos individuos dañan principalmente el fruto (Mohd Mat
Min 1985). Las ratas no pueden sobrevivir con una dieta única de frutos
de palma aceitera, pero pueden fácilmente complementar la proteína
faltante en los mismos, consumiendoo los insectos que abundan dentro de
las plantaciones (Liau 1984).
En Centroamérica, las especies de ratas presentes concentran su
ataque en plantas jóvenes, en donde se alimentan de las bases de las
hojas más cercanas al suelo. Con frecuencia, el daño abarca parte de
la base del tallo. Como consecuencia de esto, la planta puede perder
varias hojas todavía funcionales y los tejidos recién expuestos
pueden atraer adultos de Rhynchophorus palmarum . El efecto
combinado de la actividad de los adultos y las larvas del insecto
que se desarrollan en estos tejidos, puede conducir a la muerte de
la planta.
No existe un estudio que documente la composición de las especies
de ratas en plantaciones de palma aceitera en Honduras. Según
observaciones casuales, la especie predominante es Sigmodon hispidus
, aunque otras especies como Zigodontomys brevicaudata y Oryzomys
spp. también pueden estar presentes (Hilje 1992a).
Las ratas sufren depredación por varias especies de vertebrados,
entre las cuales destacan las aves rapaces (Duckett 1982). El papel
real que cumplen estos depredadores en reducir la población de ratas
por debajo de un nivel de daño económico no es fácil de determinar,
y con frecuencia su importancia es cuestionada (Wood 1986). No
obstante, las aves depredadoras son elementos muy importantes de
tomar en cuenta, cuando se diseñen estrategias de manejo integrado
de las ratas como plagas (Wood 1986, Duckett y Karuppuah 1989, Lim
et al . 1991).
En Malasia se ha recomendado favorecer de diferentes maneras la
proliferación y actividad de las aves rapaces dentro de la
plantación. El búho de los graneros Tyto alba , ha recibido atención
particular, debido a que se ha adaptado muy bien al "medio palma",
en donde sobrevive con una dieta que consiste en 98% de ratas
(Duckett 1982, Duckett y Karuppiah 1989, Lim et al . 1991). Una
ventaja de esta ave es que no muestra mucha territorialidad cuando
la población de presas es abundante. Se estima que una pareja de
estos animales consume, junto con sus polluelos, alrededor de 1,300
ratas cada año (Duckett y Karuppia 1989).
Algunas plantaciones en Malasia han iniciado un esfuerzo para
proveer a los búhos de sitios en donde puedan criar a sus polluelos.
Algunos modelos de estas estructuras de anidación son aceptados por
las aves (Duckett 1982). También, se puede suplir a las aves con
perchas de observación, particularmente en plantaciones jóvenes.
El uso de tales perchas tiene las ventajas siguientes:
- Aumentan la vulnerabilidad de la presa.
- Representan un ahorro energético para el ave en la búsqueda de
la presa.
- Ofrecen un lugar de descanso para el rapaz (Hall et al .
1981).
Los programas de manejo de la población de ratas con la ayuda de
aves rapaces ha tenido también algunos problemas. Los
anticoagulantes de la segunda generación (en particular brodifacoum
) pueden afectar adversamente a un ave que consuma un animal
envenenado. Como solución a este problema se ha sugerido la
utilización de anticoagulantes de la primera generación, que han
probado ser seguros para las rapaces (Duckett y Karuppuah 1989).
Existen muy pocos esfuerzos documentados sobre la utilización de
especies de aves depredadoras en el combate de roedores plaga (Wood
1986), y en Centroamérica tal información es aún más escasa. El
presente estudio tuvo como objetivos:
- Reconocer y dar seguimiento a la fluctuación de la población
de las diferentes aves depredadoras diurnas presentes en una
plantación joven de palma aceitera
- Documentar el daño causado por las ratas sobre el crecimiento
vegetativo de las plantas, y asociar este daño con la población
de depredadores.
- Evaluar en forma preliminar algunas estrategias para estimular
la actividad de las aves depredadoras dentro de la plantación.
Materiales y Métodos Las observaciones
se realizaron en una plantación comercial de palma aceitera localizada
en el Departamento de Atlántida (Municipio de Tela, localidad de San
Alejo) en el litoral atlántico de Honduras. Las observaciones se
llevaron a cabo en siembras jóvenes, que aún no habían iniciado la
producción de racimos.
Estimación de la población de depredadores
Se recorrió cada dos semanas, durante un año (enero-diciembre 1992)
un área de 2,5 km2. Cada recorrido duró aproximadamente cuatro días.
Se tomó nota de las especies de aves depredadoras observadas sobre
perchas instaladas dentro del palmar, o bien sobre cualquier otro
saliente del terreno (troncos de palma aceitera de la siembra
anterior). Como perchas se usaron tallos de bambú de 9 metros de
altura. A aproximadamente un metro del extremo superior, se colocó
en forma transversal una varilla de menor diámetro, de un metro de
largo. Para facilitar la observación se utilizaron unos binoculares
Jason "permafocus" 2000, 4x21.
La densidad de aves se estimó mediante el método de "Line
transect", Gates (1986):
D= (n-1) / 2LY
en donde:
D = densidad estimada (aves/km2).
n = número de individuos observados en el recorrido.
L= longitud de la línea de obsevación.
Y= media de las distancias perpendiculares a la línea de
observación.
Las áreas vecinas a la plantación fueron visitadas en busca de
sitios de anidamiento de las aves. Durante los recorridos se anotó
también la presencia de otras especies de posibles depredadores,
tales como serpientes. No se determinó si la misma ave fue observada
más de una vez durante un recorrido o en diferentes visitas.
Cuantificación del daño causado por las ratas
En la misma área en donde se estudió la población de aves rapaces,
se escogió una sección de aproximadamente 25 ha. en donde se tomaron
datos trimestralmente del crecimiento vegetativo (Corley y Breure
1981) en palmas sanas y con diferentes niveles de daño causado por
los roedores. Durante las dos últimas evaluaciones se incluyó el
número de racimos por planta. El nivel de daño inicial se cuantificó
a partir de los dos meses de edad de las plantas en el campo, y se
utilizaron las siguientes categorías:
- Palma sana: sin daño aparente.
- Daño leve: hasta dos bases peciolares dañadas.
- Daño medio: más de dos bases peciolares dañadas, pero sin daño
en la base del tallo.
- Daño severo: las bases peciolares y la base del tallo dañada.
El número de plantas evaluadas en cada categoría fue de 30.
Debido al incremento del ataque en algunas palmas, hubo cambios de
categoría de daño durante el período de observaciones, de modo que
tales palmas no fueron incluidas en el análisis final de los datos.
La población activa de ratas fue estimada en forma indirecta
contando el número de palmas que presentaban daños recientes (Wood
1982). Los datos sobre el número de plantas atacadas por las ratas
en 1990,1991 y 1992, se obtuvieron de los registros del Departamento
de Sanidad de la plantación.
Resultados y Discusión
Descripción de las aves rapaces más comunes
Buteo pos platypterus (gavilán pollero). De cabeza y cresta
grisácea, cuerpo marrón-rojizo, vientre amarillento, envergadura de
unos 43 cm y hasta 450 g de peso corporal. Se le encuentra desde el
sur de Estados Unidos, hasta Perú y el norte de Brazil.
Prefiere lugares no disturbados para reproducirse, y anida en los
árboles de mayor altura. Sin embargo, también se han encontrado
nidos dentro de las plantaciones en las palmas más altas.
Para sus actividades de caza prefiere áreas abiertas o
semiabiertas. Es medianamente territorial, y caza en forma solitaria
o en pequeños grupos de hasta siete individuos.
Su alimento consiste de pequeños mamíferos, particularmente
roedores, insectos y pichones de aves. Comunmente utilizan las
perchas de observación colocadas en las plantaciones jóvenes de
palma aceitera. Los grupos de caza cambian con cierta frecuencia su
área de actividad, probablemente debido a la escasez de alimento.
Elanus caeruleus (gavilán milano, gavilán gaviota). Alcanza una
envergadura de unos 41 cm y 350 g de peso corporal. Posee un vuelo
muy distintivo y su habilidad para mantenerse en un punto en el
vuelo es muy característico.
El color del plumaje es blanco o gris pálido, pero los hombros
son negros. Habita desde el sur de los Estados Unidos, hasta Panamá
y parte de Sur América. Prefiere áreas abiertas para cazar, tales
como pastizales y tierras cultivadas. Se alimenta de pequeños
roedores, insectos, serpientes etc. Probablemente es más territorial
que B. platypterus .
Tigrisoma mexicanum (ajoque, pájaro vaco, garza tigre). Alcanza
una altura de 32-80 cm. Los colores predominantes del plumaje son
gris, verde-amarillo y negro. Se le encuentra desde Méjico hasta
Colombia. Sus actividades están ligadas a sitios en donde haya agua
libre. Se alimenta de peces, crustáceos y pequeños roedores.
Actividad de las aves depredadoras y daño por ratas
El "querque" ( Polyborus plancus ) y el "ajoque" (
Tigrisoma
mexicanum ), son depredadores generalistas y relativamente
insensibles a las fluctuaciones en la población de ratas (
Fig. 1 ). Otras especies encontradas como la garza blanca, el
gavilán plomo, el cigüeñón y A. guarauna, tampoco están asociados a
la actividad de las ratas. No obstante, algunos "querques" fueron
encontrados muertos dentro de la plantación, lo cual pudo deberse al
envenenamiento causado por el consumo de ratas moribundas que se
habían alimentado con cebos a base de brodifacoum. El consumo de
animales envenenados con este anticoagulante fue relacionado en
Malasia con la muerte del búho Tyto alba (Duckett 1989). El querque
se alimenta de carroña, por lo cual está particularmente expuesto a
encuentros con animales muertos por el anticoagulante.
El "gavilancillo" es una ave migratoria, ausente desde marzo
hasta setiembre. Su efecto sobre la población de ratas posiblemente
sea poco importante, pues está ausente durante una buena parte de
los meses de lluvia, cuando la población de ratas aumenta (
Fig.2 ).
El "gavilán pollero" ( Buteo platypterus ) y el "gavilán milano"
( Elanus caeruleus ) aparentemente responden a la fluctuación de la
población de ratas (
Fig.1 y
Fig.2 ).
El nivel de daño por ratas aumentó en mayo de 1992, lo cual se
asoció a la suspensión del programa de colocación de cebos con
brodifacoum. La intención original fue darle una oportunidad al
control biológico de regular la población de ratas. Sin embargo, un
aumento en el porcentaje de palmas con daños recientes causados por
los roedores (
Fig. 2 ), motivó a la administración de la plantación a reanudar
el programa de colocación de cebos.
La presencia de una mayor cantidad de individuos de B. platypterus y de
E. caeruleus en el área (
Fig. 1 ), se relacionó con el aumento de la población de ratas
durante ese período (mayo, 1992). La actividad de las aves avistadas
de estas dos especies, no parece responder a movimientos migratorios
grandes, sino más bien a desplazamientos dentro del área en busca de
alimento.
El uso del brodifacoum se suspendió durante las primeras semanas
de setiembre de 1992 y se sustituyó por Warfarina y Racumín, con el
objeto de no causar daño a la población de depredadores de las
ratas. Las aves aparentemente más afectadas con el uso del
brodifacoum fueron el "gavilán pollero" y el "querque". El cambio en
el tipo de anticoagulante usado se asoció con un leve aumento en el
número de individuos de B. platypterus observados durante los
recorridos, pero no en la población de E. caeruleous . El nivel de
daño causado por las ratas si mostró una tendencia a disminuir.
Variación estacional en el porcentaje de palmas dañadas por
las ratas
El porcentaje mayor de palmas que presentaban daños recientes
atribuibles a la actividad de las ratas, se observó durante los
meses de mayor precipitación (
Fig. 2 ). El aumento del daño observado en mayo de 1992, se
asoció a la suspensión del programa de colocación de cebos de
brodifacoum. El incremento observado en julio de 1990, fue asociado
a la suspensión de las actividades de combate debido a un problema
laboral. Las diferencias en magnitud de los picos de daño,
probablemente se deban a la época del año en que se interrumpió el
combate. En abril, la precipitación fue baja (Fig. 2), y la
población de ratas también fue menor. En junio, las lluvias se
habían establecido y la proporción de palmas dañadas por ratas
aumentó.
El aumento en el nivel de daño en los meses más lluviosos se
asocia con condiciones más favorables para la reproducción y la
actividad del animal. El crecimiento de gramíneas de porte alto,
particularmente Paspalum fasciculatum, en áreas de drenaje
superficial pobre, fue especialmente favorable para la proliferación
de los roedores.
Conforme la palma de aceite se desarrolla, el daño causado por
las ratas disminuye, hasta desaparecer prácticamente al finalizar el
período improductivo. Las especies de ratas en Centroamérica,
concentran su ataque en las bases peciolares y el tallo cerca de la
superficie del suelo, y no acostumbran subir a la planta. Por otro
lado, con el inicio de las actividades de la cosecha, el área es
visitada frecuentemente, y se realiza la llamada "poda sanitaria" de
la planta (hojas más viejas y racimos maduros o podridos), lo cual
crea un ambiente menos favorable para la actividad de las ratas.
Cuantificación del daño causado por las ratas
El daño por ratas tiende a repetirse en las mismas plantas,
particularmente en aquellas que crecen en condiciones que favorecen
el ataque (mal drenaje por ejemplo). De esta manera, al momento de
la primera evaluación, es posible que las plantas con daño mediano y
severo, hubiesen sido atacadas previamente durante algún tiempo.
Todos los parámetros vegetativos fueron adversamente afectados en
las plantas dañadas por las ratas (
Figs.3 ,
Fig.4 ,
Fig.5 ). Un mayor nivel de daño se relacionó con una reducción
en el crecimiento vegetativo. El número de racimos producidos, en el
período también fue menor en las palmas afectadas (
Fig. 5 ).
Conclusiones El entusiasmo inicial que
se tenía sobre las posibilidad de lograr un control biológico de
vertebrados ha ido disminuyendo conforme se conocen más aspectos de las
relaciones depredador-presa. Por ejemplo, las aves depredadoras parecen
simplemente actuar como un regulador de la población de presas que están
por encima de la capacidad de carga del ambiente ("carrying capacity").
Esto significa que su papel se reduce a eliminar una población sobrante
de individuos, particularmente aquellos más débiles y enfermos. El
efecto final de este tipo de actividad más bien favorece a la población
de la presa al seleccionar a los individuos más fuertes (Wood 1986).
En Malasia se ha observado que Tyto alba caza con preferencia
ratas de mayor peso corporal, los cuales son machos en su mayoría.
Esto puede ocurrir debido a una mayor movilidad de los machos.
Siendo esto así, la actividad de los búhos puede cambiar la razón de
sexo de la población de ratas hacia una abundancia de hembras, lo
cual más bien aumentaría la tasa de reproducción y la población
inicial de ratas se mantendría o tendería a subir (Lim et al .
1991).
La población de depredadores de vertebrados es afectada por la
abundancia de la presa. Lo contrario no parece ser cierto. Sin
embargo, si el ambiente se manipula de tal manera que solo puede
soportar una población menor de roedores, entonces los depredadores
podrían efectivamente ayudar a mantener la población en el límite de
la nueva capacidad de carga del ambiente modificado. De igual
manera, cuando se utiliza algún método de control tal como el uso de
anticoagulantes, una alta población de depredadores puede ayudar a
alargar el período en que las poblaciones de la presa recuperen su
nivel inicial (Wood 1986).
La introducción de depredadores vertebrados en un nuevo ambiente,
puede crear problemas adicionales a los ya existentes. Algunas aves
depredadoras han preferido a aves nativas para su alimentación , por
ser más fáciles de localizar y matar que las ratas. La situación se
ha complicado cuando el depredador ataca animales domésticos (Wood
1986).
El combate de los roedores debe tener un enfoque integral. Lo más
importante es el manejo del ambiente en el palmar, de tal manera que
sea lo más inhóspito posible para las ratas. Se ha hecho énfasis en
la destrucción de los sitios que puedan ser utilizados por las ratas
para refugiarse y reproducirse. Tales sitios incluyen montones de
piedras, ramas, basura etc. En particular deben rellenarse huecos y
otras depresiones que utilizan las ratas para tener sus crías. La
experiencia también señala que debe mantenerse un combate razonable
de malezas en las entrelíneas y que las "coronas" o "círculos'
alrededor de cada planta estén bien limpias. Los taludes de los
drenajes cuando están invadidos por malezas son utilizados por las
ratas para excavar sus madrigueras (PCARRD 1985).
Las ratas proliferan en áreas con crecimiento de gramíneas de
porte alto, tal como el "gamalote", Paspalum fasciculatum. Este, y
otro tipo de gramíneas prevalecen en áreas con drenaje superficial
pobre, lo cual ofrece un ambiente particularmente adecuado para la
proliferación de las ratas (PCARRD 1985).
Dado que las ratas evitan moverse por áreas desnudas de
vegetación, se ha recomendado mantener franjas libres de malezas en
áreas que colindan con terrenos infectados por los roedores.
Literatura Citada CHINCHILLA, C.Ml.
1993. Fauna perjudicial y enfermedades en palma aceitera. ASD de Costa
Rica, Costa Rica. 134 p.
CORLEY, R.H.V.; BREURE, C.J. 1981. Measurements in oil palm
experiments. London, Unilever Plantation Group. 35 p.
GATES, C.E.; MARSHALL, W.H.; OLSON, D.P. 1986. Line transect
method of estimating grouse population densities. Biometrics 24:
135-145. In Studies in avian biology, N°6: 202-208. 1981.
DUCKETT, J.E. 1982. Barn owl (Tyto alba) and the "second
generation" rat bait utilized in oil palm plantations in Peninsular
Malasia. The Planter, Malasia, 60: 3-11.
DUCKETT, J.E. 1982. Barn owls (Tyto alba). A proven natural
predator of rats in oil palm. In. Pushparajah, E. and Soon, C.P.
(eds.) The Oil Palm in the Eighties, Kuala Lumpur, Malasia. The
Incorporated Society of Planters, p. 461-473.
DUCKETT, J.E.; KARUPPUAH, S. 1989. A guide to the planter in
utilizing barn owl (Tyto alba) as an effective biological control of
rats in mature oil palm plantations. In. PORIM International oil
palm Development Conference. Proceedings, Malasia, p. 357-372.
HALL, T; HOWARD, W.E.; MARSH, R.E. 1981. Raptor use of artificial
perches. Wildlife Society Bulletin, 9(4), Winter.
HILJE, L. 1992a. Biología y ecología de los roedores plaga en
Costa Rica. Manejo Integrado de Plagas, Costa Rica, 23: 17-25.
HILJE, L. 1992b. Daño y combate de los roedores plaga en Costa
Rica. Manejo Integrado de Plagas, Costa Rica, 23: 32-38.
LIM, J.L.; VISALINGAN, M.; BUCKLE, M.; FENN, M.G.P. 1991. Prey
selection by barn owl (Tyto alba) and its impact on rat control in
an oil palm plantation. In. PORIM International oil palm Conference
(1993, Kuala Lumpur, Malasia). Proceedings. Kuala Lumpur, p.
458-465.
LIAU, S.S.; CHUNG, G.F.; SIM, S.C.; HO, C.T. 1991. Rat species
and distribution in West Malasian plantations. In. PORIM
International oil palm Conference (1993 Kuala Lumpur, Malasia).
Proceedings. Kuala Lumpur, p. 511-515.
MOHD MAT MIN. 1985. Current experiences on rat control in
Peninsular Malasia oil palm plantations. Planter, Malasia, 61:
477-488.
PHILIPPINE COUNCIL FOR AGRICULTURE AND RESOURCES (PCARRD). 1985.
The Philippines recommends for rodent control. Technical Bulletin
Series N° 57. Los Baños. 55 p.
WOOD, B.J. 1982. The present status of pests in oil palm estates
in South Asia. In. The Oil Palm in Agriculture in the Eighties.
Pushparajah, E. and Soon, C.P. (eds.). Kuala Lumpur, The
Incorporated Society of Planters, p. 499-518.
WOOD, B.J. 1986. Biological control of vertebrates, a review and an
assessment of prospects for Malasia. In. Biological Control in the
Tropics. Hussein, M.Y.; Ibrahim, A.G. (eds.). Proceedings. Kuala
Lumpur, p.415-435.
|