| Resumen La biología de
Sibine megasomoides fue estudiada en una plantación de palma
aceitera en Costa Rica. El ciclo de vida se completó en un promedio de
90 días: la etapa de huevo duró 7 días, la larval presentó nueve estados
de desarrollo, que se completaron en 48 días, el estado de pupa tomó 32
días y el adulto vivió por 3 días. Las larvas son defoliadoras de la
palma aceitera. Los tres primeros estados raspan la epidermis inferior
de la hoja; en el cuarto estado perforan en el sitio raspado, y del
quinto al noveno, las larvas consumen todo el foliolo con excepción de
la vena central. Los dos últimos estados consumen 85% del follaje
necesario para el desarrollo durante la etapa larval. Un incremento
poblacional que causó defoliación severa en aproximadamente 185 ha fue
estudiado, estimándose en 12 larvas grandes por hoja el nivel crítico de
daño. Las medidas de combate se basaron en aplicaciones repetidas de
Bacillus thuringiensis Berliner var. kurstaki y el
piretroide deltametrina. Una baja población de enemigos naturales fue
evidente durante el ataque. Un aumento en el nivel de parasitismo fue
asociado con la siembra y protección de algunas plantas en los espacios
abiertos del área afectada, las cuales son atractivas a avispas
parasitoides de la plaga. Las hierbas Amarantus spinosus L.
y Chamaesyce gossypifolia Mills. fueron atractivas para
Casinaria sp., Cassia reticulata L. y Triunfetta
semitriloba L. atrajeron a Cotesia spp. Otras especies
de plantas, Baltimora recta L., Cassia stenocarpoides
Standley y Crotalaria sp. fuerom también atractivas para una
rica entomofauna (particularmente Chalcididae y Braconidae), que son
parte de la población natural reguladora de la plaga.
Introducción La siembra de palma
aceitera en grandes extensiones ha creado condiciones favorables para la
proliferación de algunas especies de insectos asociados anteriormente a
palmas silvestres (Genty 1988; Hoong y Hog 1992).
Varios lepidópteros en la familia Limacodidae alcanzan con
frecuencia el nivel de plaga: Euprosterna eleasa Dyar,
Natada spp. y Sibine spp. (Genty et al .
1978).
En Costa Rica, Sibine megasomoides se asocia con
especies silvestres de las familias Heliconiaceae y Musaceae
(Harrison 1963) y a cultivos comerciales como banano (Lara 1970).
Hasta 1988, las poblaciones de este insecto en palma aceitera habían
sido bajas. Sin embargo, en 1989 se detectó un incremento
poblacional en el Pacífico Central del país. La ocurrencia de una
fuerte defoliación, unida al desconocimiento de la biología del
insecto y de las causas del brote, motivaron la realización de este
estudio.
Materiales y Métodos Larvas de S.
megasomoides de los tres primeros estados de desarrollo fueron
recolectadas en una plantación comercial de palma aceitera propiedad de
la compañía Palma Tica, situada en Parrita, Costa Rica, en febrero de
1990.
Grupos de 5 a 10 larvas se colocaron en frascos de vidrio de 250
ml con tapa perforada. Durante el estudio, las condiciones de
temperatura y de humedad relativa fueron de 28.0°C (27-29) y de 70%
respectivamente. El período diario de luz artificial fue de 12 hr.
Las larvas se midieron con un calibrador ("Vernier") y fueron
pesadas en una balanza analítica después de cada muda. Para evaluar
la capacidad de defoliación se escogieron 162 larvas, 18 de cada
estado de desarrollo y se colocaron individualmente en frascos de
vidrio; se les alimentó cada día con dos secciones de hojas de palma
aceitera de aproximadamente 2.5 x 5.0 cm. El consumo fue estimado
midiendo con un papel milimétrico el tejido sobrante.
El combate químico del insecto se hizo con aplicaciones aéreas de
los insecticidas Bacillus thuringiensis Berliner var.
kurstaki (DIPEL 2L, 0.5-0.8 l/ha) y Deltamethrina (DECIS 2.5
EC, 0.025 a 0.45 l/ha) cada uno por separado y en mezcla con Dipel
(dosis menor de DECIS).
En los espacios abiertos de la plantación se aplicaron
graminicidas y se sembraron ciertas plantas en las que se habían
observado especies de avispas parasitoides, algunas de ellas
asociadas con S. megasomoides .
Resultados y Discusión
Ciclo de vida
En el laboratorio, el ciclo del insecto duró 90.4 días en
promedio, siendo la etapa de huevo de 7 días; la larval de 48.3
días, con nueve estados de desarrollo; la pupal de 32.1 días y la de
adulto de 3 días (Cuadro 1).
Cuadro 1. Datos de la historia de vida de Sibine megasomoides en
condiciones de laboratorio |
|
Estado de desarrollo |
Duración (días) |
Mortalidad (%) |
Longitud (mm) |
Peso (mg) |
|
Media |
Min |
Max |
|
|
Huevo |
|
|
7 |
7 |
9 |
|
|
Larval |
1 |
5 |
5 |
6 |
28.9 |
1.25 ± 0.25 |
0.5 ± 0.2 |
|
2 |
5 |
4 |
6 |
27.8 |
2.52 ± 0.50 |
4.2 ± 3.0 |
|
3 |
4.6 |
4 |
5 |
0.6 |
4.97 ± 0.30 |
6.8 ± 6.1 |
|
4 |
4.9 |
3 |
6 |
1.9 |
6.00 ± 0.50 |
63.2 ± 23.8 |
|
5 |
5 |
5 |
5 |
3.8 |
8.25 ± 1.25 |
167.1 ± 37.0 |
|
6 |
4.7 |
3 |
6 |
3.8 |
12.93 ± 1.00 |
236.6 ± 51.4 |
|
7 |
5.4 |
4 |
9 |
5 |
19.00 ± 4.00 |
388.3 ± 75.1 |
|
8 |
6.5 |
6 |
9 |
3.1 |
19.70 ± 2.70 |
549.0 ± 126.0 |
|
9 |
7.2 |
4 |
8 |
5.7 |
24.00 ± 2.50 |
1028.6 ± 474.0 |
Pupa |
32.1 |
28 |
38 |
8.8 |
|
|
|
Adulto |
3 |
1 |
5 |
|
|
|
|
|
Total |
90.4 |
74 |
112 |
|
|
|
|
El huevo es aplanado, transparente y con un reticulado fino. La
hembra los deposita en las hojas en grupos de 7 a 15 recubiertos con
un mucílago amarillo.
Los huevos eclosionan después de siete días. La larva mide
aproximadamente 1.25 mm en el momento de la eclosión y alcanza 24.0
mm al completar su desarrollo. La cabeza se encuentra retraída en el
primer segmento toráxico; el dorso presenta tres pares de
protuberancias (scoli) con espinas o setas venenosas. En cada
segmento se observa un par de proyecciones laterales, carnosas, de
color rojizo y cubiertas de finas setas urticantes.
En los tres primeros estados, las larvas son de color amarillo y
a partir de la tercera muda, son de color verde con los dos extremos
del cuerpo marrón oscuro. En la parte media dorsal tienen una mancha
ovalada, rodeada de un borde blanco que semeja a una montura, de
donde viene el nombre popular de gusano "albardilla". El vientre es
de color amarillo pálido en los primeros cinco estados y luego se
torna rosado intenso.
La cubierta pupal mide 9-10 x 12-15 mm, es coriácea, de forma
ovalada, es de color café claro y envuelta en una masa difusa de
hilos urticantes, que probablemente la protege de los depredadores.
Los adultos de ambos sexos son de coloración marrón oscuro; las
alas anteriores son subtriangulares y más oscuras que las
posteriores. En las alas anteriores hay tres puntos color oro. En
reposo las alas forman un techo sobre el abdomen y las alas
posteriores yacen cubiertas por las anteriores. El macho, de una
envergadura de 28-34 mm, tiene las antenas fasciculadas y las alas
en reposo no cubren completamente el abdomen. La hembra, de una
envergadura de 40-52 mm; tiene las antenas filiformes y las alas
cubren el abdomen.
Comportamiento El período de
oviposición dura de 2 a 3 días, durante los cuales la hembra deposita
grupos de 7-15 huevos, empezando unas 24 horas después de la copulación.
Durante el primer día pone alrededor de 20 masas de huevos pero la
oviposición declina en los días siguientes. En otras especies del género
como S. apicalis Dyar, la hembra oviposita 26 masas de 1 a 14
huevos con un total aproximado de 324 huevos (Harrison 1963). En S.
fusca Stoll la mariposa deposita 49 masas con un promedio de 34 huevos
por masa (Genty 1972).
Las larvas recién emergidas permanecen en el sitio de incubación
y se alimentan con los restos de la oviposición. Después de la
primera muda, empiezan a raspar la epidermis inferior de los
foliolos, y una vez pasada la tercera muda perforan en el sitio
raspado. Las larvas del quinto al noveno estados comen a partir del
borde de los foliolos y luego avanzan hasta dejar sólo la vena
central.
Las larvas del octavo y noveno estados consumen 85% del tejido
foliar necesario para completar toda la etapa larval. Entre el
cuarto y noveno estados las larvas crecen rápidamente y en 28 días
su longitud y peso se multiplican por un factor de 4 y 16,
respectivamente (Cuadro 2).
Cuadro 2. |
Capacidad de consumo promedio de larvas de Sibine megasomoides ,
bajo condiciones de laboratorio. |
|
Estado de desarrollo |
Duración (días) |
Area foliar consumida (cm2) |
Consumo diario (cm2) |
Larvas por hoja |
No.de larvas que causan 20%
defoliación |
|
primero |
5.0 |
1.30 |
0.26 |
111.50 |
4,461.5 |
segundo |
5.0 |
2.02 |
0.40 |
71.78 |
2,871.3 |
tercero |
4.6 |
4.20 |
0.91 |
31.76 |
1,270.5 |
cuarto |
4.9 |
13.25 |
2.70 |
10.72 |
429.0 |
quinto |
5.0 |
34.06 |
6.81 |
4.26 |
170.3 |
sexto |
4.7 |
34.42 |
7.32 |
3.96 |
158.4 |
sétimo |
5.4 |
125.00 |
23.14 |
1.25 |
50.1 |
octavo |
6.5 |
592.00 |
91.07 |
0.31 |
12.7 |
noveno |
7.2 |
621.70 |
86.34 |
0.33 |
13.4 |
|
Total |
48.3 |
1,427.95 |
218.95 |
|
|
Previo a cada muda, la larva deja de alimentarse y permanece
inmóvil. Al completar la muda consume los restos del tegumento. Las
larvas son muy activas durante el día, y como una forma de evaluar
su actividad diaria se colocaron pedazos de tela debajo y alrededor
de las palmas afectadas para recolectar los excrementos cada dos
horas. Se encontró que entre las 14.30 y 16.30 hr y, en menor grado,
entre las 20.30 y 22.30 hr, las larvas excretaron la mayor cantidad
de heces, lo cual es un indicativo de los momentos de mayor
actividad (Valverde 1990).
Las larvas son gregarias, pero se tornan solitarias a partir del
sétimo estado. Antes de la pupación, permanecen unas 24 hr inmóviles
y sin alimentarse, luego secretan una serie de hilos de seda muy
urticantes para protegerse mientras construyen una cubierta
coriácea.
El adulto es una polilla que permanece quieta durante el día,
pero es muy activa en la noche. Las mariposas exhiben un vuelo
vigoroso pero no muy coordinado.
Se observó que son atraídas por la luz artificial en la noche. No
tienen piezas bucales funcionales. Se les ha observado cuando caen
al piso de la plantación y mueren después de varias convulsiones al
cumplir su ciclo de vida.
Daños causados y medidas de combate
En febrero de 1990 fue afectada un área de 75 ha de palmas de 10
años de edad. En el foco del ataque (20 ha) la defoliación ocurrió
en aproximadamente dos tercios del follaje, en los estratos inferior
y medio.
La población promedio en la hoja 17 fue de 36.8 larvas, de las
que 78.4% fueron de los tres primeros estadíos de desarrollo.
En condiciones de laboratorio, el umbral económico de daño se
fijó arbitrariamente en 10 larvas del cuarto estadío o mayores por
hoja. Esta cantidad causó una defoliación cercana a 20%, la cual se
consideró como la máxima permisible (Cuadro 2).
Las pérdidas económicas causadas en dos años de defoliaciones no
fueron medidas, sin embargo éstas se consideran importantes por la
disminución en el rendimiento de las plantas, por las labores de
fertilización adicionales y por la poda de las hojas dañadas. Wood
(1982), considera que el ataque de un defoliador puede causar
pérdidas de hasta un 50% en la producción y la recuperación de las
palmas puede requerir hasta dos años. Hoog y Hoh (1992) estimaron
que una defoliación del 60% causada por el limacódido Setora
nitens , causó una pérdida de 27 t/ha de fruta fresca en los 30
meses posterior al ataque.
Enemigos naturales Al inicio del
incremento poblacional observado en 1989, las larvas de S.
megasomoides fueron depredadas principalmente por el chinche
pentatómido, Mormidea ypsilon F., y en menor grado por
Podisus sp. y Alcaeorrhynchus grandis F. (Chinchilla
1989; obs. pers.)(Fig.1).
Tales especies de depredadores fueron también observadas en
brotes de Opsiphanes cassina Felder en Parrita y de
Stenoma cecropia Meyrick en Quepos. En el brote de S.
cecropia la mayoría de la población de M. ypsilon
estaba en la etapa de ninfa y fue común observar entre 2 y 6 ninfas
por cada adulto de S. cecropia (Mexzón y Chinchilla 1991).
Durante el ataque de S. megasomoides ocurrido a inicios de
1990, los chinches mencionados no se encontraron en el foco del
ataque, pero si se observaron en pequeños brotes de Automeris
sp. y S. fusca en una plantación cercana .
Los principales parasitoides de S. megasomoides en
orden decreciente de importancia fueron Casinaria sp.,
Cotesia sp.(Fig.2) y algunas especies de moscas tachínidas.
Genty et al .. (1978) mencionan que este complejo
parasitario es el mismo de S. fusca y otros limacódidos.
Casinaria sp. ataca larvas jóvenes de quinto y sexto
estado. El parásito parece estar sincronizado endocrinamente con el
huésped, porque cuando la oruga va a pupar,la larva parásita ha
completado su desarrollo, rompe el tegumento del huésped y forma su
pupario externamente. Tal sincronización ha sido también observada
en varios Braconidae e Ichneumonidae (Beckage 1985).
En el caso de Cotesia sp., la hembra oviposita sobre
las larvas de sétimo a octavo estados de desarrollo. Genty (1984)
observó que esta avispa completa su desarrollo en S. fusca en 10 a
14 días y que emergen de 100 a 250 avispas de cada larva.
La larva del parasitoide emerge de la oruga huésped a través del
tegumento y teje un estuche de seda blanco. Después de siete días,
las avispas emergen sincronizadamente en unos 5 minutos (Mexzón y
Chinchilla 1991).
Otras causas de mortalidad Durante una
generación cerca del 80% de las pupas recolectadas en los tallos de las
palmas se encontraron infectadas por un hongo similar a Paecilomyces sp.
Una gran cantidad de larvas mostraron síntomas de una infección viral
identificada como una poliedrosis citoplasmática. Los síntomas fueron
decoloración, pérdida de la movilidad, pérdida del apetito, flacidez y
secreciones por la boca y el ano.
 |
| Fig. 1 Larva de Sibine megasomoides atacada por
un chinche pentatómido |
En América tropical se han identificado virus de Densonucleosis en
S. fusca (Genty y Mariau 1975), S. pallescens Stoll
(Luchini et al . 1984) y en Sibine sp. (Mexzón y
Chinchilla 1991); de Poliedrosis nuclear en Euprosterna elaeasa
Dyar y de Granulosis en Mesocia pusilla Dyar (Mariau y
Desmier de Chenon 1990). Estos virus son específicos, lo cual los
hace muy valiosos desde el punto de vista del manejo de plagas,
porque se pueden aplicar artificialmente como bioinsecticidas sin el
temor de causar daños a otras especies (Desmier de Chenon et al
. 1987).
S. megasomoides como plaga como plaga
Es muy probable que disturbios en el medio que afectaron las
poblaciones de sus enemigos naturales, provocaran el notable
incremento poblacional observado en S. megasomoides . Una
posible causa de este disturbio pudo ser el uso intensivo de
herbicidas e insecticidas en campos de arroz y melón cercanos, que
fueron sembrados en forma alterna. La abundancia de flores y de
frutos de desecho en el cultivo del melón pudieron atraer la
entomofauna de las cercanías, incluyendo la de la palma.
 |
| Fig. 2 Larvas de Sibine megasomoides
parasitadas por una avispa ( Cotesia sp) |
En las plantaciones adultas de palma aceitera, la fauna auxiliar
puede ser escasa, por la falta de vegetación que les proporcione
recursos alimentarios y hábitats favorables. Algunas especies
vegetales del estrato herbáceo de las plantaciones, son atractivas
para himenópteros que parasitan plagas de la palma aceitera. Las
formas adultas de los parasitoides se alimentan de las secreciones
de glándulas extraflorales o del polen de las malezas (Altieri 1987;
Delvare y Genty 1992), donde las hembras obtienen posiblemente
aminoácidos esenciales para la fertilización de sus huevos, como ha
sido informado en otras especies de parasitoides (Syme 1975). Por
otra parte, de manera general, existe una correlación entre la
eliminación de la cobertura vegetal que alberga la fauna benéfica
(por uso de herbicidas o aumento de la sombra) y el incremento en el
uso de insecticidas para controlar las plagas resultantes (Syed y
Shah 1986; Hoong y Hoh 1992).
En el área donde se situó el foco del ataque, se asperjaron
herbicidas graminicidas en los espacios abiertos donde penetraba la
luz solar.
En estos sitios se estableció una vegetación melífera abundante
compuesta por Borreria sp., Hamelia patens L.,
Scleria melaleuca Schlecht y Cham. y una verbenácea sin
identificar. S. melaleuca concentró una abundante fauna de
Braconidae y Chalcididae.
Otras plantas como Amarantus spinosus L. y Chamaesyce
gossypifolia Mills. son atractivas para Casinaria sp.
Especies tales como Cassia stenocarpoides (Standeley)
Britton, Baltimora recta L. y Crotalaria sp.
atraen una abundante fauna benéfica. Así mismo dos arbustos de porte
alto: Cassia reticulata L. y Triunfetta semitriloba
L., son atractivas para bracónidos (Mexzón y Chinchilla 1991; Mexzón
1992). Aunque no es posible establecer una relación de causa y
efecto, el establecimiento de las plantas referidas se asoció con
una reducción de la población de la plaga, aún en áreas donde no se
aplicó insecticidas.
Algunas de estas especies vegetales son anuales y después de
fructificar desaparecen. Además, algunas de ellas sólo son
atractivas durante la floración. Con especies que son perennes y
atractivas por sus glándulas extraflorales, hay mayor probabilidad
de mantener una entomofauna benéfica residente más estable.
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