| Resumen Con el fin
de conocer algunos factores que afectan la variación en la extracción de
aceite en el racimo, a nivel de laboratorio e industrial, se llevó a
cabo un estudio desde 1990 hasta 1995 en un plantación de palma aceitera
ubicada en el Pacifico Sur de Costa Rica. Semanalmente se recolectaron
de cuatro a seis racimos maduros de origen Deli x AVROS que fueron
analizados por sus componentes, al tiempo que se tomaron datos
climáticos y se registró la tasa de extracción industrial.
Se observó un comportamiento estacional en el peso promedio del
racimo y en el porcentaje de frutos en el racimo. Dicho
comportamiento fue asociado con la estacionalidad del clima. La
variación en el total de frutos en el racimo puede estar asociado al
exceso de precipitación y su efecto sobre la viabilidad o
disponibilidad de polen y sobre la actividad o población de lo
insectos polinizadores.
El porcentaje de aceite en el mesocarpo también mostró variaciones
a través del año, mientras que el porcentaje de aceite en el racimo
fue mayor durante el segundo semestre. La tasa de extracción
industrial presentó un comportamiento similar a lo observado en el
laboratorio.
Introducción
Las plantas extractoras de aceite de palma en Costa Rica presentan
fluctuaciones anuales en la tasa de extracción. Este comportamiento
también ha sido documentado en otros países, especialmente en
Malasia, donde ha sido objeto de considerables estudios en los
últimos años.
Los siguientes factores se citan en la literatura (Chan y Lee 1993;
Chow 1993; Lee y Shawaluddin 1993) como las principales causas de
estas fluctuaciones:
- Tipo de material genético, edad de la plantación y contaminación
de palmas tipo dura.
- Variación en la conformación del racimo, provocada por los
cambios estacionales del clima que afectan la eficiencia de la
polinización. Esto último está estrechamente relacionado con la
fluctuación de las poblaciones de insectos polinizadores, así como
con la disponibilidad y la viabilidad del polen.
- Factores climáticos (p. ej. lluvia y luminosidad) y geográficos
que afectan la fisiología del cultivo.
- Manejo de las rutinas de cosecha, tales como disponibilidad de
mano de obra, espaciamiento de los ciclos de corta, definición de
estándares de madurez y pérdidas de fruta suelta durante la
recolección y transporte de la fruta.
- Eficiencia de la maquinaria de proceso.
Con el propósito de determinar los principales factores que
influyen sobre los diferentes componentes del racimo, y en la tasa
de extracción de aceite, se realizó el análisis de la composición de
los racimos durante un período prolongado, al tiempo que se
registraron algunas variables de tipo ambiental.
Materiales y Métodos
El estudio se realizó de enero de 1990 a julio de 1995 en una
plantación de palma aceitera perteneciente a la Compañía Palma Tica,
en el Pacífico Sur de Costa Rica.
Semanalmente se tomaron entre cuatro y seis racimos con un grado de
madurez de al menos tres frutos sueltos antes de la cosecha. Los
racimos provinieron de un grupo de 60 palmas de origen Deli x AVROS
obtenidas de una misma progenie sembrada en 1986.
Los racimos fueron llevados al laboratorio para el análisis de sus
componentes según la metodología de Blaak et al . (1963). Al mismo
tiempo se recopilaron datos climáticos en la estación meteorológica
del lugar (Coto 47), y se incluyeron los registros de extracción de
aceite y de almendra de la planta extractora ubicada en las
cercanías, correspondientes a los mismos períodos.
Se realizaron análisis de correlación simple entre los componentes
del racimo, la tasa de extracción en el laboratorio y diferentes
variables climáticas, considerando que el posible efecto de las
variables externas sobre las características del racimo pudo ocurrir
con algunos meses de anterioridad a la fecha en que se realizó el
análisis de laboratorio.
Resultados y discusión
Estudio de los componentes del racimo en el laboratorio
El
Cuadro 1 contiene los promedios mensuales de las variables de
composición del racimo y extracción de aceite en el laboratorio e
industrial. En las figuras
1 ,
2 ,
3 ,
4 ,
5 ,
6 ,
7 se incluye la variación en estos mismos componentes durante
todo el período evaluado.
El peso promedio de los racimos mostró un comportamiento estacional
que se asoció al patrón de lluvia (
Fig.1 ). El peso del racimo aumentó a partir del mes de abril y
alcanzó el máximo valor en julio. El menor peso promedio se observó
entre enero y marzo, en tanto que el período comprendido entre julio
y diciembre se caracterizó por un alto peso promedio de los
racimos cosechados (
Cuadro 1 ). Durante el período de estudio el peso de racimo tuvo
una tendencia creciente en el largo plazo, atribuible al aumento en
la edad de la plantación.
La eficiencia de la polinización, medida a través de la proporción
de frutos fértiles (FF/B), y el total de frutos en el racimo (F/B),
también fue afectada por la variación estacional del clima (
Fig.2 ). Estas variables aumentan a partir de mayo y alcanzan el
pico en el mes de agosto; el menor valor de F/B se observó entre
febrero y abril (
Cuadro 1 ).
Durante el período completo de estudio, el contenido de aceite en
el mesocarpo (O/M), mostró una tendencia a aumentar. No obstante, no
se observó ninguna tendencia clara en la fluctuación dentro de
ningún año en particular (
Fig.3
).
La relación de aceite en el racimo (O/B) fue baja en el primer
semestre del año y descendió a los valores mínimos en los meses de
febrero y marzo. En el segundo semestre se registraron las mayores
tasas de extracción, especialmente en los meses de julio y agosto (
Cuadro 1 ).
El análisis de correlación entre los componentes del racimo (
Cuadro 2 ), indica que la proporción de frutos en el racimo fue
el principal componente de la variación total observada en la variable aceite en el racimo. El coeficiente de correlación entre
ambas variables fue de 0.76 (p<0.01). El contenido de aceite en el
mesocarpo, con un coeficiente de correlación de 0.35 (p<0.05) fue el
segundo factor determinante del cambio de respuesta observado en el
O/B.
El fruto en el racimo estuvo correlacionado en forma positiva con
la cantidad de horas luz, y negativamente con la precipitación
ocurrida cinco y seis meses antes de la cosecha, período en el cual
ocurre la polinización. El contenido de aceite en el mesocarpo
estuvo negativamente correlacionado con la evaporación registrada
tres y cuatro meses antes de la cosecha (
Cuadro 3 ).
Durante la época lluviosa la proporción de frutos fértiles en el
racimo fue consistentemente más elevada que en el período seco. Esta
variable se asocia con eventos que ocurren de cinco a cinco y medio
meses antes de que los racimos sean cosechados, es decir, durante su
polinización. Así, por ejemplo, la determinación del total de frutos
fértiles en los racimos cosechados entre febrero y abril ocurre
entre los meses de setiembre a noviembre, durante los meses de mayor
precipitación, lo cual se considera la causa de la pobre
polinización de dichos racimos. Esto coincide con la menor población
de insectos polinizadores, una reducida actividad de los mismos y
con la rápida pérdida de viabilidad del polen debido, en parte, a la
mayor humedad ambiental (Chinchilla y Richardson 1989).
El hecho de que el número de inflorescencias masculinas puede ser
mayor entre junio y noviembre, período en que son polinizadas las
inflorescencias de los racimos cosechados entre diciembre y abril,
es una indicación de que el bajo valor de F/B en la época seca, no
sea falta de polen, sino una caída en la viabilidad del mismo en los
meses de mayor precipitación. La lluvia podría actuar también
desprendiendo el polen de la inflorescencia, o bien dificultando su
adherencia a los insectos. Esta es una área importante de
investigación.
En resumen, la baja proporción de frutos en el racimo y el bajo
contenido de aceite en el mesocarpo son los responsables de la baja
tasa de extracción de aceite en el racimo (O/B) durante los primeros
meses del año. La reducción en O/B a partir de setiembre parece
tener relación con la disminución en el O/M registrado en agosto (
Cuadro 1 ).
Tasa de extracción industrial (TEI) de aceite
La variación en la TEI posee un componente estacional; se inicia
con valores mínimos en enero y febrero, que se incrementan entre
marzo y julio, y luego declinan a partir de agosto (
Cuadro 1 ). Además de la distribución anual, se presenta otra
estacionalidad con un componente cíclico de dos a tres años de
duración (
Fig 5 ). Este comportamiento es evidente a partir de 1991,
cuando se mejoró la eficiencia de la extractora.
Los racimos que ingresan a la planta extractora son muy
heterogéneos, mientras que aquellos escogidos para este estudio eran
bastante homogéneos. No obstante, la variación anual en la tasa de
extracción es similar en ambas situaciones. Esto permite suponer que
hay algunos factores ambientales importantes que determinan este
comportamiento.
Una alta carga de racimos bajo condiciones limitadas de luz,
conduce a una menor producción de aceite que tiene que ser
distribuida entre muchos racimos. El resultado de esto puede llevar
a grandes variaciones en O/B y en la tasa de extracción industrial
de aceite (Chow 1993). La planta necesita invertir más energía para
producir aceite que carbohidratos. Esto significa que la formación
de una alta cantidad de racimos es icompatible con una alta
producción de aceite (Henson 1993).
Conclusión
Los resultados indican que la proporción de frutos en el racimo es
el principal determinante del contenido total de aceite en el
racimo. Una de las posibles formas de mejorar la baja tasa de
extracción industrial, en Coto entre febrero y abril, consistiría en
incrementar la eficiencia de polinización en los meses de agosto a
octubre.
Deben ampliarse las investigaciones sobre los aspectos que
intervienen en la obtención de una polinización apropiada, tales
como:
- Fluctuación anual del tamaño de la población de los insectos
polinizadores.
- Patrón estacional de la producción, y viabilidad del polen.
- Aspectos nutricionales que afecten la composición del
racimo.
- Las relaciones entre la tasa de extracción industrial y la
cantidad de fruta fresca producida.
Literatura citada BLAAK, G. et al
. 1963. Breeding and inheritance in the oil palm Elaeis guineensis
Jacq. Part II. Methods of bunch quality analysis. J.W. Afr. Inst. Oil
Palm Res., 4:146-155.
CHAN, K.W.; LEE, K.H. 1993. OER: A concern facing the oil palm
industry. Proc. Nat. Sem. Palm Oil Extr. Rate: Problems and
Issues. PORIM, Malaysia. Pp. 1-16.
CHINCHILLA, C.; RICHARDSON, D.L. 1989. Situación actual de los
insectos polinizadores y la polinización en palma aceitera en Centro
América. Boletín Técnico OPO - United Brands 3(2): 29-48.
CHOW, C.S. 1993. The variability of oil extraction rate in the
Malaysian palm oil industry. Proc. Nat. Sem. Palm Oil Extr. Rate:
Problems and Issues, PORIM, Malaysia. Pp. 17-26.
HENSON, I.E. 1993. Factors determining mesocarp oil to bunch
ratio in the oil palm: A physiological perspective. Proc. Nat.
Sem. Palm Oil Extr. Rate: Problems and Issues, PORIM, Malaysia.
Pp. 27-35.
LEE, C.H.; SHAWALUDDIN, T. 1993. Recent trends in OER in relation
to MPD analyses in Golden Hope. Proc. Nat. Sem. Palm Oil Extr.
Rate: Problems and Issues, PORIM, Malaysia. Pp. 79-90.
|