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Asociación entre bajos contenidos de fósforo en el suelo y una reducción del diámetro del tronco de la palma aceitera
Floria Ramírez, Carlos Chinchilla, Juan Bulgarelli
ASD Oil Palm Papers No. 23, 27-30. 2002

 

Introducción

En Costa Rica, la mayoría de las plantaciones de palma aceitera han sido establecidas en suelos originados de deposiciones de ríos (Inceptisoles de origen aluvial). Sin embargo, recientemente la presión por expandir el cultivo ha llevado al uso de otros suelos como los derivados de aluviones de materiales volcánicos (Andisoles). 

Los Andisoles del sur del país se caracterizan por ser poco profundos y tener bajos contenidos de bases y otros elementos (Alvarado et al . 2001). En el área sembrada de palma aceitera, se determinó que los suelos presentaban una fijación de fósforo mayor a 90% (y una disponibilidad menor a 10mg/l), y una alta cantidad de materia orgánica (12.5% promedio) (Salas 1998).

En una plantación comercial de cinco años de edad en estos suelos, se ha observado que el diámetro del tronco de las palmas ha venido decreciendo en forma clara, síntoma que se ha asociado con una deficiencia de fósforo (ARAB 2001). La deficiencia de P en palma aceitera no produce síntomas claros en el follaje (Chan 1982), pero la presencia de troncos que se adelgazan con los años (apariencia piramidal), podría indicar una deficiencia severa del elemento. Aparte de una reducción en la capacidad de almacenamiento de nutrientes en el tronco, esta conformación de la planta limita el tamaño y posiblemente el número de racimos que puede acomodar.

La sospecha de la presencia de una deficiencia generalizada de fósforo en el área del andisol, que no estuviera siendo reflejada en los resultados de los análisis químicos del contenido de elemento en la hoja 17, recibió nueva evidencia de los resultados de un experimento con cantidades crecientes de P localizado en el mismo suelo. En el área del experimento, también se ha observado el fenómeno de reducción del diámetro del tronco, a pesar de haberse aplicado fósforo en altas cantidades (hasta 125 kg/ha/año), y de que los contenidos de P en la hoja 17 parecen normales o inclusive altos.

Martin y Prioux (1972) encontraron que la aplicación de P en palmas jóvenes (<3 años) aumentó el diámetro del tronco entre un 19 y 23%, pero es muy probable que el adelgazamiento del tronco de la palma aceitera con la edad sea el resultado, no sólo de bajos contenidos de P (y posiblemente desequilibrios con otros elementos), sino también de la acumulación de otros tipos de estrés sobre la planta, tal como una aeración inadecuada en el suelo (ARAB 2001). 

Este estudio documenta la situación de una reducción del diámetro del tronco en palma aceitera, que ha sido asociada a factores de suelo y nutricionales, particularmente a bajos contenidos de P en el suelo, y a una distribución anómala del elemento en la planta como un todo.

Edad de la palma y cambios esperados en el diámetro del tronco

La base de la palma aceitera mantiene un proceso de ensanchamiento sostenido durante los primeros año de vida, que comprenden la fases de vivero y los primeros años en el campo. El tronco completa virtualmente su crecimiento en grosor antes de que se elongen los intrenudos (Tomlinson, citado por Hartley (1997)). Fluctuaciones en el suministro de nutrientes pueden causar cambios en el diámetro del tronco (Turner y Gillbanks 1974).

Jacquemard (1979) siguió el crecimiento del tronco de una palma de origen Deli x La Mé entre los cuatro y medio, y ocho años de edad aproximadamente. El diámetro disminuyó gradualmente con la edad, y al final del periodo (poco menos de cuatro años), el ámbito de variación de los datos estuvo entre 51 y 33 centímetros, lo cual implicaba una reducción de unos 18 cm en promedio.

Según varios registros históricos de crecimiento de palmas madre Deli dura en Coto, el diámetro del tronco disminuía claramente entre los cinco y diez años de edad. El ámbito de las mediciones al final del periodo estuvo entre 54 y 43 cm en un grupo mayor a 700 palmas medidas, lo cual indicaba una reducción promedio de 11 cm en el periodo.

La tasa de engrosamiento del tronco con la edad, es un producto de la interacción de cada genotipo particular con el ambiente. El efecto del ambiente pudo ser estimado con los datos de crecimiento de un grupo de 52 palmas de un clon particular (lo cual reduce el efecto del genotipo), que fue plantado en 1990 en el área de Coto en Costa Rica. Cuando las plantas alcanzaron los cinco años de edad, el diámetro del tronco varió entre 49 y 67 centímetros. 

Experimento de cantidades crecientes de fósforo

Este experimento se realiza con palmas Deli x AVROS sembradas en 1996 en un andisol con contenidos naturales de fósforo bajos ( Cuadro 1 ). Los tratamientos son cantidades crecientes de P (0, 25, 50, 75, 100 y 125 kg/ha/año), las cuales se aplicaron en su totalidad durante el año 2000, y un 50% hasta octubre del 2001, fecha en que se escribe este documento. Las aplicaciones han sido dirigidas al cúmulo de hojas (arrume) de la poda y cosecha. El experimento se inició a finales de 1998, y durante 1999 se hizo un intento por nivelar la fertilidad de las parcelas, las cuales recibieron diferentes cantidades de los distintos elementos, según los contenidos que mostraron en un análisis de suelo previo. Durante este periodo, se aplicó según la parcela, desde 40 hasta 80 kg de P/ha/año.

Durante el transcurso del experimento se han hecho varios análisis químicos del tejido foliar, y la concentración de P en la hoja 17 ha sido adecuada, o bien relativamente alta ( Cuadro 2 ). No obstante, el fenómeno de una reducción en el diámetro del tronco ha venido aumentando con los años. El diámetro del tronco, según se asocia con las cantidades de P aplicadas en el experimento se muestra en la figura 1 .

La tendencia a una reducción en el diámetro del tronco con el tiempo es clara en la figura uno, en donde también es evidente que aún las cantidades mayores de fósforo aplicadas, no han logrado hasta ahora revertir la situación. Tampoco se ha observado que los contenidos de P en la hoja 17 reflejen las cantidades crecientes añadidas del elemento.

Crecimiento del tronco de las palmas en dos suelos con diferente disponibilidad de fósforo

El patrón de crecimiento de palmas de dos variedades que crecían en el andisol (con bajos contenidos de P disponible), se comparó con otras que se desarrollaban en un inceptisol con cantidades razonables de P disponible (alrededor de 20 ppm). En esta última área, el síntoma de troncos piramidales era poco común y menos manifiesto (menor grado de reducción del diámetro). La primera área será referida en adelante simplemente como el andisol y la segunda como el inceptisol.

En el andisol se escogieron dos lotes, y se midieron 161 palmas DelixAVROS y 219 Deli x Ekona seleccionadas al azar, para obtener un distribución de frecuencias del fenómeno de reducción en el diámetro del tronco. Estos datos se compararon con los obtenidos de 100 palmas de cada variedad medidas en el inceptisol.

El diámetro del tronco fue medido a la altura de las bases peciolares de las hojas 41 y 81, y los resultados se expresaron como la razón (S) entre estas mediciones: valores de la razón inferiores a uno indican un tronco que ha disminuido su diámetro con el tiempo. Para efectos de comparación se asumió que un valor de S menor a 0.8 indicaba un tronco con tendencia piramidal. 

El porcentaje de plantas con tendencia piramidal (S<0.8) en el inceptisol fue de 28% para la variedad AVROS, y 8% para Ekona. En el andisol, el porcentaje de palmas piramidales en AVROS y Ekona fue similar (53% y 56% respectivamente) ( Fig.2a , Fig.2b , Fig.2c y Fig.2d ). 

La tendencia a una reducción en el diámetro del tronco se ha mantenido en el andisol, a pesar de que los contenidos de P en la hoja 17 en toda el área (sin distinción de la condición del tronco) han sido considerablemente altos (0.20-0.21%). En contraste, en el inceptisol, en donde el síntoma de troncos piramidales es poco común y más leve, los contenidos de P en la hoja 17 han sido menores (0.18-0.19%). En el área de estudio, los análisis rutinarios de tejido foliar se hacen durante la época seca.

Crecimiento vegetativo y contenidos nutricionales en palmas normales y con troncos piramidales

Crecimiento . El crecimiento vegetativo de palmas Ekona (7 años de edad) con troncos normales en el inceptisol, se comparó con otro grupo de palmas (5 años de edad) con troncos piramidales en el andisol. Para complementar los datos, se tomaron muestras de la hoja 17, y de tejido del tronco a la altura de las bases peciolares de las hojas 41 y 81. Las muestras del tronco (virutas) fueron extraídas con un taladro, y las heridas fueron cerradas con un tapón de madera sólida y tratadas con insecticida y fungicida. El muestreo se realizó en el mes de agosto, que corresponde a un periodo de alta precipitación pluvial. 

Se tomaron muestras de 15 palmas en cada categoría (troncos normales y piramidales), excepto en la categoría de palmas piramidales en el inceptisol, en donde sólo se localizaron siete palmas con este problema en el área de muestreo. Los resultados fueron comparados mediante una prueba de t de Student.

En general, la tendencia a un crecimiento piramidal de los troncos fue más pronunciada en el andisol. Más aun, la categoría de palmas consideradas normales en el andisol (S >0.84) tenía definitivamente troncos más ahusados que la categoría correspondiente (troncos normales) en el inceptisol (S=0.93). Esto indica que la condición de reducción del diámetro del tronco con la edad en el andisol, era más o menos generalizada en toda el área. Una comparación de las medias con la prueba de "t" entre las palmas normales del inceptisol, y las así denominadas en el andisol, dio resultados altamente significativos ( Cuadro 3 ).

Dentro del inceptisol, el valor de la sección transversal de peciolo de la hoja 17 (PxS), y el área foliar fueron estadísticamente mayores en las palmas normales con respecto a las piramidales. No obstante, no se encontraron diferencias significativas al comparar las palmas denominadas normales y las piramidales en el andisol.

El desarrollo del tronco (grosor) es definitivamente mayor en las palmas en el andisol, donde incluso las palmas piramidales son más gruesas que las normales en el inceptisol. El significado de esto no puede determinarse a partir de los datos actuales, pues habría que obtener datos adicionales, tales como el contenido de materia seca en cada situación. No obstante, se podría concluir que en el andisol existen condiciones para un desarrollo más vigoroso de la palma aceitera, y las características físicas del suelo son las que pueden hacer la diferencia, particularmente en lo referente a una mejor aeración, producto de la rápida infiltración del agua de lluvia, que permite a su vez una rápida evacuación del agua en exceso cuando las condiciones topográficas lo permiten. Estudios de la zona del inceptisol permitieron determinar que el drenaje era un factor limitante para el crecimiento del cultivo. La situación que está favoreciendo la reducción del diámetro del tronco en el andisol parece entonces puramente nutricional.

Concentración de elementos nutricionales en el tronco. Los contenidos de P en la hoja 17 en el muestreo de agosto fueron solo ligeramente mayores en las palmas que crecían en el andisol, y no se observaron diferencias entre palmas normales y piramidales ( Cuadro 4 ). En todos los casos los valores pueden considerarse bajos, lo cual se explica en parte por la época del muestreo, que corresponde a una situación de suelos saturados de humedad que afecta la absorción del elemento por las plantas.

El contenido de P en la parte superior del tronco (altura de la hoja 41) fue mayor que en la parte inferior (hoja 81). En el inceptisol, el contenido de P en la parte superior del tronco de palmas normales, fue el mayor en las cuatro categorías de palmas estudiadas. Ya se hizo notar que las palmas catalogadas como normales en el andisol tenían una tendencia piramidal.

El contenido de potasio en la hoja 17 también se puede considerar bajo en las cuatro categorías de palmas, lo cual fue debido en parte a la época de muestreo. El contenido de K en el tronco fue mayor en el inceptisol en ambas categorías de plantas, lo que puede indicar que también este elemento está involucrado en el adelgazamiento del tronco en el andisol, tal como fue notado por Chan (1982a). 

El gradiente de K en el tronco aparece invertido con respecto al P en el inceptisol (la concentración de K es mayor en la base). No obstante, en el andisol, la situación del K fue similar a la del P, en donde la concentración del primer elemento era mayor en la parte superior del tronco. 

El contenido de nitrógeno en el tronco a la altura de la hoja 41 fue superior en el andisol. En el tronco, particularmente en su parte basal, tiende a haber más nitrógeno con respecto al potasio en el andisol.

La relación P/Zn en la hoja 17 y en la parte superior del tronco (altura de la hoja 41) fueron similares en las palmas normales del inceptisol (43 en el tronco y 41 en la hoja 17). En las palmas dentro de las otras tres categorías (piramidales en el inceptisol y normales y piramidales en el andisol) parece existir mucho P con respecto al Zn en la hoja 17, cuando esta relación se compara con la observada en la parte superior del tronco. Esta situación podría estar indicando algún problema en el movimiento del P (y otros elementos) dentro de los diferentes órganos de la planta.

Si consideramos a las palmas de tronco normal en el inceptisol como el patrón comparativo normal, entonces debería esperarse que la relación P/Zn sea similar en la hoja 17 y en la parte superior del tronco. Esta relación se vería alterada en favor del P en la hoja 17, en palmas en donde existen problemas que conducen a la formación de troncos piramidales en palma aceitera. Queda entonces por confirmar que la relación P/Zn en la hoja 17 es un mejor indicador del estado de estos elementos en la planta. 

La situación de los nutrientes a lo largo del tronco en las palmas en el andisol podría indicar la existencia de desequilibrios entre varios elementos, particularmente el P, el K, el N y el Zn, lo cual se asocia con una reducción del diámetro de este órgano de la planta. 

Conclusiones

El contenido de fósforo en la hoja 17, podría no reflejar la disponibilidad de este elemento para la palma como un todo en algunos suelos.

La información sobre el crecimiento vegetativo de las palmas en un andisol, cuyo contenido de P disponible era bajo, apoya la idea de que el contenido foliar de este elemento en la hoja 17 (que en otras circumstancias puede considerarse adecuado o inclusive alto), podría estar asociado en parte, a un efecto de concentración en el tejido debido a un menor desarrollo del follaje. Contrariamente, estas plantas tienen un volumen de tronco mayor incluso que el de palmas de troncos normales en un suelo con contenido razonable de fósforo. La aparente inconsistencia de estos datos puede tener su origen en las buenas características físicas del andisol, que propician un crecimiento inicial muy vigoroso, que sin embargo, no puede ser sostenido si no se propicia un suministro adecuado y constante de nutrimentos, dada la baja fertilidad natural de estos suelos.

Una práctica comercial consiste en agregar 750 g de DAP al hoyo de siembra, lo cual constituye una fuente de P de fácil utilización por la planta durante su establecimiento. Posteriormente, se realizan varias fertilizaciones que incluyen fósforo y otros elementos, los cuales son colocados en una banda limitada alrededor del joven tronco, para facilitar la obtención de los elementos por parte de la planta. No obstante, conforme la planta crece la banda de fertilización se va ensanchando, e incluso parte del fertilizante se aplica sobre el arrume de hojas de la cosecha, lo cual crea un problema de fijación de una cantidad cada vez mayor del fósforo aplicado. El resultado es una reducción paulatina del diámetro del tronco, y un menor desarrollo del follaje. Una posible forma de evitar esta situación es manteniendo una banda definida de fertilización para satisfacer la alta fijación del fósforo del suelo, lo cual probablemente constituye una solución cara al problema.

En el inceptisol, las características físicas no son tan buenas y limitan el potencial de crecimiento, pero la fertilidad es mejor, y no existen problemas serios de fijación de P. Los troncos aunque de menor diámetro mantienen una tendencia cilíndrica con los años.

El estudio de este caso puede efectivamente indicar que un suministro inadecuado de fósforo a través de toda la vida de la planta está asociado a la presencia de troncos de forma piramidal en palma aceitera. No obstante, otros desequilibrios nutricionales que involucran al fósforo, y otros elementos como el potasio, el nitrógeno y el zinc, podrían también estar involucrados en el fenómeno. La relación entre el P y el Zn en particular, posiblemente refleje mejor el estado de estos elementos en la planta.

Literatura

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