Introducción
El riesgo de introducir agentes dañinos (plagas, virus, hongos etc.)
a través de la importación de semilla sexual de palma aceitera es muy
bajo. En particular, la semilla producida en Centro América se encuentra
virtualmente libre de tal riesgo, por cuanto el único patógeno conocido
que puede ser transmitido en la semilla de la palma aceitera (Fusarium
oxysporum f.sp. elaeidis), no se encuentra en la región (Turner
1980; Franqueville & Diabaté 2004; Flood J. 2004). Costa Rica ha
exportado desde 1986, más de 133 millones de semillas de palma aceitera
a más de 30 países en América, Asia y África, sin que haya existido
ninguna intercepción de patógeno o plaga alguna (Chinchilla & Umaña
1996; Escobar & Chinchilla 2004).
El
riesgo de introducir alguna plaga o enfermedad a través de material
clonal de palma aceitera es prácticamente inexistente, debido a que el
proceso de clonación se realiza en condiciones asépticas con medidas muy
estrictas para evitar la contaminación. ASD de Costa Rica tiene más de
veinte años de experiencia en clonación de la palma aceitera, y
construyó un laboratorio moderno (Fig. 1) que inició operaciones en el
2000.
El proceso de clonación de la palma aceitera
En términos muy generales, el proceso se inicia con la selección de
una palma excepcional (con alto potencial de producción de aceite por
ejemplo), de la cual se colectan tejidos (explantes), que son llevados
al laboratorio y puestos en un medio estéril especial para inducir la
formación de una masa indiferenciada de células llamada 'callo'. Este
proceso puede tomar hasta un año. Las masas de callo son transferidas a
otro medio para inducir la embriogénesis (masas de células que tienen el
potencial de producir brotes de la parte aérea y raíces). Este proceso
toma varios meses.
Para efectos comerciales, se necesita bastante tejido (masas
embriogénicas) para producir suficientes plantas de un mismo clon. Esto
se consigue poniendo las masas de embrioides en un medio para su
proliferación. Eventualmente los tejidos embriogénicos generan una parte
aérea (hojas) y luego son inducidos a formar raíces (Corley & Tinker
2003). Todo este proceso se realiza utilizando las normas sanitarias más
estrictas para evitar la contaminación.
El producto final es la producción de una gran cantidad de plántulas
llamadas ramets, que forman un clon determinado, el cual se espera que
reproduzca las características de la palma excepcional originalmente
seleccionada (ortet).
Controles sanitarios durante el proceso de clonación
Dentro
del laboratorio, el manejo del tejido se hace en salas que tienen un
sistema sofisticado de control de calidad del aire ambiental (Fig.2).
Los tres aspectos principales que son regulados son la humedad relativa,
las partículas suspendidas (baterías de filtros: tela, carbón y HEPAs) y
la sanidad (luz ultravioleta). El manejo del tejido se hace en cámaras
de transferencia (aire filtrado), que están en una sala clasificada como
10000 (no se permiten más de 10,000 partículas de tamaño de 0.5
micras/pie cúbico/minuto). El agua utilizada para la preparación de los
medios se obtiene de pozos profundos y es filtrada y tratada para
remover partículas suspendidas y otros contaminantes, para lo cual se
utilizan procedimientos farmacéuticos. Todos los sistemas críticos
dentro del proceso están respaldados por UPS, y un generador principal,
de manera que el laboratorio no queda sin energía por un periodo mayor a
22 segundos, lo cual impide la despresurización de la sala limpia, en
donde se realiza la clonación propiamente dicha.
La sala de preparación de los medios de crecimiento está totalmente
separada del área de clonación. Para la esterilización de los medios y
de todos los materiales necesarios dentro del área de cultivo, se
utiliza una autoclave de doble puerta que permite descargarlos
directamente en el área limpia (con aire filtrado), una vez concluida su
esterilización.
El
programa de clonación de la palma aceitera de ASD utiliza
inflorescencias inmaduras como fuente para obtener los 'explantes'. Las
inflorescencias inmaduras (posiciones 10-16 en la filotaxia), están
naturalmente cubiertas por un sistema de envolturas (espatas), que
evitan su contacto directo con el ambiente, de manera que son
prácticamente estériles, pues las plantas tienden a excluir a la gran
mayoría de los patógenos de los órganos reproductivos en desarrollo. No
obstante esto, las inflorescencias son superficialmente desinfectadas
con hipoclorito de sodio en el laboratorio.
Durante la fase final del proceso de clonación, los ramets son
transferidos desde los frascos en que crecen en el laboratorio, a bolsas
de celofán especial con un medio estéril para su transporte hasta el
punto de destino.
Controles sanitarios durante las fases de selección de los ortets y
la extracción de los explantes
Los ortets son seleccionados entre palmas sembradas en experimentos
de mejoramiento genético, cuyo desempeño (en términos de producción,
crecimiento y otras características deseables) ha podido ser registrado
regularmente. Sin embargo, la elección final de una palma determinada se
hace hasta después de una inspección detallada, para garantizar que el
individuo está libre de plagas, enfermedades o trastornos conocidos.
Todas las áreas en donde se seleccionan ortets, son visitadas
regularmente para detectar cualquier problema fitosanitario que
eventualmente pudiese presentarse, y actuar oportunamente. Estas áreas
cumplen con los requisitos de 'áreas libres de enfermedades'
certificadas como tales por una organización oficial del gobierno de
Costa Rica (Servicio Fitosanitario del Estado), el cual opera dentro de
los términos de los acuerdos internacionales para la aplicación de
medidas sanitarias y fitosanitarias (Agreement on the Application of
Sanitary and Phytosanitary Meassurements). La certificación de productos
vegetales para la exportación en Costa Rica, está regulada por La Ley de
Protección Fitosanitaria número 7664 (www.protecnec.go.cr) y sus
regulaciones asociadas, la Convención Internacional para la Protección
de las Plantas (IIPC, y la Organización Internacional del Comercio (WTO).
Dentro
de estos acuerdos, todas las áreas dedicadas a la producción, empaque y
exportación de productos vegetales, incluyendo puertos de salida son
inspeccionadas periódicamente por autoridades fitosanitarias del
gobierno. Los inspectores oficiales realizan observaciones, toman
muestras si lo consideran necesario y emiten recomendaciones que deben
ser necesariamente acatadas, antes de que pueda ser emitido un
Certificado Fitosanitario de Exportación, el cual acompaña todos los
envíos de clones o semillas de palma aceitera exportados por ASD de
Costa Rica. Los procedimientos de empaque y transporte también son
regulados por acuerdos internacionales para la exportación de este tipo
de productos vivos.
Referencias
Chinchilla C. & Escobar R. 2004. Quarantine
regulations for oil palm seeds and clones from Costa Rica.
In.Proceedings of the International Conference on Pests and Diseases of
Importance to the Oil Palm Industry. Kuala Lumpur, Malaysia, p. 265 -
271.
Chinchilla C. & Umaña C. 1996. There is no (known)
danger in importing palm diseases through oil palm seed imports from
Costa Rica. ASD Oil Palm Papers, 13: 1-8.
Corley R.H.V. & Tinker P.B. 2003. The Oil Palm
(4th ed.). Blackwell Science Ltd, Oxford, pp. 201-215.
Escobar R. & Chinchilla C. 2004. Red ring and
other diseases of the oil palm in Central and South America. In. The
International Conference on Pests and Diseases of Importance to the Oil
Palm Industry. Kuala Lumpur, Malaysia, p. 37-52.
Flood J. 2004. Diseases and treatments of seed and
nursery materials. In. The International Conference on Pests and
Diseases of Importance to the Oil Palm Industry. Kuala Lumpur, Malaysia,
p. 209-217.
Franqueville H. & Diabaté S. 2004. Status on oil
palm vascular wilt. In. The International Conference on Pests and
Diseases of Importance to the Oil Palm Industry. Kuala Lumpur, Malaysia,
p.30-36.
Turner P. 1981. Oil Palm Diseases and Disorders.
The Incorporated Society of Planters, Kuala Lumpur. 280 p.
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