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La Industria de la Palma Aceitera en Costa Rica

Escobar, R. y Peralta, F.

ASD Oil Palm Papers, N°31, 21-24. 2007

 

Resumen

La industria de la palma aceitera en Costa Rica, aunque relativamente pequeña, es una de las más viejas en América. Las primeras plantaciones comerciales fueron establecidas en 1944 y actualmente existen cerca de 47,807 ha plantadas, principalmente (96%) en el Pacífico central y sur. Existen cuatro plantas extractoras, con una capacidad total aproximada de 169 toneladas métricas por hora.

Gran parte de la industria está en manos del sector privado (46%), mientras que diversas cooperativas poseen 28% del área. El resto (26%) lo componen pequeños productores que venden la fruta al sector privado o a una de las cooperativas que posee su propia planta extractora. De esta industria se benefician en forma directa aproximadamente 3,968 familias, con un tamaño promedio de cinco miembros, para un total de 19,840 personas.

Durante los últimos cinco años (2001-2005), la producción promedio de aceite crudo (CPO) fue 147,643 toneladas métricas (t) por año. En el 2006, se estimó una producción de 188,994 t. La producción del 2005 (181,416 t, representó una productividad de 4.4 t de CPO/ha en 40,982 hectáreas sembradas. Costa Rica exporta la mayor parte del CPO (72% en 2005) a Méjico. Internamente, el aceite es usado para producir manteca y oleína usada en margarinas.

Introducción

La historia inicial de la palma aceitera en Centroamérica anduvo de la mano con la historia de la compañía United Fruit Company. Esta empresa, cuya principal actividad en los últimos años del siglo 19 era la producción y exportación de banano, siempre mantuvo un interés en la diversificación. Las primeras plantaciones de palma aceitera fueron hechas en 1943, en la región de Parrita (Pacífico central) como una alternativa para ocupar las tierras que habían sido abandonadas para el cultivo del banano (Villavicencio, 1999). La expansión continuó en forma anual hasta el año 1952, cuando ya existían aproximadamente 4,000 ha en la región de Quepos en Costa Rica, y 1,800 ha en San Alejo en Honduras. Las siembras se descontinuaron hasta el año 1962, excepto por 665 ha sembradas en Quepos durante el periodo 1958-59. Hasta el año 1966, la mayoría de estas primeras siembras se hicieron con semilla de polinización abierta (Richardson, 1995).

Durante todos estos años, se ha acumulado gran experiencia en el manejo agronómico del cultivo y en el desarrollo de nuevos materiales de siembra. Las exportaciones del aceite de palma también se han convertido en una fuente importante de divisas para el país. En este trabajo se hace un resumen de las principales características de la actividad en Costa Rica, la cual se compara con otras agroindustrias.

Áreas plantadas y estructura de la industria

En Centroamérica la industria se encuentra ahora consolidada en Honduras (84,463 ha), Costa Rica (47,807 ha) y Guatemala (45,576 ha); en Panamá la industria es aún incipiente con únicamente 6,786 ha sembradas. La mayor parte (34%: 227,997 ha) de las plantaciones en Centro y Norte América son jóvenes (3-7 años) (Cuadro 1).

El sector privado en Costa Rica posee 46% de las plantaciones con 21,887 ha sembradas, seguida de cooperativas y productores pequeños independientes con 13,497 ha (28%) y 12,423 ha (26%) respectivamente. Los pequeños productores agrupados en cooperativas normalmente manejan entre cuatro y cuarenta hectáreas, mientras que los independientes pueden tener hasta 300 ha. Aproximadamente 3,968 familias se benefician directamente de la agroindustria, para un total de 19,840 personas con un tamaño promedio por familia de cinco miembros (Cuadro 2).

Características climáticas y de suelo en las zonas palmeras

La palma aceitera en Costa Rica se cultiva principalmente en suelos de origen aluvial a lo largo de la zona costera del Océano Pacífico. Considerando la geología y fisiografía, se pueden considerar dos áreas mayores: el Pacífico central (región de Quepos) y el Pacífico sur, la cual se puede subdividir en dos unidades: suelos aluviales calcáreos (Palmar-Coto) y suelos aluviales de origen volcánico (Canoas).

La mayoría de las plantaciones en la región de Quepos se localizan sobre terrazas recientes aluviales de los ríos Parrita, Paquita, Naranjo y Savegre. Los suelos (Inceptisols) son en su mayoría medianamente profundos, de pobres a moderadamente drenados y con texturas medias a gruesas. La reacción del suelo es ligeramente ácida, el porcentaje de saturación de bases es muy alta y la capacidad de intercambio catiónico es alta. Las limitaciones principales para obtener los máximos rendimientos son el drenaje pobre y los desequilibrios entre elementos en el suelo.

La precipitación promedio en Quepos es de aproximadamente 3, 700 mm, con valores menores durante años de El Niño. En años normales, existen tres meses con lluvias por debajo de 100 mm por mes, los cuales se pueden extender a cerca de cinco meses de verano en años de El Niño. El déficit hídrico anual se estima en 300 mm, pero puede ser muy severo en años de El Niño, particularmente en sitios con suelos muy superficiales. Las temperaturas se ubican dentro del ámbito considerado apropiado para la palma aceitera (mínima 21-23°C y máxima 30-34°C), lo mismo que la radiación solar (>13 Mj/m² en la mayoría de los meses).

La mayoría de las siembras en el Pacífico sur del país se ubican sobre abanicos aluviales de los ríos Térraba, Sierpe y Coto-Colorado. Estos suelos (Inceptisols) son profundos, de pobre a moderadamente bien drenados y con texturas de medias a gruesas. La capacidad de intercambio catiónico es alta a través del perfil, y la reacción (pH) varía desde ligeramente ácida en la superficie, y alcanza la neutralidad con la profundidad. El porcentaje de saturación de bases es muy alto y está dominado por el calcio heredado del material parental. Los principales factores limitantes para una producción óptima son el drenaje pobre, la baja fertilidad y los desequilibrios entre elementos en el suelo.

Varias plantaciones se han desarrollado también sobre suelos superficiales originados de cenizas volcánicas depositadas sobre otros materiales más consolidados. Estos suelos van de moderada a bien drenados y tiene un contenidos de bases extraíbles muy bajo debido a sus estructura gruesa y la alta presión al lavado por las altas precipitaciones. La capacidad de retención de fósforo es muy alta. En ausencia de una fertilización adecuada se pueden desarrollar muchos síntomas visuales de deficiencia, pero se pueden obtener rendimientos de 20 o más toneladas por hectárea por año con un manejo apropiado.

La precipitación promedio en la zona del Pacífico sur del país es de alrededor de 4, 000 mm, pero con valores bastante superiores durante años de La Niña. El periodo más seco comprende entre dos y tres meses con lluvias por debajo de 100 mm, por lo cual no existe déficit hídrico o bien éste es muy bajo. Las temperaturas medias mensuales se ubican dentro de un ámbito adecuado para el cultivo (mínimo 20-22°C y máximo 31-34°C), pero la radiación solar es un poco baja durante 4-5 meses (<13 Mj/m²).

La palma aceitera también se cultiva en pequeña escala en la región de Batán en la zona Atlántica del país. Estas plantaciones se iniciaron en el año 2000 y se ubican principalmente sobre terrazas recientes del río Matina. (Inceptisols) y sobre terrazas viejas aluviales y colinas cercanas (Inceptisols y Ultisols). Los principales problemas en estos sitios son el drenaje pobre (tierras bajas) y la baja fertilidad (terrazas viejas y colinas).

La precipitación anual promedio en Batán es de 3, 000 mm, la cual está bien distribuida a través del año. La temperatura también está dentro del ámbito apropiado para el cultivo (mínimo 19-21°C y máximo 29-32°C), así como la radiación solar (> 13 Mj/m² en la mayoría de los meses).

Importancia económica

Existen cuatro extractoras en el país, con una capacidad total para procesar cerca de 160 toneladas métricas de fruta fresca por hora; tres de estas extractoras son manejadas por el sector privado y una por una cooperativa de pequeños productores.

La producción promedio anual de aceite crudo (CPO) durante los años 2001-2005 fue de 147,643 toneladas métricas y para el año 2006 se estimó en 188,994 t. En el 2005, la producción de CPO fue de 181,416 t, lo cual implicó una productividad de 4.4 t de CPO/ha obtenida de 40,982 ha de plantaciones en producción.

En el periodo entre 1982 y 1996, la siembra promedio de nuevas plantaciones en el país fue de 1,421 ha por año, lo cual incluyó la renovación de algunas plantaciones viejas y la siembra de áreas nuevas. Sin embargo, durante el periodo 1997-2000 se observó un aumento muy importante en las nuevas siembras (16,538 ha), lo cual significó la siembra de un promedio de 4,134 ha por año (casi cuatro veces el promedio histórico). Esto ha tenido como consecuencia que una proporción muy importante de las siembras en el país son relativamente jóvenes (<5 años), por lo cual la productividad por hectárea de CPO en el periodo 2001-2003 fue menor a 4 t (Cuadro 3).

Costa Rica exporta la mayoría de su CPO a Méjico (72% en 2005). Internamente, la industria de los alimentos usa el aceite para producir manteca y oleína (margarinas). En término del valor de las exportaciones, la palma aceitera está después del banano, piña, café y cítricos, pero está por encima de la caña de azúcar. No obstante, la importancia de la palma aceitera ha aumentado gradualmente a partir del 2001, y alcanzó 69.1 millones US$ en exportaciones en el 2005 (Cuadro 4). La ventaja de otros cultivos sobre la palma aceitera como el banano y la piña es el valor agregado de estos últimos, aunque ocupen menos tierras (Cuadro 4); sin embargo, el banano y la piña son muy sensitivos a las variaciones en el precio cuando se comparan con el aceite de palma.

El potencial para la expansión de la industria en el país se estima en 89,400 ha: 56,200 ha en el Pacífico y 33,200 ha en el Caribe. La mayoría de estas tierras actualmente son pastizales o bien son utilizadas en cultivos poco rentables.

Referencias

Richardson, D.L. (1995) The History of Oil Palm Breeding in the United Fruit Company, ASD Oil Palm Papers N° 11, 1-22.

PROCOMER (2005). Costa Rica: Exports Statistics. 57 p (in Spanish).

Villavicencio, A. (1999) The oil palm in Costa Rica: Its development and the challenge of the global market. In 2nd, Latin American International Congress, San Jose, Costa Rica 135p, pp 9-11

 

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